Muy amena lectura, desbordante de humor, ternura, cotidianidad y apego futbolero, escrito con mucha agilidad y oficio.
Es una gozada recordar esos años de gradas, inquietudes, entrada en la edad adulta, con la realidad en los bolsillos, avisándote de que todo eso quedará indeleble, grabado entre viajes, anécdotas, curiosidades y decisiones que te conformarán.
El oficio periodístico de Ballester se acentúa, regalándonos una obra rápida, vibrante, cariñosa con los pequeños detalles, atenta al matiz y muy bien escrita, pensando en el aficionado lector que fue y en los devoralibros forof@s que somos.