"Produce mucha alegría encontrarse con un poeta joven. Cuando digo «poeta», quiero decir, verdadero. «La poesía es inmortal y pobre», afirmó Jorge Luis Borges, y casi nunca nos caben dudas de lo segundo. Es de su inmortalidad de lo que dudamos a veces. Hasta que leemos a un joven que respeta la tradición, está dotado de oído versal, sabe mirar al mundo y habla en voz baja de las cosas que (le) importan. Él es, porque quiere y, sobre todo, porque puede, un eslabón de la cadena de la poesía. Por supuesto, no se insertaría en la tradición si no aportase un timbre propio. Nos ofrece una aleación suya: Derrotas es un cancionero amoroso que aúna mesura clásica y romanticismo inevitable, esto es, una pulida sobriedad que embrida un corazón apasionado."
Enrique García-Máiquez