4,5 ⭐
La historia me parece desgarradora. Siendo madre de una niña de aproximadamente la edad de Zosia, puedo empatizar perfectamente con Maria y entender su búsqueda. Me encantan los diálogos, más bien las respuestas de Echo al principio, el autor crea unas imágenes y reflexiones preciosas y me hace pensar que es una lástima que vayamos perdiendo esa magia con el tiempo.
Es cierto que utiliza algunos términos técnicos muy específicos y eso puede sacarte un poco de la historia; a mí personalmente me interesa el tema y me ha resultado curioso.