La gran voz de la narrativa femenina de nuestro país vuelve con La casa de huéspedes. Una espléndida saga de mujeres tan reales como la vida misma.
Por la autora de Las herederas de la Singer y La niña del sombrero azul.
Madrid, 1937. En el preciso instante en que una bomba cae sobre un edificio del centro de la ciudad, cerca de la Gran Vía, las vidas de dos jóvenes vecinas cambian para siempre.
Elvira, cuyos padres regentan la casa de huéspedes ubicada en la tercera planta, se encuentra exiliada de la Guerra Civil en Francia en el momento de la explosión. Sin embargo, la desaparición del hogar al que tanto anhela regresar supondrá un punto y aparte en su destino.
Ángela, la hija de los porteros de la finca, sí está presente cuando el lugar donde ambas han crecido salta por los aires. Es entonces cuando toma una decisión de consecuencias coge en brazos al bebé de unos huéspedes que acaban de fallecer bajo los escombros y huye adoptando una falsa identidad.
Nada hace pensar a Elvira y a Ángela que sus caminos volverán a cruzarse, ni que otra casa de huéspedes será el lugar de encuentro para una nueva generación de mujeres que, igual que ellas, deberán aprender a convertir el dolor en fuerza y a sobrevivir con la frágil esperanza de un futuro mejor.
La casa de huéspedes es una conmovedora historia de madres e hijas que vivirán los reveses del amor, la amistad, la traición y esos secretos que duran toda una vida.
Nací en Oviedo, en el mes de mayo de 1972, aunque desde hace muchos años vivo en Madrid. Tras licenciarme en Derecho y Administración y Dirección de Empresas en ICADE, desarrollé mi carrera profesional en el mundo de los negocios hasta que finalmente encontré la oportunidad de dar alas a mi gran pasión: la escritura. Inicié mi trayectoria literaria con una trilogía noir, protagonizada por Gracia San Sebastián, una investigadora de fraudes financieros, que me trajo infinitas alegrías y sobre todo, me llevó hasta mis primeros lectores: Lo que callan los muertos (2019), ganadora del Premio Torrente Ballester, convirtiéndome en la primera autora novel en lograr el galardón en la edición número 29. Un asesino en tu sombra (2020) Los muertos no saben nadar (2021) Después, sentí la necesidad de ser fiel a un reconfortante y retador propósito personal: recuperar la memoria y la voz de las generaciones de mujeres silenciadas durante el S.XX. Con Las herederas de la Singer (Grijalbo, 2022) entretejí por primera vez numerosas vivencias reales de nuestras antepasadas siendo estrictamente fiel al marco histórico en el que sucedieron, creando así una ficción muy próxima a la crónica social. Continué con La niña del sombrero azul (Grijalbo, 2024) y ahora con La casa de huéspedes (Grijalbo, 2025), tres novelas de historia contemporánea muy diferentes entre sí, enlazadas entre ellas por el anonimato de las mujeres a las que representan sus protagonistas. Estoy convencida de que las innumerables horas que pasé rodeada de libros me hicieron ser quien soy hoy. Por eso, la escritura es para mí mucho más que una profesión, es mi proyecto vital: escribo con la esperanza de que mis historias os proporcionen la compañía, la fuerza y el refugio que yo encontré en los libros. Hoy, con mis libros traducidos al francés y al italiano, y la acogida, no solo de los más de 250.000 lectores de España, sino también los México, Argentina, Chile o Perú, siento que mi responsabilidad es enorme y que merecéis que me deje el alma y el corazón en cada nueva historia. Sois mi motivación diaria para levantarme cada mañana y dar lo mejor de mí.
Una novela que sigue a tres generaciones de mujeres fuertes, mostrándonos cómo afrontan las adversidades y luchan por sobrevivir y alcanzar su independencia en la España del siglo XX. Con una prosa sencilla y cercana, te envuelve especialmente desde la mitad de la novela y ya no puedes soltarla, porque está llena de giros que mantienen el interés en todo momento. Me ha gustado mucho y la recomiendaría. Mi opinión en YouTube sin spoilers: https://youtu.be/xQfZlv-BGbQ
Vuelve Ana Lena y vuelve con una historia de las suyas, de las que se te quedan en la cabeza mucho tiempo, una historia que hace que recuerdes momentos y personas de tu vida, ya sean abuelos, o padres, de historias que se cuentan en casa o quizá no, porque duelen, una novela de mujeres, mujeres fuertes que tienen que luchar por lo que les viene y como les viene, guste o no guste. Una novela de mujeres, pero también tenemos hombres protagonistas importantes en la historia. La historia comienza en Madrid, justo antes del comienzo de la guerra civil, en “Casa flora”, una casa de huéspedes regentada por Demetrio y Flora, que tratan de llevarlo lo mejor que pueden aun con la época que se está viviendo, Elvira la hija de estos será otra de las protagonistas, que tendrá mucho peso en la historia. Con ellos vivirán los porteros de la casa de huéspedes, de la que hay que destacar a Ángela, hija de estos, y una niña a la que veremos crecer a lo largo de la novela… Elvira y Flora partirán a Burdeos, con unos familiares debido a la situación en la que se encuentra España, dejando a Demetrio a cargo de “Casa Flora” hasta que un bombardeo la destroza prácticamente, quedando unos pocos supervivientes, entre ellos Angela, que partirá hacia Oviedo, con quien y por qué a Oviedo será mejor que lo leais… Y así comienza esta historia, y hasta 1975 seguiremos a estos personajes en su vida cotidiana, tanto en Burdeos justo en el momento de la segunda Guerra Mundial, un momento muy complicado, que me hizo pasarlo mal algunos momentos, como en Asturias con Angela que tendrá que vivir una vida que no es la suya. Todos los personajes, que son muchos, tienen su importancia en esta novela, todos aportan algo a la historia, y te aseguro que no va a dejarte indiferente. Me ha encantado y aunque poco a poco y según vas leyendo vas intuyendo el final, no podía ser de otra manera, me ha emocionado, me ha cabreado, me ha hecho acordarme de personas, y te das cuenta de que todo lo que escribe Ana, es real. Para mi, es el mejor libro de Ana, después de haberlos leído todos, sin duda me quedo con esta historia, que no vas a poder dejar de leer.
Con ‘La casa de huéspedes’, Ana Lena Rivera reafirma su lugar entre las voces más potentes de la narrativa femenina contemporánea en España. La obra continúa la línea de sus dos libros anteriores, y en ella, la autora vuelve a dar protagonismo a personajes femeninos marcados por la Historia —con mayúscula— y por sus propias historias personales, en una narración que emociona desde la primera página gracias a esa combinación de realismo histórico, hondura emocional y delicadeza en el retrato de lo cotidiano, rasgos que se han convertido ya en una de las señas de identidad más reconocibles de su narrativa.
Madrid, 1937. Una bomba destruye un edificio cerca de la Gran Vía y cambia para siempre la vida de dos jóvenes vecinas. Elvira, hija de los dueños de una casa de huéspedes, vive exiliada en Francia mientras su hogar desaparece bajo las bombas. Ángela, hija de los porteros, sí presencia la tragedia. Es entonces cuando toma una decisión de consecuencias imprevisibles: coge en brazos al bebé de unos huéspedes que acaban de fallecer y huye adoptando una falsa identidad. Años después, otra casa de huéspedes será el punto de encuentro de nuevas generaciones de mujeres que, como ellas, deberán aprender a transformar el dolor en fortaleza y aferrarse a la esperanza de un futuro mejor.
A partir de esta premisa, Rivera construye un relato que se despliega como un tapiz compuesto por múltiples hilos narrativos, en los que da voz a varias generaciones de mujeres que, con sus luces y sombras, muestran cómo los acontecimientos históricos —la guerra, el exilio, la posguerra— condicionan la vida cotidiana y los destinos individuales.
La historia transcurre a lo largo de varias décadas y localizaciones —Madrid, Burdeos, Oviedo— y entrelaza las vidas de distintas mujeres conectadas, directa o indirectamente, con la casa de huéspedes que da título a la novela. Aquella casa, que en su momento fue un hogar para Elvira y Ángela, más tarde se transforma en una pensión que acoge nuevas historias, nuevas heridas y nuevas esperanzas. Casa Flora no es solo un lugar físico: es también una metáfora del refugio, del tránsito, de ese espacio compartido en el que las vidas se cruzan y se transforman.
‘La casa de huéspedes’ destaca por la riqueza de su personajes femeninos. Elvira y Ángela son el epicentro de la historia, pero a su alrededor orbitan hijas, nietas, amigas y conocidas que dotan a la narración de una textura coral. Rivera no presenta heroínas perfectas, sino mujeres reales: contradictorias, fuertes, vulnerables y llenas de matices. La relación entre madres e hijas es uno de los pilares emocionales del libro, y se explora en toda su complejidad: el afecto, los conflictos, los secretos y las expectativas que se transmiten de una generación a otra. Al mismo tiempo, la novela muestra la importancia de la amistad, la solidaridad y la resiliencia femenina, revelando cómo estas mujeres enfrentan el dolor y la pérdida sin perder la esperanza de un futuro mejor. Los temas que atraviesan la novela son universales, pero están narrados desde un enfoque profundamente personal.
La autora logra que lo cotidiano y lo extraordinario convivan de manera natural, reflejando la rutina, las preocupaciones y los afectos de sus personajes en medio de un contexto histórico difícil. Uno de los aspectos más destacables es precisamente esa manera en que Rivera combina memoria histórica y vivencias personales. La narración bebe de historia reales —algunas procedentes de su propia familia—, y esa cercanía con lo vivido se percibe en cada página, aportando al relato una solidez y autenticidad que lo hacen profundamente conmovedor. La autora consigue que el lector se sienta parte de su universo, como un huésped más, siguiendo a los personajes en su día a día, en sus alegrías y en sus penas.
En ‘La casa de huéspedes’, Ana Lena Rivera logra que la historia de sus protagonistas sea también una historia colectiva: de mujeres que lucharon, sobrevivieron y construyeron sus vidas a pesar de la adversidad. Con un tono intimista, emotivo, lleno de pequeños gestos que dibujan el día a día en épocas marcadas por el conflicto y la escasez, la autora demuestra una sensibilidad especial para capturar lo cotidiano en tiempos excepcionales, otorgando a cada escena una carga simbólica y emocional que conmueve sin caer en el sentimentalismo. Hay humor, hay ternura, hay dolor, y todo ello convive de forma natural en una narración que fluye con soltura.
El estilo de Rivera es elegante y cuidado, con una prosa serena y precisa que se detiene en los detalles y en los matices de la vida de sus personajes. Cada detalle, cada diálogo y cada gesto contribuye a construir un universo rico y creíble. Además, hay guiños para los lectores habituales de la autora, con cameos de personajes de sus obras anteriores que aportan una sensación de familiaridad y continuidad, creando un universo compartido que resulta entrañable.
Con esta novela, la autora sigue explorando la memoria femenina y cómo la identidad de las mujeres se va construyendo a través de los vínculos familiares y afectivos que las acompañan y sostienen frente a las dificultades y los recuerdos del pasado. A pesar del dolor y de las heridas, ‘La casa de huéspedes’ es también un canto a la esperanza: al deseo de construir algo nuevo, de salir adelante y de dejar una marca duradera para las generaciones que vendrán.
‘La casa de huéspedes’ combina la fuerza de la historia con la emoción de las historias personales. Es una novela para leer con calma, para dejarse arrastrar por las voces de sus protagonistas, para emocionarse y reconocerse en sus dudas, sus silencios, sus pérdidas y sus decisiones. Una lectura imprescindible para quienes disfrutan de sagas familiares, historias de mujeres fuertes y un retrato sensible y realista de la España del siglo XX, escrita con la delicadeza y el talento que caracterizan a Ana Lena Rivera, y que deja en el lector el deseo de permanecer una cuantas páginas más en Casa Flora junto a esas mujeres inolvidables que habitan la casa de huéspedes.
Este ha sido mi primer contacto con la novela histórica y con Ana Lena, y puedo decir con total seguridad que ha sido mi mejor descubrimiento del año.
Acabé esta historia siendo lágrimas, pero es que el camino ha sido inspirador, esperanzador, muy duro en algunos momentos, pero sobre todo, me he sentido conectada a estos personajes y sus historias porque parecía que era mi abuela contándome todo lo que vivió tras la guerra.
En este libro tenemos a Elvira y Ángela, dos niñas que todavía no saben de clases sociales, juegan en las escaleras que separan Casa Flora, el hostal de los padres de Elvira, y la garita del conserje, donde vive Ángela.
La guerra civil hará que sus caminos se separen, pero como siempre, la vida tiene una forma muy divertida de jugar con las casualidades.
Destacaría, sin ninguna duda, la prosa tan maravillosa que tiene Ana. Es capaz de transmitir de una forma muy bella hasta la emoción más desgarradora. Estas mujeres, no solo las protagonistas, eran tratadas como ciudadanos de segunda por el simple hecho de ser mujeres, dando igual a qué clase social pertenecieran.
Hacían lo que podían con lo que tenían, que casi siempre, no era mucho.
Cuando todas las piezas de esta historia encajan, la sensación es entre dolorosa y de alivio, porque sabemos que estas historias, aunque inventadas para este libro, muchas mujeres pasaron penurias parecidas o peores.
Si tenéis oportunidad de leerlo os diría que no lo dudéis, salir de nuestra zona de confort, sobre todo en cuanto a libros se refiere, es maravilloso. Muchísimas gracias, Ana, porque gracias a ti leyendo este libro he tenido a mi yaya mucho más cerca.
Ana Lena Rivera no defrauda, aunque tampoco arriesga.
En esta novela nos vuelve a presentar una novela casi coral de personajes femeninos que acompaña fundamentalmente a dos amigas, Elvira y Ángela, a sus hijas y sus familias desde justo antes de la guerra civil hasta 1975 , y todo alrededor de la pensión de una de ellas "Casa Flora" y de los ambientes socialmente más elitistas de la otra.
A través de distintas localizaciones (Madrid, Oviedo, Burdeos...) la autora nos ofrece pinceladas sobre la dura realidad de estas mujeres y los secretos que se obligan a tejer para subsistir y pese a que son muchos los personajes, ninguno sobra y todos van componiendo hilo a hilo el tejido de la historia de estas mujeres, con momentos muy duros ante los que Ana Lena perfila mujeres fuertes que dentro de lo limitado de sus posibilidades hacen lo necesario para afrontar lo que les toca.
Creo que es lo que más me gusta de esta escritora, la sensibilidad y fuerza con la que dota a cada personaje, desde los papeles más ingratos a los más heroicos, y cómo se te cuelan dentro y van volviendo a ti tiempo después de su lectura.
Resumiendo, la autora repite la fórmula de Las herederas de la Singer que le funciona muy bien (incluso tenemos un pequeño cameo de alguna de sus protagonistas) y nos ofrece una novela maravillosa que os animo a leer.
La historia arranca en Madrid, 1937, en plena Guerra Civil. Durante un bombardeo, una bomba del bando nacional destruye un edificio cerca de la Gran Vía. Dos jóvenes vecinas, Elvira y Ángela, ven sus vidas marcadas por ese momento: Elvira se encuentra exiliada en Francia justo cuando ocurre la explosión, por lo que no presencia la tragedia, pero la casa donde ha vivido desaparece, lo que cambia su destino. Ángela, hija de los porteros del edificio, sí está allí. En medio de los escombros, toma una decisión drástica: rescata al bebé de unos huéspedes fallecidos y huye con él utilizando una identidad falsa.
Décadas después, otra casa de huéspedes se convierte en el punto de encuentro de una nueva generación de mujeres que, como sus predecesoras, deberán aprender a transformar el dolor en fuerza.
Que maravilla y que delicia es leer siempre a Lena, en esta ocasión ha conseguido trasladarnos a la perfección al Madrid de 1937, mostrando los horrores de la Guerra Civil, la destrucción, el exilio, y cómo las decisiones personales se ven afectadas por el caos político y social.
Si me gusta como Lena desarrolla los personajes es que los hace cercanos, y muy reales ,no son idealizadas; sus conflictos, errores, decepciones y resiliencia las hacen cercanas. La relación madre-hija, la amistad y la traición se sienten creíbles.
El ritmo es pausado, pero lo creo necesario para conocer a la perfección a cada una de ellas, sus inquietudes, sus secretos…
En conclusión, La casa de huéspedes es una novela conmovedora que combina lo histórico con lo íntimo de manera eficaz. Una historia de mujeres valientes, secretos familiares y amor no sólo romántico, sino también el que une o aleja a las personas. Si te gustan los libros de sagas familiares este sin duda es tu libro.
La vida y lucha de unas mujeres en una época que solo eran un 0 a la izquierda. La fuerza de todas ellas, la lucha, el dolor y las decisiones difíciles marcan sus vidas.
La historia la cuenta Caridad, en el presente y con saltos al pasado. Escrito con gran cuidado y esquisitez.
Nunca defrauda esta autora demostrando la valia de muchas mujeres en tiempos oscuros.
Es una buena historia, de mujeres fuertes y luchadoras. Bien escrita, aunque el estilo narrativo de la autora, (que repite en varios de los libros que he leído) no me agrade, en primer lugar diría que le sobran muchas páginas, puesto que detalla hechos que no aportan a la trama. En segundo lugar los saltos en el tiempo de forma indiscriminada, resulta confuso en algunos casos cuando en un capítulo un personaje es adulto y más adelante o en el próximo vuelve a la niñez. Por otra parte aunque los personajes están bien delineados con luces y sombras, en ocasiones toman decisiones del todo inverosímiles. Muy positivo como plasma el contexto histórico social, las emociones y sentimientos de sus personajes. Los giros interesantes, el ritmo, apartándonos de lo que sobra, que es lo que la alarga innecesariamente, y en algunos tramos se hace eterna , más en la primera parte que en la segunda, que resulta más fluida e interesante. El final como que quita fuerza a la historia. Esa es mi impresión, aunque se corresponde con el inicio y la forma de contarla. La biznieta aparece como por arte de magia. El cierre que se da a los acontecimientos me pareció correcto.
✅Leer a Ana Lena es sinónimo de zona de confort: ficción histórica, mujeres fuertes, historias que se entrelazan hasta unirse y una calidad narrativa que te atrapa desde la primera página. 🔙En esta novela tenemos dos líneas temporales. Empezamos en 2025, acompañando a Caridad que está al lado de Margarita, su amiga, en sus últimos momentos. Mientras espera la llegada del hijo y la nieta de Margarita, Caridad con sus recuerdos y su intención de escribir su historia nos llevan directamente a 1936, en plena Guerra Civil. 💣Allí conocemos a Elvira y su madre, que huyen a Francia porque Madrid se ha vuelto insostenible. Ángela, la hija de los porteros del edificio donde vivían, se queda y acaba siendo la única superviviente junto a un bebé que será clave en su vida. Años después, el destino volverá a cruzar a todas estas mujeres en Asturias, donde sus caminos quedarán unidos para siempre a Casa Flora, un hostal que acabará regentando Elvira. Poco más puedo contar: mejor descubrir vosotras mismas ese nexo tan especial y todo lo que les ocurre junto a unos secundarios que también brillan. 📻La ambientación es exquisita: cultura de la época, programas de radio y televisión, noticias reales… una documentación que te mete de lleno en aquellos años. La autora aborda la cuenca minera asturiana, las dificultades económicas, el cierre de fábricas, la posguerra, la supervivencia, los bandos enfrentados y las injusticias que marcaron especialmente la vida de las mujeres de esta historia. No son perfectas: son mujeres que han vivido como han podido, moldeadas por su tiempo. También conoceremos a una segunda generación, distinta pero todavía marcada por la posguerra, con una leve modernización, con sus propios conflictos y estatus sociales. 📣Y todo ello con secretos familiares, amistades que unen pero también se quiebran por decisiones (y hombres) de la época, amor correspondido y no correspondido, vínculos madre-hija, traiciones y secretos silenciados por el bien del resto. 🔝En esta novela no hay giros imposibles, hay una narrativa fluida y cercana que te engancha a las vidas de estas mujeres hasta cogerles cariño. Vida cotidiana, dura pero constante, muy bien contada. Muchos personajes, sí, pero todos perfilados con mimo y fáciles de recordar. Pasad por Casa Flora y dejad que estas mujeres os presenten su historia.
“La casa de huéspedes”. Es el tercer libro que leo de Ana Lena Rivera, y me gustó la manera en la que construye tramas de mujeres fuertes que luchan papa salir adelante; además, la resiliencia y la amistad son el eje central. El marco histórico empieza durante la Guerra Civil española y termina en nuestros días; en todo momento, vemos los cambios sociales, políticos y económicos por los que pasó el país. Aparte, la escritora nos muestra que el franquismo sigue marcando generaciones entera. Al principio de la lectura, me costó un poco ubicarme porque hay muchos personajes, pero mientras avanzaba me acostumbraba y amaba la historia. La novela tiene momentos tan emotivos que hasta lloré. Madrid, 1937. Elvira y Angela son dos jóvenes que viven en el mismo edificio, pero entre ellas hay diferencias sociales. Elvira va a Francia con su madre, mientras que Angela se queda en España. Sin embargo, debido a que un obús se estrella contra el edificio, su vida cambia para siempre. Después de muchos años, se vuelven a encontrar en Oviedo, y sus destinos y los de sus familiares ya están marcados. Los personajes de esta novela están muy bien definidos, y los protagonistas secundarios sostienen y enriquecen la trama. Me gustó que Rivera mencionara personajes de sus otros libros. También me fascinó la historia y la recomiendo.
La casa de huéspedes es una novela coral que combina historia, algo de misterio y una profunda reflexión sobre el papel de las mujeres en la España del siglo XX. La historia se construye alrededor de las vidas de un grupo de mujeres unidas por diversas circunstancias La trama comienza con dos de ellas que, tras la explosión de una bomba en la Guerra Civil, ven cómo sus vidas toman rumbos inesperados y complicados. El destino las une de nuevo en una "casa de huéspedes", un lugar simbólico que actúa como un refugio de experiencias, esperanzas y desilusiones. La autora profundiza en personajes femeninos complejos y vulnerables, que representan distintas facetas de la maternidad, la amistad y la lucha por sobrevivir en una sociedad que a menudo les impuso serias limitaciones. Los personajes se sienten reales y cercanos, lo que ayuda a conectar con sus historias personales y a entender el contexto histórico en el que vivieron. Imposible no conmoverse!!
Me encantó, Si anteriormente hemos leido los 2 libros anteriores a este, sentimos este nuevo, como algo, conocido, cálido porque las historias nos envuelven en una España convulsa, conocemos mujeres que luchando por sobrevivir y formarse un futuro también es bonito encontrar igual que en los libros anteriores una Singer, creo que es como un emblema de trabajo, de uniones en luchas femeninas, aquí ta veo otro elemento como una máquina de escribir Oliveti, creo que representan memorias luchas, unidad y mucho cariño y compañerismo. me parece que la autora retrata muy bien las clases sociales de la época, y de allí queremos o no a los personajes, lo que nos lleva a ser parte de la historia. muy recomendado
La casa de huéspedes ha sido una lectura muy entretenida y ágil, a la que le doy 4 ⭐️⭐️⭐️⭐️. Es una novela muy fácil de leer, pero al mismo tiempo está claramente bien documentada, lo que aporta solidez y profundidad a la historia. La trama nos acompaña desde aproximadamente 1936 hasta marzo de 2025, a través de una historia protagonizada por mujeres fuertes y valientes. A lo largo de varias décadas, la autora nos muestra cómo vivieron, resistieron y lucharon por salir adelante en contextos difíciles, poniendo en primer plano sus experiencias, decisiones y la huella que dejan en el tiempo. Recomendable sin duda
Una vez más, Ana Lena Rivera vuelve a emocionarnos con una historia de mujeres luchadoras, madres e hijas, que viven en una guerra, postguerra y hasta la actualidad, en una sociedad donde la mujer pintaba poco. Ángela, Elvira, Caridad, Marga y Fania nos desvelan sus secretos en una historia dura y emotiva.
Esta es una historia de mujeres, porque ellas son las protagonistas absolutas, aunque también haya hombres presentes en la historia que también tienen su importancia. Unas mujeres que nos muestran cómo lucharon, cómo se enfrentaron a las dificultades que la vida puso en su camino, cómo sacaron adelante familia, negocio e hicieron lo necesario para sobrevivir, para buscar esa felicidad que, a veces, les era esquiva.
Caridad nos cuenta desde el presente la vida de esas mujeres que estuvieron presentes en la suya. Mujeres que, aunque al principio no lo veamos, están totalmente relacionadas entre ellas.
Desde la guerra civil, pasando por la invasión nazi de Francia, el franquismo...hasta llegar a la época actual la historia nos va mostrando cómo estas mujeres lograron salir adelante a pesar de todo. Es imposible no empatizar con ellas: Ángela, Elvira, Fania, Margarita, Caridad...todas ellas logran que no puedas soltar su historia.
Me ha gustado mucho lo fuertes que son todas y cada una de estas mujeres. Cómo supieron salir adelante a pesar de todas la vicisitudes que la vida puso en su camino 😉.
La autora sabe cómo tratar temas duros y hacer que sintamos casi en nuestra piel cómo se sentían nuestras protagonistas. Ha sabido plasmar el día a día de nuestras protagonistas dejándonos ver cómo cada una de ellas enfrentaba sus dificultades según su clase social: escasez de recursos, habladurías, expectativas, enfermedades...
A pesar de saber casi desde el principio el desenlace de esta historia, es inevitable emocionarse. Sabía lo que ocurriría, me lo imaginaba, y, aún así, cuando llega el momento no he podido evitar que las lágrimas empañaran mi vista.
Si os gustan las sagas familiares y las historias de mujeres fuertes que no se doblan ante su destino...sin duda es vuestra historia 😉.
Esta es la historia... iba a decir de Elvira y Ángela, pero en realidad, es la historia de muchas mujeres. De Flora, de Fania, de Margarita, de Caridad, de Carmen... Y podría seguir. Porque, si algo caracteriza a la autora, es ese arte que tiene para contar la versión de las mujeres, a menudo bastante olvidadas en la historia. El libro pasa por encima de la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial para contarnos una posguerra que dejó a muchas mujeres sin aliento, con una mano delante y otra detrás, algunas incluso de manera emocional. Es una historia larga, así que recomiendo tomarla con paciencia. Lo único por lo que no le pongo cinco estrellas es por el caos de personajes. No soy una persona a la que de normal le cueste seguir el hilo de quién es quién, pero en esta novela he tenido que hacer malabares. Además, está contada en dos líneas temporales, lo que a veces resulta redundante. Se nos habla, por ejemplo, del destino de Luis y yo recuerdo pensar "¿quién carajo es Luis?" y es que el pobre todavía no había aparecido. Claro, para entonces yo ya sabía qué iba a ser de él. Por poner un ejemplo, más que nada. La prosa es preciosa y mi personaje favorito es Margarita, pero si esta crítica llega a ojos de Ana Lena Rivera, quiero decirle que Manuela (protagonista del libro anterior, La niña del sombrero azul) tuvo y siempre tendrá todo mi corazón.
Puntos fuertes.
—Mujeres fuertes que dan su punto de vista. Imperfectas, llenas de amor, de fuerza, de rabia. En resumen, llenas de vida. —Si te interesa el periodo que narra, vas a disfrutar mucho. —Es una historia interesante.
Puntos débiles.
—Algunas partes resultan un poco lentas. —Un caos de personajes. Coge papel y lápiz.
Una saga de mujeres que te invita a un viaje inolvidable ❤️
🟢 La autora vuelve a sorprenderme y emocionarme con su tercer libro. Nadie escribe sagas de mujeres como ella; se nota que sabe exactamente lo que hace en cada momento. No es una historia tan dura como las anteriores, pero su técnica varía, emociona y pellizca de una manera distinta. Antes que nada, quiero agradecer el guiño a Las herederas de la Singer.
🟢 Nos encontramos con dos amigas de la infancia que, a causa de la Guerra Civil, ven cómo sus vidas se separan de formas muy distintas y con roles completamente diferentes. A partir de ahí, sus destinos avanzan a un ritmo vertiginoso, marcados por vidas caóticas y exilios forzados por la época.
Tanto Elvira como Ángela —y también sus hijas— son protagonistas que reflejan de nuevo las injusticias que sufrían las mujeres, por muchas razones obvias que, lamentablemente, aún siguen existiendo hoy. La autora muestra con gran sensibilidad cómo el sistema patriarcal imponía la maternidad, el matrimonio y la limitación de estudiar o emprender un negocio.
La historia está tan bien entrelazada que incluso los capítulos de Caridad, que al principio pueden parecer confusos, terminan encajando de forma magistral y realzan la novela de una manera espectacular.
Sería injusto no leer a esta autora o alguno de sus libros, porque narra la historia de nuestro país y la de tantas mujeres que ya no están, pero que hicieron y deshicieron lo imposible para lograr un cambio.
Solo puedo decir que, cuando la novela terminó y vi cómo todo encajaba, me quedé sin palabras. La forma en que lo hizo y esa última frase del epílogo… me rompieron por completo. 💔
Aviso: algunos personajes femeninos te sacarán de quicio, y las vidas de ciertas protagonistas te mantendrán en tensión. Es una novela llena de giros, y aunque empatices más o menos con cada una, la autora logra que todo esté perfectamente justificado. Una auténtica maravilla de libro.
💚 Gracias, Ana, por escribir. Ya estamos esperando el siguiente.
"La casa de huéspedes” comienza con una emotiva nota de la autora. Intuí que estaba ante una gran historia y no me equivoqué. Ha sido una lectura inolvidable, tanto por sus personajes, a los que hice míos, como por su magnífica ambientación en distintos escenarios; Madrid, Francia, Oviedo.
La novela comienza en 1937, donde conocemos a Elvira y Ángela, y en 2025, con Caridad y Margarita. La emoción está presente en ambas historias, unidas por los recuerdos de Caridad, que son también los de tantas mujeres que, como ella, lucharon por salir adelante en una época convulsa.
No deja de sorprenderme cómo muchas mujeres señalaban a otras tras haber crecido con la idea de que cualquier desviación del papel asignado era un error. La autora refleja muy bien este punto, mostrando cómo existía una predisposición, sin maldad aparente, a aceptar lo que les habían inculcado acerca de todo aquel que se salía de la norma. No me extraña que, para sobrevivir, tuvieran que recurrir a mentir, ocultar, fingir… cosas que hoy no supondrían un problema gracias a la libertad de expresión y a la posibilidad de vivir sin miedo al qué dirán.
Ana Lena Rivera nos trae una novela magnífica, con un ritmo ágil y una narración cargada de conflictos y secretos. Además, incorpora de forma natural referencias históricas en una trama envolvente.
Al llegar al desenlace, la emoción ha sido inevitable. Me llevo conmigo a sus protagonistas; me ha costado despedirme de ellas.
“El compromiso entre Allan y Elvira lo impidió la Segunda Guerra Mundial, la misma que se llevó por delante las vidrieras de la basílica de Saint-Michel, que no llegaron a ser testigo de su matrimonio.”
Un libro apasionante que sigue la vida de cinco mujeres maravillosas que, con sus luces y sombras, intentan sobrevivir en una España de posguerra donde no existen muchas posibilidades para las mujeres y donde se las marca por su forma de vestir y las apariencias.
Con una prosa sencilla, se va creando una historia muy tergiversada donde se mezclan las vidas de los protagonistas, pero que te mantiene totalmente embelesado.
Como punto negativo, creo que el inicio del libro es demasiado caótico, salta de línea temporal de forma abrupta y no ayuda siendo el princio donde ni siquieras recuerdas los nombres de los personajes.
Además, no creo que Elvira jamás hubiera permitido que Fania trabajase donde acaba, por temor de destapar todo su pasado. Creo que ese fallo me hace no darle la máxima puntuación que desde luego este libro merece.
Era mi lectura de book club de febrero pero como me dio curiosidad lo empecé unos días antes, y me enganchó tanto que lo terminé antes incluso de que empezara el mes! Eso habla bien para mí de un libro. Es una de las pruebas más ineludibles… si se tarda mucho en terminarlo es porque algo no está bien, pero cuando vas como un rayo, es todo lo contrario! Y este me pasó con este. Una historia interesante de ir armando como un puzzle, en el que las piezas se presentan en forma bastante caótica, pero al final se arma. Los personajes son visibles, aunque no es fácil identificarse con ellos. Por ejemplo la abuela que se desentiende del nieto… conveniente para la trama, pero no lo haría en la vida real, por más trauma que lleve detrás. Y hay bastante egoísmo y frialdad en la mayoría de ellos. Esto no le ha quitado interés, tal vez acaso un poco de simpatía. Me gusta que abarca un periodo largo en el que se exploran distintos tipos de situaciones, que se entrelazan con gracia y justicia poética.
Un libro lleno de emociones, circunstancias que podía reflejar en cada una de las décadas del siglo XX en la España franquista, modelos sociales y el rol de la mujer. Me ha gustado mucho la estructura y cómo ha quedado resuelto. Muy buen libro!
Una historia de mujeres en una ciudad de provincias desde la Guerra Civil. Sobrevivir poniendo por delante a los hijos, apoyándose en la amistad. Centrada en un ambiente que conozco bien, me resultó entrañable.