Se trata de una obra que me ha recordado el desarrollo de la serie de “Juego de tronos”, las novelas no las he leído. Una intrincada y compleja red de subtramas integradas en una única que las unifica y sustentan el mundo creado por el autor. Lo más parecido con lo que he tenido contacto, es con “Los pilares de la Tierra”. Una obra con la que no pude y se me resistió su lectura.
A diferencia de la fantasía tradicional, estamos ante un grimdark o fantasía oscura. Esta se caracteriza (o puede. No he leído ninguna antes e igual no todos los escritores hacen lo mismo) por una lengua menos refinada que las primeras. Aviso de antemano para los lectores que se acerquen como yo a este tipo de libros.
Ya más centrado en la obra de Francisco Borrego Quintana, dire que es una narración entretenida en términos generales. Al abarcarse desde diferentes focos la historia, hay capítulos más interesantes que otros en función del gusto del lector. Aunque, todos se fusionan en la construcción del mundo creado por el escritor.
Los Quebrati, fueron los que inicialmente fundaron el imperio Quebrati. El cual perduro cinco mil quinientos años, hasta que colapso. De sus restos, surgieron las baronías de Ron y Fastuos, enfrentados entre sí en varias crueles y cruentas guerras. Se han sucedido seis, hasta los sucesos que acontecen en la novela. En este séptimo conflicto, se unirán una mercenaria pecadora, una religiosa de Meres imbuida de visiones, un bandido caligari y un misterioso hombre conocido como Vigilancia. Con un papel a jugar en los acontecimientos que se irán sucediendo.
Cada personaje, tanto principales y secundarios, están cuidados y dotados de hasta el más mínimo detalle para hacerlos creíbles al lector. Con su propia personalidad y carácter, acorde a su entorno particular.
En resumen, puede que no sea una novela para todas las personas. Pero si gustara a las adecuadas que no les importe lo que he explicado de ella en mi reseña.
Cinco estrellas es mi valoración.