Los inicios de este combate se remontan a las pocas semanas de la llegada del pintor y escultor Julio Silva a París, en 1955, cuando conoce a Julio Cortázar y desde su primer encuentro se inicia una amistad entre ambos que perdurará hasta el fallecimiento del escritor en 1984.
El último combate es un homenaje a la amistad que entablaron Julio Cortázar y Julio Silva, los dos Julios, y recoge la totalidad de sus colaboraciones, incluyendo por primera vez el texto íntegro de “Los discursos del Pinchajeta”, inédito en español en la traduccion del propio Cortázar y de Aurora Bernárdez y con los dibujos que Julio Silva hizo para la primera edición francesa de 1966. También incluye “Silvalandia”, el texto “Un Julio habla del otro” - en el que Julio Cortázar hace una descripción antológica de Silva -, la correspondencia de Julio Cortázar y Julio Silva y como colofón la entrevista de Saúl Yurkievich a Silva: “La pluma y la tijera”, en la que Yurkievich, íntimo amigo de los dos Julios, indaga en la forma de trabajar de ambos. El libro ha sido cuidadosamente diseñado e incluye numerosas imágenes, fotografías y dibujos que ilustran y profundizan en el fascinante universo personal y creativo que se estableció entre los dos protagonistas de la obra.
Julio Cortázar, born Julio Florencio Cortázar Descotte, was an Argentine author of novels and short stories. He influenced an entire generation of Latin American writers from Mexico to Argentina, and most of his best-known work was written in France, where he established himself in 1951.
Este libro extraño y un poco caótico es, por un lado, la crónica de una amistad entre los dos Julios y, por otro, una suerte de diario de sus colaboraciones. Es un rejunte de papeles que incluye cartas de Cortázar a Silva, en especial aquellas en las que se ve el proceso de edición de algunos de los libros en que publicaron juntos: La vuelta al día en ochenta mundos, Último round y, en menor medida, Territorios, pero también sobre su amistad llena de guiños y chistes, y algunos temas personales. También incluye dos libros de pinturas de Silva con textos de Cortázar: Los discursos del pinchajeta y Silvalandia. Y, por último, se suman un texto de Cortázar sobre Silva (extraído de La vuelta al día…), a modo de prólogo, y una entrevista a Silva sobre su trabajo con Cortázar, a modo de epílogo.
Es un libro divertido y juguetón en todo sentido: combina diferentes formatos, tipos de papel, tamaños de página, textos e ilustraciones; incluye reproducciones de cartas, postales y fotografía, y además está, por supuesto, su contenido, con esa prosa tan entrañable de Cortázar y los dibujos (que no son lo mío) de Silva. Es un libro objeto muy simpático y un tributo más que adecuado a ese par de cronopios.