El miedo puede ser un laberinto sin salida. Puede adherirse a la piel como una segunda naturaleza, moldeando decisiones, aislando caminos y transformando lo cotidiano en una prueba constante. En el caso de Irina, el terror a los vuelos es más que una simple es el eco de un pasado oculto, la huella de algo que su memoria se niega a revelar. Esta es la historia de una mujer atrapada entre la incertidumbre de su origen y los fantasmas de una familia que oculta más preguntas que respuestas. Un viaje de doce horas puede ser solo un traslado para algunos, pero para Irina, es una lucha interna entre lo racional y lo inexplicable. Daniel Teobaldi