[Relectura 2017]
"Qué fácil sería todo si fuera tan valiente (o tan estúpido) como Leo, si pudiera dejar de engañarme a mí mismo y enfrentarme a lo que de verdad sentía. Qué fácil sería correr hasta ella, agarrarla del cuello y darle el beso que desde hacía tanto me quemaba en los labios. Qué fácil sería si, simplemente, pudiera no ser yo".
Este fue, quizá, el primer libro que compré durante el año que pasé en España. Llegué a mi casa, empecé a leerlo y lo terminé por la noche. Al día siguiente iría al Fnac y compraría los otros dos de la trilogía. Desde el 2013, creo que he releído Play unas dos o tres veces. Es inevitable no querer volver a ser parte de la historia de los hermanos Serafín, sus peleas, sus éxitos, sus tretas, su camino a la fama y sus sentimientos.
En Play nos encontramos con Leo y Aarón Serafín, dos chicos que no podrían ser más diferentes. Leo es alto, guapo, rebelde y siempre ha soñado ser un actor famoso... aunque no tiene mucho talento para ello; mientras que Aarón es tímido, de bajo perfil y, secretamente, un gran cantante y compositor. Todo se empieza a poner peliagudo cuando Leo descubre las canciones de Aarón en su ordenador, decide grabarse haciendo lypsinc y subirlo a YouTube como si él fuera el artista. Para el momento en el que Aarón se entera de lo que ha hecho Leo, las canciones ya son un éxito y Play Serafín es todo un fenómeno en la red. Así empezará un camino de peleas, conciertos, fama, búsquedas del amor y, por supuesto, las consecuencias que llegan cuando se vende el alma a una compañía.
Play es un libro lleno de música, referencias frikis, amor, errores y relaciones. El que la historia esté contada desde dos perspectivas, la de Leo y la de Aarón, le da un ritmo genial que no te desengancha en ningún momento. Las personalidades de los dos hermanos son tan opuestas que nunca sabes con qué barbaridad saldrá Leo o con qué nuevo ataque de nervios aparecerá Aarón. Además, siempre he adorado la manera en la que Leo acomoda todo a su favor haciendo parecer que en realidad está haciéndolo todo por Aarón y su búsqueda de Dalila, su amor perdido.
Lo digo siempre con los libros de Ruescas... y es que sus personajes son absolutamente tridimensionales. Da igual si estás hablando de los protagonistas, de los padres o de cualquier personaje secundario; no hay personajes ni líneas de relleno, todo está donde debe estar. Poco a poco vas sintiendo que la historia es real y que, en algún lugar de New York, están Leo y Aarón haciendo de las suyas. Y, claro, es imposible no enamorarse de Leo... porque, enfrentémoslo, Aarón no es mi tipo, jajaja.
En lo que a libros contemporáneos se refiere, la trilogía Play es de mis favoritas, pues refleja de manera real lo que es la fama a través de los canales de YouTube, lo que se puede llegar a hacer por amor o ambición, las muchas caras que pueden tener las personas y los altibajos que tiene cualquier camino. Además, y esto lo hice con la relectura, como cada capítulo empieza con algunas líneas de una canción, escuchaba la que tocaba en cada uno y, créanlo o no, eso hace de la lectura algo muchísimo más intenso porque no son canciones escogidas al azar.
Resumen: dale al play y empieza a leer esta trilogía YA.