Boston, 2002, Max, un joven empresario, decide invertir en un hotel. Situado a orillas de un lago, en una antigua mansión que antaño perteneciera a una de las familias más ricas y poderosas de la ciudad. La casa, con su misterioso pasado, causa más problemas de los esperados durante la reforma. Una vez superados, en el ensayo de la fiesta de inauguración, se revela más de lo que los invitados ven. La presencia de gente en la casa, desata una serie de eventos sobrenaturales, serán perseguidos por almas torturadas y seres ancestrales, a lo que se suma una extraña desaparición. ¿Podrán el empresario, la artista que ameniza las cenas, y una camionera resolver el misterio? Lucharán por liberar el hotel de su maldición, e incluso por su propia vida. ¿Sobrevivirán?
Hoy nos vamos con Max, un empresario que decide invertir en un hotel situado en una antigua mansión con un misterioso pasado.
El libro tiene capítulos cortos, y aunque me costó un poco entrar en el libro, tiene 5 POVs que te permiten conocer a los personajes y todo lo que les sucede de manera más profunda.
Las descripciones son detalladas, pero no pesadas, lo que te permite hacerte una imagen mental de ese hotel.
La atmósfera es sobrecogedora y tensa, con secretos y sucesos inexplicables que te mantendrán intrigad@. El hotel es un personaje en sí mismo, con una historia oscura y misteriosa que se va revelando a lo largo del libro.
Personalmente, me gustó mucho la forma en que el autor describe los sucesos sobrenaturales. Hubo momentos que realmente me asustaron, pero no porque dé miedo en sí, es más bien porque aunque me gusta el terror, hay dos cosas que me dan auténtico pavor: una son las muñecas de porcelana (sí, estáis leyendo bien, me dan un mal rollo muy heavy), y la otra, que es la que nos compete en este caso, son los espíritus y los fantasmas… así que os podéis imaginar mis paranoias 😅
Así que si eres como yo, te vas a asustar un poquito; pero si estas cosas no te asustan, tendrás un buen libro de misterio y un poquito de terror que podrás disfrutar.
Max es un ricachón que no lo ha tenido fácil en la vida, si ha llegado hasta su posición es porque se lo ha ganado. Una de sus recientes inversiones es un hotel, el cual él no sabe que ya está ocupado... 👻💀
La pluma del autor me ha gustado mucho, escribe de una manera muy amena, hace tan entretenido el libro que no te da tiempo a temblar, todo el rato pasan cosas!
Tanto las descripciones del hotel como del entorno están muy bien narradas, me ha hecho meterme de lleno e imaginarme todo super bien. Todo esto hace que el autor haya sabido crear una atmósfera inquietante, de las que te hacen tener el culo pegado al asiento y querer saber más.
La novela está narrada bajo varios puntos de vista y en capítulos cortos, lo que nos permite conocer los pensamientos de distintos personajes y sus motivaciones.
Si te gustan los libros de misterio, suspense y una pizquita de miedo entonces este libro es para ti!
¿Que puede tener de malo un hotel de alto standing en un lugar idílico? Así se embarca en el negocio Max Brown quien ve todas y cada una de las ventajas y posibilidades de ganancias que tiene ese lugar. Pronto empezará a descubrir lo que tras sus paredes se oculta, donde todos huyen. Todos menos él, su socio, la cantante Julie y por casualidades del destino una camionera que solo iba a dejar el material de cocina, Kate. El autor te sumerge en esta aventura donde cada vez hay más cosas por descubrir. Muchos secretos y...algunos huéspedes un tanto especiales. Hacia tiempo que no lo pasaba tan bien con un libro de terror.
La novela parte de una premisa interesante y muy recurrente dentro del género de terror, como es un lugar encantado, en este caso un hotel reformado en una antigua mansión. Los sucesos paranormales no tardan en aparecer cuando los personajes se quedan atrapados allí por una fuerte nevada. En este escenario es fácil adivinar la cantidad de tensión sobrenatural y misterio que puede suceder, sin embargo, no ha terminado de funcionar para mí.
La narración alterna entre tres personajes (más adelante aparece algún otro...) Max Jhonson el empresario que compró el hotel, Kate Brown, la camionera y Julie Chulie, la artista que ameniza las cenas. Narrado en primera persona por cada personaje, le da cierta agilidad a la lectura, aunque sus voces narrativas son bastante similares, poor lo que algunos diálogos y reflexiones resultan poco diferenciadas. El hecho de no conectar con ninguno de los personajes fue lo que más me alejó de la trama, que es interesante, pero no pude implicarme emocionalmente.
El tono de la novela es una mezcla de humor desenfadado, expresiones coloquiales, con un estilo que recuerda al Stephen King de los 90. Este enfoque coloquial y humorístico le resta (para mí) tensión a los momentos de terror o sobrenaturales, que no logran generar verdadera inquietud.
Eso sí, el hotel está "vivo" de eso no cabe duda y todo el trasfondo que hay detrás y la historia familiar del lugar me gustó.
Otro de los puntos a valorar es ese ánimo del autor por construir un universo propio -el llamado Bostonverso-, y además escribir varias novelas autoconclusivas dentro de este Viaje al infierno (¡siete según me consta!) Esta unión entre historias dentro del mismo universo puede gustar a lectores que disfrutan de sagas (aunque puedan leerse de manera independiente) o buscadores de conexiones.
Es una novela ágil que se lee de manera fluida y si buscas un entretenimiento ligero con tintes sobrenaturales, es tu libro. En mi caso, como ya dije no conecté del todo con la historia ni con su ambientación, me faltó un poco de profundidad emocional y me dejó un tanto indiferente. Aún así, valoro el trabajo del autor, su voz personal y el deseo de construir un universo propio.
Viaje al infierno. Primera parada: Boston Daniel Fernández Besteiro ¡Buenas noches gente! ¿Listos para una recomendación para la spooky season? Tenía muchas ganas de leer algo de terror que me atrapara … y Viaje al infierno. Primera parada: Boston lo ha conseguido. Desde las primeras páginas se nota que Daniel Fernández Besteiro sabe lo que hace: crea una atmósfera tensa, cinematográfica, de esas que te obligan a seguir leyendo aunque ya sea tarde por la noche 😅.
La historia nos lleva a Boston, en 2002. Max, un joven empresario, compra un hotel con un pasado bastante oscuro… y lo que empieza como un proyecto de éxito se convierte poco a poco en una auténtica pesadilla. No quiero hacer spoilers, pero digamos que las paredes del lugar guardan más secretos de los que nadie imagina.
Me ha encantado cómo el autor combina el terror clásico (la casa maldita, los susurros, lo sobrenatural…) con un ritmo muy actual, casi de thriller. Los capítulos son cortos, lo que hace que la lectura sea súper ágil, y los personajes tienen una profundidad que no siempre se ve en este tipo de historias. Incluso los secundarios están bien construidos y aportan mucho a la trama. (Kate es más bruta que unas bragas de esparto pero bueno...jaja da un tocazo🤣)
Otro punto que me sorprendió es el toque de humor e ironía que aparece en momentos puntuales, lo que equilibra muy bien la tensión. Se nota que el autor se ha divertido escribiendo, y eso se transmite al lector.
¿Lo mejor? La ambientación. Es tan visual que parece que estás dentro del hotel, escuchando los crujidos del suelo y sintiendo el frío del lago. ¿Lo menos? Algunos giros se ven venir, pero sinceramente, no le resta mérito porque la historia te mantiene enganchado de principio a fin.
En conjunto, me parece un debut muy sólido dentro del género. Tiene todos los ingredientes para convertirse en el inicio de una gran saga (ese “Bostonverso” promete muchísimo). Si te gustan las historias de terror con alma, personajes reales y una atmósfera que se te mete en la piel, este libro merece un sitio en tu estantería.
Adictivo, inquietante y con una personalidad propia. Lo he disfrutado muchísimo y ya tengo ganas de leer la siguiente parada de este viaje al infierno.
La historia nos traslada a un Boston de principios de los 2000, donde un joven empresario decide comprar un hotel con un pasado bastante más turbio de lo que imagina. Lo que empieza como una oportunidad brillante se va torciendo hasta convertirse en un auténtico descenso a lo desconocido. Desde el principio se siente que algo en ese lugar no encaja, y esa sensación va creciendo capítulo a capítulo.
Una de las cosas que más destacan es lo bien que mezcla el terror clásico, con un ritmo muy actual y directo. Los capítulos cortos hacen que la lectura avance sola, y los personajes, con sus propias rarezas, ayudan a darle profundidad a la trama. Incluso los secundarios aportan chispa, humor o tensión en los momentos adecuados, lo que equilibra el tono sin romper la atmósfera inquietante del hotel. Os parecerá raro, pero a mí me ha recordado a mi amor por Scooby- Doo.
La ambientación es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Hay descripciones que te meten de lleno en los pasillos, en el crujido del suelo o en el entorno del lago, haciendo que casi puedas sentir la humedad y el frío. Esa viveza también se extiende al propio hotel, que se percibe como un personaje más, cargado de historias familiares y secretos que poco a poco van saliendo a la luz.
La narración alterna entre varias voces, lo que, aunque aporta dinamismo y permite ver la historia desde diferentes ángulos, también puede hacer que algunas perspectivas se parezcan demasiado entre sí. Tenemos a Max, Julie y Kate como principales, que esta última ha sido mi favorita, sin duda. Es mi camionera bruta y malhablada favorita.
Y es que uno de los detalles más interesantes es precisamente ese: la intención de levantar un “Bostonverso”, un conjunto de historias independientes pero conectadas entre sí. Que este libro sea solo la primera parada de un viaje mayor añade atractivo, especialmente para quienes disfrutan buscando enlaces, pistas y piezas que encajen entre diferentes novelas. Se nota que detrás hay ganas de crear algo propio y con continuidad.
Si buscas una lectura rápida, con ambiente inquietante y un toque gamberro, esta primera parada del viaje al infierno puede ser un buen punto de partida.
💸 Imaginaos el panorama: tres personas, sin más familia que su propio trabajo, acaban (porque el universo es así) compartiendo mansión. Pero claro, no es una mansión cualquiera. Esta tiene inquilinos invisibles con un pasado más turbio que el historial de búsqueda de un escritor de terror.
Por motivos climatológicos (o no) no pueden abandonar la casa. Así que nuestros protagonistas —que no es que se lleven muy bien, digamos— tienen que hacer de tripas corazón, tragar orgullo, y cooperar si quieren vivir para contarlo. Spoiler sin spoilers: no lo tienen fácil.
📖 La historia se cuenta a través de capítulos cortos y desde varios puntos de vista. Todo en primera persona, lo que hace que te metas de lleno en las cabezas de los personajes… y a veces quieras salir corriendo de ahí.
👻 ¿Suspense? Sí. 😱 ¿Momentos de tensión? Unos cuantos.
Aunque hubo algún capítulo en el que me costó un poco engancharme y no he conseguido empatizar del todo con los personajes, he disfrutado la lectura. Si te gusta el suspense paranormal, los personajes intensos y una pizca de ironía... este libro es para ti.
Este libro trata sobre Max, que es un empresario que decide invertir un hotel. Este hotel tiene un misterioso pasado relacionado con una familia rica. Pasarán distintos hechos paranormales y sobrenaturales, fantasmas, almas…. Y una desaparición.
Debo decir que no ha sido mi mejor lectura y mi estado de ánimo, o mi resfriado no ha contribuido a que acabe de sumergirme en la historia. Creo que si lo hubiera leído en otro momento quizás lo hubiera podido disfrutar más.
El inicio no me enganchó, pero a pesar de eso hubieron otros hechos que me hicieron querer seguir leyendo como el de la desaparición.
Amo este tipo de libros y hace poco leí uno parecido que dejó los estándares muy altos, este fue el del Cortijo. También quiero decir que aunque en la sinopsis se parezcan son dos libros completamente diferentes.
Este se centra más en la vidas de la família rica. Creo que en un futuro lo volveré a leer y a darle otra oportunidad.
Recalcar que si os gustan este tipo de libros podéis leerlo y contarme qué os parece! El autor es muy agradable y os puede resolver todas las dudas que tengáis.
Hay novelas que no necesitan grandes artificios para atraparte, y esta es una de ellas. Viaje al infierno. Primera parada: Boston combina suspense y fenómenos sobrenaturales. 👻
La historia nos presenta a Max, un ricachón con más ego que sentido común, que decide comprar un hotel para levantar su pequeño imperio sin saber que el edificio ya tiene inquilinos, y ninguno paga alquiler. A su lado aparecen Kate, una camionera de carácter férreo, y Julie, una artista que parece delicada pero demuestra ser la más valiente del grupo. Junto a 2 mediums tendrán que enfrentarse a una maldición que lleva demasiado tiempo esperando a ser resuelta. 🪦🐺
Uno de los grandes aciertos del libro es su ritmo, con capítulos breves, varios puntos de vista y una narración cercana que invita a seguir leyendo sin darte tregua. Daniel construye una intriga constante sin caer en sustos gratuitos, confiando en una atmósfera que se vuelve cada vez más opresiva a medida que avanzas. Aun estar lleno de tropos del género no se hace para nada aburrido. 🔥📖
En definitiva, una novela ideal para leer de noche, con ganas de misterio y personajes con personalidad. Un viaje al infierno del que no apetece volver.
"Viaje al infierno; primera parada: Boston", me ha gustado muchísimo. Es una misteriosa historia de terror, con unos buenos personajes y un toque de humor, que hace que esta lectura te enganche desde el principio, y la disfrutes hasta la última página. También tiene unas preciosas ilustraciones que te ayudan a sumergirte todavía más en la novela. ¡¡Lo recomiendo cien por cien!!
Es una novela ligera, los capítulos son cortos y tiene unas bonitas ilustraciones interiores.
Que tenga varios puntos de vista me ha gustado, es algo que da más realismo a la historia.
Personalmente no he conectado demasiado con los personajes, me ha faltado más emoción. Y hay un personaje concreto que se me ha echo un poco bola, ya que sus diálogos son muy bastos para mi gusto.
Y teniendo en cuenta que pertenece a la categoria de terror, las partes de “terror” me han resultado poco intensas, ha faltado quizás más descripción para llegar a sentirlo, es por eso que yo lo catalogaria más como suspense paranormal.
Un hotel misterioso e inquietante. Una lectura entretenida y visual que mantiene la intriga. "Viaje al infierno. Primera parada: Boston" terror, suspense y lo paranormal te sumergen en un hotel cargado de secretos. Capítulos cortos narrados desde distintas voces que te harán imaginar cada rincón y cada sombra, toques de humor y unas ilustraciones que intensifican la atmósfera hacen de esta historia una primera parada adictiva e irresistible en el ‘Bostonverso’.