*Soñó con ella y despertó con la piel en llamas. Ahora la tentación trabaja a un paso de distancia* Lara Salvatierra dedica las madrugadas a rastrear brechas de seguridad en Karalis Solutions. La compañía del CEO más brillante y escurridizo que jamás ha Nikos Karalis, un dios griego con talento para la ironía y alergia crónica al compromiso.
Ella respeta a rajatabla cada protocolo. Él improvisa hasta con el pulso.
Una mañana cualquiera en la oficina, Lara escucha la voz de Nikos al otro lado de una puerta entornada.
—No puedo sacarla de la cabeza. El sueño fue tan vívido que tuve que ducharme con agua fría.
Cuando oye su nombre enredado en aquella confesión, la taza se le escurre de los dedos. Porque de la boca de su jefe jamás había salido su nombre mezclado con deseo. Sólo bromas, encargos y ese templado «Bien hecho, Salvatierra».
Ahora, Lara sabe que Nikos lleva su piel grabada en la memoria y no sabe cómo actuar, y, al parecer, él tampoco.
Lo que está en
Regla de oro: trabajo y placer no se mezclan… justo cuando el nuevo encargo les obliga a viajar solos durante una semana.Objetivo de Lara: mantener intacta su reputación (y su sueldo) mientras su autocontrol flaquea cada vez que él la mira con esos ojos de pecado.Defensa de Nikos: Fue solo un sueño. Pero cada minuto juntos acerca esa fantasía más a la realidad. Entre aeropuertos, discusiones a medianoche y una habitación con una sola cama, Lara descubrirá que el verdadero peligro no está en las brechas de seguridad, sino en un hombre que lleva años huyendo del compromiso… hasta que soñó con ella.
Un historia cargada de intensidad y sensualidad. La escena inicial, con los higos y el vino caliente, no solo despierta los sentidos, sino que abre la puerta a una historia donde cada detalle tiene textura, sabor y emoción.
Lo que más me conmovió es la forma en Nikos protege a la Lara: no desde la imposición, sino desde el respeto y la admiración. Su amor no la limita ni la obliga a tomar decisiones, al contrario, la impulsa a descubrirse a sí misma y a avanzar con confianza. Esa diferencia es lo que hace que esta historia se sienta fresca y honesta dentro del género romántico contemporáneo.
También me pareció muy valiosa la curiosidad de él hacia la neurodivergencia de ella. No está tratada como un obstáculo, sino como parte de lo que la hace única, y la forma en que él se acerca a comprenderla es tierna, realista y profundamente humana. La admiración mutua que sienten ambos personajes es el motor de la trama, y transmite un mensaje de amor basado en la aceptación y el apoyo incondicional.
Ariana V. Andrews tiene un estilo de escritura que logra combinar intensidad, ternura y pasión de una manera natural. Es una autora que sabe cómo tocar el corazón y dejar huella con sus personajes. “Un beso fuera de horario” es de esas historias que terminan de leerse, pero se siguen recordando durante mucho tiempo.
Novela sencilla, fácil de leer que te sumerge en una historia de amor. Buenas descripciones, pero trama poco elaborada. Recomendable si quieres pasar un rato entretenido. Si quieres algo más elaborado, no este tu libro.
Acabo de terminarlo y sigo con el corazón acelerado. Lara Salvatierra es intensa, valiente y absolutamente humana, mientras que Nikos Karalis es ese hombre descarado, protector y totalmente irresistible que todas queremos leer en las novelas.
Lo que más me enamoró es cómo Ariana V. Andrews aborda la neurodivergencia de Lara (sinestesia emocional) de manera tierna, realista y profundamente humana, sin convertirla en un obstáculo barato para la historia. Nikos la entiende, la respeta y juntos se desarman de manera electrizante.
La historia mezcla escenas hot que te hacen sentir cada roce, diálogos inteligentes y divertidos, y momentos emotivos que me hicieron reír, suspirar y emocionarme.
Además, toca temas serios como familias tóxicas, presión social y conflictos profesionales, lo que da profundidad y realismo a la trama.
En resumen, Un beso fuera de horario es un romance contemporáneo que se siente, se saborea y se recuerda, con personajes memorables, química explosiva y una narrativa que engancha de principio a fin.
Ariana sabe cómo combinar pasión, ternura y humor de manera impecable.
No ha estado mal, pero me he quedado con la sensación de que realmente no pasa nada.
Lo más destacable como aspecto positivo ha sido Nikos. Me ha gustado su actitud y su confesión a Lara.
Por el contrario, como aspectos negativos, destacaría que hay algunas partes muy obvias y que no me ha gustado lo a saco que sucede la relación entre los protagonistas.
En cuanto a la sinestesia de Lara, me ha pasado un poco como con el tema de los colores y demás de Iria en el anterior libro; lo entiendo, pero me saca y distrae de la lectura.
Finalmente, en cuanto a la trama, a pesar de que están sucediendo cosas, han quedado demasiado planas, como en un segundo plano. Es una pena, porque podría haber sido una lectura más profunda.
En definitiva, es una buena lectura para pasar el rato sin buscar algo profundo.
Me ha encantado esta segunda novela de los hermanos Karalis (bueno la primera también) porque no es como las demás de machos alfas dominantes, este es el tipo de personage que te hace poner los estándares muy altos. En hora buena.
Ufff...los hermanos Kalaris no dejan indiferente a nadie. Tengo que decir que está trilogía me la he leído dos veces. Sí, dos veces y seguidas jajaja pero es que es impresionante. Recomiendo esta trilogía al cien por cien.