BAJO LA AGRIETADA Y ROJIZA TIERRA CASTELLANA ESTÁN ENTERRADOS LOS SECRETOS DE UN CRIMEN SIN RESOLVER.
UN THRILLER RURAL SOBRE LOS RINCONES MÁS PERVERSOS DEL SER HUMANO.
La carrera como escritor de Enrique Solaz está en una encrucijada. Después de un par de sonoros fracasos, necesita que su próximo libro sea un best seller. Para ambientar su siguiente obra, un thriller rural, su mujer Constanza organiza un fin de semana en su pueblo natal, en La Mancha.
Regresar a casa siempre es agridulce para Constanza, que tiene que revivir la desaparición de su hermana, Inés, y dos de sus amigas veinte años antes. Los ecos de aquel misterio sin resolver retumbarán en el pueblo sacudiendo la aparente tranquilidad del lugar y Enrique será consciente de que, si escarba lo suficiente, la historia que necesita aparecerá de entre los muertos. Sin embargo, hay fantasmas que es mejor no invocar sin saber cómo enfrentarse a ellos.
¿Que le cuesta hacer un cierre redondo? Ha ido sembrando todo el libro para que las historias terminen conectadas pero falta un momento de EXPLICAR todos los detalles.
¿Por qué el cura quería matar al del bar?¿cuáles eran los pecados a expiar? ¿Como escapa Inés de sus secuestradores y que hace durante 18 AÑOS habiendo escapado a los 8?
¿Qué pasa con Fidel y Trinidad? Habla todo el rato de los pecados que tienen que expiar la culpa etc. Pero al final todo eso queda colgando.
¿La madre sobrevive? ¿Le cuenta alguien que sus hijas están vivas?
Hacer un momento de cierre le hubiera dado a esta novela muchos más puntos, pero tristemente acaba con la mitad del pueblo muerto y un final con muchos cabos sueltos.
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Sinceramente no he podido acabarlo, me da rabia, mucha. Pero lo que parece un caso de desapariciones y tal acaba convirtiendose en un caso mil veces visto con cientos de personajes...Los diálogos no he podido con ellos.
‘Lo que la tierra calla’ se enmarca en el territorio del thriller rural, un género que ha experimentado un gran auge en los últimos años. Ha supuesto, además, mi primer acercamiento a la narrativa del autor y, tras finalizarlo, puedo decir sin duda que no será la última. Apoyada en una atmósfera opresiva y en una estructura que combina misterio y una sugerente dimensión metaliteraria, la novela se ambienta en un pequeño pueblo de La Mancha y ofrece una mirada incisiva sobre la memoria colectiva y los silencios impuestos, desarrollando con pulso firme una premisa conocida dentro del género —un secreto antiguo que regresa para reclamar su lugar— y mostrando una atención constante al contexto social y humano que la rodea.
Enrique Solaz, escritor en crisis tras varios fracasos, busca inspiración para su próxima novela durante un viaje al pueblo natal de su esposa, Constanza. Para ella, regresar significa enfrentarse al doloroso recuerdo de la desaparición de su hermana Inés y dos amigas veinte años atrás. A medida que Enrique indaga, los secretos del pasado resurgen, poniendo a prueba su capacidad para enfrentarse a los fantasmas que conviven bajo la aparente calma del pueblo.
La estructura narrativa alterna entre dos líneas temporales: el presente, marcado por la llegada de Enrique y Constanza, y el pasado, que reconstruye progresivamente los acontecimientos que rodearon la desaparición de las niñas. Lejos de ser un mero recurso formal, estos saltos temporales obligan al lector a recomponer piezas y a leer entre líneas, reforzando la intriga y subrayando una de las ideas centrales de la novela: el pasado no desaparece, se acumula y termina condicionando el presente de formas imprevisibles. Este juego temporal aporta dinamismo y profundidad a la lectura, mientras la tensión crece progresivamente bajo la sensación constante de que no todo puede —ni quiere— ser contado.
En cuanto a los personajes, Enrique actúa como catalizador del conflicto. El hecho de que sea escritor no es anecdótico, sino que introduce una interesante capa metaliteraria: su mirada funciona como herramienta de exploración, investiga para crear ficción, pero lo que encuentra desborda los límites de la literatura y lo enfrenta a una realidad incómoda. La escritura aparece así como un arma de doble filo, capaz de arrojar luz sobre zonas oscuras, pero también de remover culpas y miedos asentados durante décadas.
Constanza, por su parte, es mucho más que un simple soporte emocional. Su vínculo directo con la tragedia convierte el regreso al pueblo en un acto doloroso que la somete a un constante conflicto interno. Frente a la curiosidad —a veces casi oportunista— de Enrique, ella encarna el peso del trauma no resuelto y la dificultad de enfrentarse a aquello que fue silenciado durante años. Inés, aun ausente, es el eje sobre el que gira toda la narración, una presencia constante que condiciona cada acción, cada decisión de quienes la conocieron, manteniendo viva la tensión entre pasado y presente.
El pueblo funciona como un personaje colectivo. Baeza retrata con acierto la dinámica de un entorno cerrado, donde el caciquismo, las jerarquías y los pactos implícitos determinan lo que se puede decir y lo que debe permanecer oculto. La aparente tranquilidad rural contrasta con una realidad áspera, marcada por la violencia soterrada y la impunidad. El paisaje manchego —la tierra seca, la caza, los espacios abiertos— refuerza esta sensación de hostilidad y se convierte en un símbolo constante del ocultamiento y de la muerte.
‘Lo que la tierra calla’ reflexiona sobre el poder del silencio social y la impunidad que se construye desde ese silencio compartido, planteando preguntas sobre la responsabilidad colectiva y sobre el precio que se paga por mantener intacta una falsa armonía. También reflexiona sobre el acto de escribir y sobre los límites éticos de convertir el dolor ajeno en material narrativo. Todo ello se integra de forma orgánica en una trama bien hilada, que mantiene el interés de principio a fin sin renunciar a la profundidad.
Su prosa es directa y envolvente, más preocupada por la atmósfera y la tensión emocional que por el artificio estilístico. El ritmo es ágil y la intriga está dosificada con inteligencia, creando un clima opresivo que no decae en ningún momento. El desenlace ofrece un cierre satisfactorio, aunque deja ciertos elementos abiertos a la interpretación del lector.
‘Lo que la tierra calla’ es un thriller eficaz y muy entretenido, que combina misterio rural, conflicto personal y reflexión social. Sin reinventar la premisa, Iván Baeza logra desarrollarla con solidez y personalidad, construyendo una novela que atrapa y que demuestra que, bajo la aparente quietud de algunos lugares, pueden esconderse verdades que la tierra se resiste a revelar.
Enrique Solaz es un escritor cuya carrera está en horas bajas. Sus dos últimas novelas han sido sendos fracasos, por eso necesita que la próxima sea un best seller. Para ello, su mujer, Constanza decide organizar un fin de semana en su pueblo situado en La Mancha, donde intentará que su marido encuentre esa inspiración que le falta.
Para Constanza, volver allí no es agradable ya que hace años su hermana pequeña y sus dos amigas, desaparecieron sin dejar rastro. Lo que parece un fin de semana termina convirtiéndose en una nueva desaparición y un crimen.
Es una historia que arranca fuerte y la pluma del autor hace que te enganches enseguida, aunque según avanzaba me he ido desenganchando poco a poco.
Nos vamos a encontrar con una historia narrada en tercera persona y con saltos del presente al pasado, muchos personajes, por lo que al principio es necesario estar centrada para no liarte. Eso sí, al final del libro hay un índice con los nombres y las relaciones entre ellos.
La ambientación que hace del pueblo, los diferentes lugares en los que se desarrolla la novela y las situaciones es muy buena, describe de una manera que te puedes imaginar muy bien todo. Lo mismo pasa con los cada uno tiene muy marcada su personalidad lo que hace que no sean planos, pero yo no he conseguido empatizar con ninguno.
Había leído muy buenas críticas del libro, pero a mí no me ha convencido. He echado de menos una investigación en condiciones, ya que a lo largo de la trama casi no se habla de ella, Creo que me han sobrado personajes y sus historias que, en mi opinión, poco han aportado a la trama principal.
En cuento al final, me ha parecido muy precipitado. Habla de todo lo importante en los últimos capítulos, por lo que me he quedado con la sensación de que se quedan muchas cosas a medias.
Si teníais pensado leerlo, hacedlo y valoradlo por vosotros y vosotras mismas, al final, esta es solo mi humilde opinión.
Pues como casi todos los thrillers de este tipo, tiene un final apresurado. Creo que no acaba de cerrar bien el caso principal y su conexión con los otros y es una lástima porque todo lo anterior está muy bien y pienso que tendría que haber tenido mejor desarrollo. Pero bueno, me ha parecido una novela original y diferente dentro de todo lo que se publica ahora dentro del género y me ha enganchado muchísimo. Que no es poco porque últimamente me estaba costando mucho leer thrillers porque ninguno me enganchaba.
2'5/5:Tenía muchas ganas de adentrarme en un thriller ambientado por la zona de Castilla la Mancha y sus fincas de caza, pero esta novela me ha dejado una sensación agridulce. Ha sido una constante montaña rusa de emociones, tanto positivas como negativas. El comienzo no terminaba de engancharme, ya que es una novela que hay que tener mil ojos debido a los constantes saltos temporales, la inclusión de muchos personajes y diferentes subtramas. Por ello decidí aparcarla y retomarla cuando tuviese la mente más despejada. Así hice, y la verdad que lo agradezco, aunque el final me ha dejado con más preguntas que respuestas. Nos encontramos con Enrique Solaz, un escritor que está en horas bajas y necesita algún escrito para repuntar su carrera literaria. En el pueblo de su mujer Constanza, Valdepeñas (Ciudad Real), unos amigos le han invitado a un fin de semana de caza, ya que Enrique quiere ambientar su nueva historia en una finca cinegética. Constanza le cuesta volver al pueblo y es que hace muchos años desapareció su hermana, de 8 años, Inés junto a dos amigas. Esto ha dejado a la familia Algaba en la estocada. Primeramente, en la finca, hacen una cena donde comparten mesa con la teniente de la guardia Civil, con el párroco, con el dueño y su esposa de la finca, con el capataz, etc. El final de esta se vuelve oscura y es que a la mañana siguiente aparece muerto Sancho Martorel, el capataz. Es una historia coral donde el narrador nos pone en diferentes escenarios. No había leído ningún thriller así y me resulta original, aunque bastante lioso. Hay secundarios que han enturbiado la trama y hace que el lector se haga mil teorías. El personaje de Enrique me ha resultado pedante y me ha dado pena como ha tratado a Constanza por su ego de buscar la trama para su historia. Mi personaje favorito ha sido Guadalupe, una banquera asustada desde el día del atraco a su sucursal El desenlace es incierto, para mi gusto. El escritor se ha marcado un triple. Falta explicación para que sea así. Baeza escribe bien y la ambientación es la gran baza de la historia.
Es un libro que engancha desde principio hasta fin. Como todos los libros de este autor me enganchan por su facilidad de descripción, como enlaza unas historias con otras, unas vidas con otras, y como se informa de todos los trabajaos y aficiones de cada personaje. Cuando crees que ya sabes lo que va a pasar de repente te encuentras con un giro que hace lo que te engancha y todo tenga sentido. No pueden faltar autores así. Gracias Iván Baeza por esta nueva novela, eres un gran escritor.
Me ha encantado! Es genial cómo expone los sentimientos de los personajes, y me parece muy dinámico que te muestre la trama en tres planos de tiempo distintos. Es muy realista y cinematográfico. En película sería un bombazo.
me ha encantado, lectura fácil, personajes a los que rápido conoces, trama muy bien conseguida y me ha enganchado desde el minuto uno. Por poner una pega, me ha faltado algo más de explicación en el final del libro...(no hago spoiler)
¿Se puede pedir más a un libro? Intriga hasta el final con una narración exquisita. El autor nos sumerge en una atmósfera cerrada, agobiante y lo hace con un lenguaje culto, trabajado. Los personajes cobran vida y les acompañas, como si fueras uno de ellos, en sus ambiciones, miedos y venganzas. Temas tratados con profundidad pero siguiendo un esquema ágil que te hace leer sin parar hasta el final. !Deseando encontrarme de nuevo a sus protagonistas en una nueva novela!
Un embole sin sentido … 28 personajes … todos relacionados entre ellos “comienza hablando de tres muertes ,de tres niñas de 8 años” , habla de todo.. 28 personajes relacionados entres si… 404 pág donde no se trata de la muerte/asesinato de las tres menores. De esto se habla al final y de paso… Malísimo …
Sensación agridulce. Lo empecé con ganas y me enganchó, pero me ha costado acabarlo.
Muchos personajes de los cuales muchos no aportan mucho a la trama, no existe investigación de ningún tipo, todo de lo va dando el autor, historias secundarias que no aportan nada más allá de aumentar el número de páginas y ya el final es una invención del autor sin ningún tipo de sentido.
Si buscas una historia que combine misterio, secretos familiares y una atmósfera opresiva, ¡este es tu libro!
La ambientación es, por inquietante, uno de sus puntos fuertes. El autor nos transporta a un entorno rural aparentemente tranquilo, pero con un aire tétrico y asfixiante. En este pequeño pueblo, todos se conocen, y precisamente por eso, todos tienen algo que ocultar. La tierra, con ese aire de "aquí nunca pasa nada" que esconde mil cosas turbias, es testigo de oscuros e inconfesables secretos que parecen devorar a sus habitantes.
No te dejes engañar por la sencillez inicial de sus protagonistas. Baeza teje unos personajes que, capa a capa, revelan una complejidad y profundidad inesperadas. Sus relaciones están marcadas por el peso y las acciones del pasado, y sus motivos (los de algunos) son mucho más oscuros de lo que parecen a primera vista. A medida que avanzas, empatizas (o desconfías) de cada uno, deseando desentrañar su verdadera historia.
La trama comienza con un ritmo un tanto lento, pero a medida que avanza va cogiendo ritmo gracias, entre otras cosas, a los saltos temporales que utiliza el autor. Estos flashbacks no solo mantienen el suspense, sino que son clave para ir conociendo los puntos cruciales de la historia y, sobre todo, para comprender la complejidad de las relaciones entre los personajes y el origen de los secretos que guardan.
La historia se mueve entre el presente y lo que ocurrió hace años, cuando desaparecieron varias niñas. Esta alternancia de capítulos entre las dos líneas temporales es súper adictiva. Quieres saber qué pasó entonces, pero también cómo afecta a los personajes de ahora. A ver, los capítulos no son precisamente cortos, pero no pasa nada, porque están divididos en varias partes, como si fueran pequeñas escenas. Esto hace que la lectura fluya genial y no se haga nada pesada.
El desenlace es totalmente original e insólito. El autor te sorprende con un giro totalmente inesperado y que te deja un sabor agridulce.
Hay pueblos que esconden más de lo que la tierra puede soportar… y cuando esa tierra empieza a hablar, lo hace gritando. “Lo que la tierra calla” de Iván Baeza me ha tenido completamente pegada a sus páginas. Empieza con una escena brutal, de esas que se te clavan, y ya sabes que no vas a poder dejarlo.
Es un thriller rural que combina misterio, heridas del pasado y mucho silencio. Baeza te mete de lleno en un pueblo manchego donde hace veinte años desaparecieron tres niñas, y donde todavía pesa el miedo, la culpa y todo lo que no se dijo. A través de Enrique, un escritor que busca resurgir y acaba enfrentándose a lo que nadie quería remover, vamos descubriendo una historia que te va helando poco a poco.
Lo que más me ha gustado es cómo el autor juega con los tiempos, con las emociones y con esa sensación de que todos saben algo pero prefieren callar. Hay dolor, hay secretos familiares, y hay una atmósfera que te envuelve. No es de esos thrillers de persecuciones y giros imposibles, es más bien de los que te dejan un nudo en el pecho.
El final me encantó porque tiene sentido, es fuerte y te deja pensando mucho en todo lo que se tapa en los pueblos, en las apariencias, y en lo que la gente es capaz de hacer por callar.
Una historia dura, muy bien escrita, con personajes reales, imperfectos, y un paisaje que parece hablar. Me ha gustado muchísimo.
Es un libro que no se lee: te secuestra. Te arrastra hacia el interior de la historia y no te suelta hasta la última página.
El lector se convierte en cómplice y testigo de lo que ocurre en un pueblo chico, infierno grande: un escenario tan concreto como universal, donde lo que se calla pesa más que lo que se dice. Es una historia conocida por muchas voces, pero pocas veces dicha en voz alta.
La novela incomoda porque habla de silencios heredados, de secretos enterrados y de verdades postergadas. Y lo hace con la crudeza necesaria para recordarnos algo esencial: callar no protege, solo aplaza el dolor.
Lo que la tierra calla es un recordatorio de que las mentiras siempre regresan. Y cuando lo hacen, suelen ser más dolorosas que la verdad dicha a tiempo.
Un libro necesario, incómodo y profundamente humano.
Ha sido un libro que me costó engancharme, al principio no me terminaba de convencer mucho pero a medida que iba leyendo me terminé enganchado mucho. Me ha gustado, el formato de los capítulos cambiando de personaje, la trama, los secretos oscuros, etc. Pero el final creo que no termina de explicarse todo al 100%, te quedas con bastantes dudas de lo que haya podido pasar. Todo y con eso me ha gustado y me ha sorprendido de manera positiva!
Novela muy recomendable. Me enganchó desde el principio. Me gusta mucho la manera en la que sucede la historia y esos flashback que hacen que te vayas empapando poco a poco de la historia.
Lo que más me ha gustado han sido los giros inesperados, lo bien tratados que están los personajes y cómo las distintas tramas se van entrelazando hasta desvelarse todo en un sorprendente final.
Bueno, engancha porque es un thriller típico y me lo he leído rápido pero un poco too much quizá y un poco pedante el escritor y la forma en la q lo ha escrito