Publicada en 1991, La violencia del tiempo cuenta la saga de los Villar, clan mestizo y rural del norte del Perú, cuyo origen se remonta a los años de la lucha independentista. Su laberíntica historia, que abarca varias generaciones, es revisada por el último de su estirpe, Martín Villar, quien da cuenta de una atribulada serie de acontecimientos que transitan de lo rural a lo urbano, de lo nacional a lo cosmopolita, de lo mítico a lo real, de lo épico a lo lírico, siempre bajo el trágico estigma de la violencia y la fuerza implacable del tiempo.
Mediante un expansivo diseño narrativo, el autor explora en este libro las fobias, los prejuicios y los resentimientos propios de un medio marcado a fuego por la desigualdad y la discriminación. El racismo, el machismo, la explotación, el autoritarismo, la mentalidad colonial y la postergación de las regiones en un país centralista son los temas medulares de esta obra elaborada por Miguel Gutiérrez con singular virtuosismo artístico. Epopeya de la memoria, drama de la identidad y fresco de una sociedad lastrada por sus traumas históricos, La violencia en el tiempo es una de las novelas más ambiciosas y totalizadoras de la literatura peruana.
Las aventuras de un joven personaje, primero en la universidad en un ambiente hostil y clasista, luego de regreso a su tierra a reencontrarse con sus origines. La confrontación de clases de su bisabuelo y otros miembros de su ascendencia contra la prepotencia y abuso de un infame terrateniente que pretende dominarlo todo y pasar encima de todo aquel que se oponga a sus deseos. Entrañables personajes revolucionarios europeos que luego de una agitada vida de lucha en su país, llegan al Perú de cierta forma a continuar su legado y compartir sus experiencias. Una pincelada de algunos pasajes históricos recordados al detalle, como la guerra con Chile, la ocupación que esta ocasiono y la breve participación de algunos personajes de nuestra historia. Excelente compendio de aventuras cautivantes, realidad social, y el racismo y clasismo que siempre han aquejado nuestra sociedad.