Claudia nuestra protagonista regresa a la casa familiar para venderla, enfrentándose a un pasado lleno de recuerdos, cada objeto, rincones,secretos y emociones. A medida que revive la muerte de su madre, se da cuenta que su vida está anclada a esos recuerdos impidiéndole avanzar en su relación con Alan.
Alan es la pareja de Claudia en el presente de la historia.
Un regalo peculiar, un secreto oculto y una súplica a una mujer sagrada la lleva a reflexionar sobre el dramático cambio que sufrió su vida cuando se cruzó con la de Mateo.
Mateo con quien forjó un vínculo en su infancia, su profesor de música, un músico atormentado por sus propios demonios. A través de lecciones y momentos compartidos, juntos comenzaron a explorar un amor tan inadecuado como arriesgado debido a la diferencia de edad, un amor que al igual que la música, aún perdura en la memoria de Claudia.
Encontraremos una historia contada en pasado y presente,una superación personal, enfermedades, recuerdos, engaños, acoso escolar. La pluma de Mónica te atrapa desde los primeros capítulos, al final del libro es cuando va entendiendo muchos secretos y mentiras las fichas van encajando y va cerrando la historia. La nota de la autora me ha tocado la patata, que gran verdad..... Las personas no mueren mientras las sigamos recordando.
Frase: "He estado huyendo de mi vida, cuando es la vida,la que está huyendo de mi.