"Corre el año 1942 y el nazismo hace estragos en Polonia. En un campamento de refugiados, Alina pronuncia sus votos matrimoniales y su vida está a punto de cambiar para siempre. Por otro lado, en el presente, Hanna le pide a su querida nieta Alice que busque una caja con sus recuerdos más preciados y que viaje a Polonia para encontrar a su amado. Allí, Alice intentará reconstruir la historia de su abuela, pero la verdad que ocultó durante toda su vida es demasiado dolorosa. ¿Cuál es el vínculo que une a Hanna y a Alina? ¿Podrá Alice cumplir la última voluntad de su abuela? En esta conmovedora historia que alterna entre dos líneas temporales –el período de la ocupación nazi y la actualidad–, Kelly Rimmer nos invita a ¿es alguna vez tarde para revelar aquello que no podemos decir?"
Kelly Rimmer is the author of historical and contemporary fiction, including The Warsaw Orphan, The Things We Cannot Say and The Secret Daughter, with 3 million books sold. Her books have been translated into dozens of languages and have appeared on bestseller lists around the world, including The New York Times, Wall Street Journal, and USA Today.
Since 2022, Kelly has owned and operated Collins Booksellers Orange, the last remaining bookstore in the small regional city she calls home. Her next novel, The Midnight Estate, will be released in Australia, New Zealand and the UK in July 2025.
Sólido 5 estrellas. Miren q leí muchos libros sobre la segunda guerra mundial y es difícil que me conmuevan, pero lo que lloré es tremendo. Son dos historia en dos tiempos distintos. La historia de alina que vive en la Polonia ocupada de los nazis y la historia de su nieta en la actualidad. Lo bien escrito q está que las dos historias me engancharon y quería saber más de ambas. Súper recomendado
Qué libro hermoso. Aún con lágrimas en los ojos escribo esta reseña. Novela de amor y con relatos familiares en contexto histórico. Segunda guerra mundial. Tragedias, familias desarmadas, proyectos que se esfuman, pero lo particular y único de los seres humanos: no perder la esperanza y la energía para luchar y avanzar. Sin lugar a dudas, recomiendo este libro. Me gustó como narra esta escritora y conocer, a través de este libro, cómo fue su proceso de escritura me gustó aún más. Lo recomiendo!
« Tú y yo estamos hechos el uno para el otro, así que, ya sea que tú te vayas conmigo. o que yo venga a casa contigo, siempre encontraremos la forma de estar juntos. Esta será una pequeña pausa, pero ya lo verás,el tiempo que estemos separados no cambiará nada »
Este libro fue una experiencia profundamente emocional para mí. Las cosas que no podemos decir nos cuenta dos historias que se van entrelazando: la de Alina, una joven que vive en Polonia durante la ocupación nazi, y la de Alice, una mujer en el presente que intenta entender el pasado de su abuela, quien nunca había hablado de su vida antes de emigrar. A través de estas dos voces, la novela nos habla de la memoria, el amor, la familia y los secretos que pueden atravesar generaciones.
Aunque tardé un poco en leerlo, no fue porque no me estuviera gustando, sino porque el tiempo simplemente me estaba consumiendo. Pero en cuanto por fin tuve tiempo, me enganché completamente y lo terminé en apenas dos días. Eso, para mí, siempre es una señal de que un libro realmente vale la pena.
A pesar de tocar un tema tan fuerte como lo es la Segunda Guerra Mundial, nunca sentí que la historia se volviera pesada o difícil de leer. Todo está explicado de una forma clara, sin saturar, y la ambientación está tan increíblemente bien construida que realmente te mete de lleno en la historia: sientes el frío, el miedo, la tensión y también la esperanza.
Uno de los aspectos que más me gustó del libro fue cómo aborda el tema del hijo de la protagonista en el presente, que está dentro del espectro autista. Me encantó la manera en la que el libro habla de esto, porque no es un tema que se suela representar mucho en las historias, y sentí que aquí estaba tratado con mucha sensibilidad y realismo. El desarrollo de Alice como personaje, todo lo que vive con su hijo, el cansancio, los miedos, la culpa, los errores, la ansiedad y también el amor profundo, están escritos de una forma muy honesta. Se siente real. Se siente crudo. Se siente humano.
Toda esa parte de su entorno familiar y cómo cada miembro lidia con la situación fue, para mí, una de las partes más fuertes y mejor construidas del libro.
Cuando todo empieza a conectarse hacia el final, esa fue, sin duda, la mejor parte del libro: ver cómo cada historia termina encajando, cómo el pasado y el presente se encuentran, y cómo las piezas finalmente caen en su lugar.
No es solo una novela histórica, es una historia sobre el amor que sobrevive incluso a la guerra, sobre las familias que nos sostienen, sobre las cosas que callamos y las verdades que nos transforman. Es una historia que te abraza y te rompe un poco, pero de la mejor manera.
« -Nuestro hogar no es el país en el que estemos, somos nosotros. Nuestro hogar es el futuro que hemos estado planeando y que hemos soñado, y podemos crearlo donde sea »
Preciosa historia a dos tiempos, donde la autora logra algo bastante difícil en este tipo de lecturas y es que ambas historias pasado y presente sean igual de interesantes. En la historia actual esta muy bien abordada la problemática de una familia con un hijo autista y la del pasado conmueve sin necesidad de caer en relatos escabrosos. Super recomendable!
9/10. Me ha gustado mucho esta novela, especialmente la forma que tiene de narrar y recuperar la historia de sus protagonistas a través del pasado y el presente. Me ha recordado en cierta media a “Dime quién soy” de Julia Navarro.
Una historia tremenda llena de resiliencia, amor, lealtad y fe. Lloré como no tienes idea pero sé que esto no es nada junto todo al dolor que se vivió bajo la batuta de la Alemania nazi.