Este libro no es una historia del arte al uso. Tampoco es un recorrido por las grandes obras del arte universal que habitualmente aparecen en los manuales escolares. Ni un recetario para distinguir el arte románico del gótico. Esta es una historia del arte irreverente y rompedora que se centrá en la Europa occidental y el Mediterráneo, desde la caída del Imperio romano de Occidente hasta el siglo XV. Alberto Garín, arqueólogo e historiador del arte, ofrece al lector un sorprendente viaje artístico por lugares como Roma, Constantinopla, Damasco, Granada o Florencia, con el objetivo de explorar y observar, con agudeza y erudición, la sensibilidad de aquellos artistas que con su desempeño han contribuido a construir la cultura y el mundo en el que vivimos. Prólogo de Fernando Díaz Villanueva
Alberto Garín (Madrid, 1971) es licenciado en Historia del Arte y Arqueología por la Universidad de París y doctor en Arquitectura por la Universidad Europea de Madrid. Desde 1998 divide su vida entre España y Guatemala, donde dirige el programa de doctorado de la Universidad Francisco Marroquín.
Es colaborador habitual de los podcasts La contrahistoria de Fernando Díaz Villanueva, y En libertad de Jano García, así como del cana de youtube de Academia Play. Cuenta, además, con sus propios canales en youtube e ivoos, donde produce el programa Sierra de historias.
Alberto Garín mediante el presente volumen nos permite entender el arte para entender la historia. Todo ello gracias a su expresión amena y de fácil lectura, así como de una alta dosis de garinidad. Esperando con gran entusiasmo el segundo volumen.
Al fin alguien que explica por qué el arte es como es. No es lo que cuenta, sino la manera en la que lo hace, lo que me ha maravillado. Es tan coloquial, tan sencillo de entender, que lo abría a cualquier oportunidad. “A ver qué me cuenta Alberto en este capítulo”. En vez de dar por hecho algo que se da por establecido, aquí he entendido las bases de todos aquellos conceptos que se definen pero no se explican desde la base histórica. Como estudiante lo recomiendo por el espíritu crítico que despierta sobre el estudio de las obras, y cómo se presentan hoy desde la visión contemporánea.
Muchas veces, al explicar el arte, se olvidan de la historia intrínseca.
Precisamente frena a comienzos del Renacimiento. En 250 páginas anteriores demuestra que ese “renacer” ya fue practicado y estudiado. Él mismo comenta que el arte no es ni lineal ni evolutivamente mejor o decadente. El arte es una manifestación.
Durante unos días aprovechando el calor, otros días oliendo a sal, y otros sintiendo el final, cubriéndome los brazos y los pies.
Magnífico libro del maestro Alberto Garín. Un bonito y amable paseo por obras de artes hasta el siglo XV que acompañando siempre el relato de un buen contexto histórico nos ayuda a entender el por qué y el cómo de esas obras. Nunca había sentido devoción por la historia del arte pero este libro ha conseguido que cambie de parecer.
La forma que tiene Garin de explicar de forma tan sencilla me parece envidiable. Cualquiera que sienta interés en el arte debería plantearse leer el libro porque es, además de entretenido, enormemente accesible para todo el público
Garín hace un repaso al arte Occidental desde el Imperio Romano hasta el fin de la Edad Media. Creo que parte de la información que aquí se encuentra es muy valiosa y difícil de leer en otro lado. Son reflexiones de mucha calidad que te permiten entender (de verdad) la historia del arte.
Alberto explica, a través de dos "motores", cómo evoluciona el arte: 1) Las instituciones promueven/prohiben determinados tipos de arte, y eso tiene una gran influencia en la demanda privada. Durante casi mil años apenas se realizan esculturas realistas porque nadie las quería. Nadie buscaba una escultura realista para su salón, se asociaban a la idolatría pagana. No es que no fuera posible técnicamente, es que no "era la moda." 2) Se dice que "la primera globalización fue la llegada de Colón a América", pero lo cierto es que la globalización existe desde los inicios de la humanidad. Los campanarios, explica, están influenciados por los minaretes, usados por los musulmanes para la llamada a la oración. Luego se convierten en motivo de orgullo para cada ciudad, que intenta tener la iglesia con el campanario más alto.
Gracias a ambos "motores" onsigue explicar la evolución artística de Occidente y cómo las distintas modas van cambiando. Es clave cómo los distintos imperios se van influyendo entre sí. Por ejemplo, el Palacio Real de Madrid se construye en piedra en el siglo XVIII porque así se construyen los palacios en esa época en el imperio dominante (Francia). Dos siglos antes, era Francia la que copia los palacios de Madrid de ladrillo.
El único "pero" es que dedica numerosas páginas a hablar sobre iglesias y sus detalles. Me pierdo. Entiendo que es una parte muy importante de la historia, pero personalmente "me da igual" la cantidad de altares que tiene una iglesia construida en el siglo XI en Asturias.
Espero que haya una segunda parte dedicada al Renacimiento y años posteriores con más foco en pintura y escultura.
Sólo el gran Alberto Garín convertiría un libro de Historia del Arte en algo tan adictivo. Me considero un apasionado de la Historia, pero es cierto que es mi primer libro sobre Historia del Arte y me ha enganchado desde la página 1. Por poner dos pegas a este primer tomo, (aunque todo el que lea este libro, esperará la segunda parte) me hubiese gustado contar con más ilustraciones, para poder comprender mejor lo explicado por el maestro. Y para los que leemos este libro en un formato electrónico, el glosario debería figura al principio del libro, aunque entiendo que no lo es habitual. Cien por cien recomendable 📖 👌
Interesante y didáctico. Capítulos dispares, algunos muy sencillos, directos y fáciles de seguir, mientras que otros requieren más conocimiento por parte del autor. En cualquier caso se aleja de taxonomías y análisis encasillados de la historia del arte lo que hace que el libro genere curiosidad.
Me ha parecido un libro interesante más como documentación pero lo hace bastante ameno es un libro para leer despacio porque si no al final te saturas un poco
Grandísimo libro, uno de los mejores sobre historia del arte que he leído recientemente. El autor no se detiene en la mera descripción, sino que usa el contexto histórico, la liturgia o el pensamiento filosófico para entender por qué los artistas antiguos hacían de esa forma sus obras. Un enfoque que no se suele encontrar demasiado en libros divulgativos y que se agradece mucho. Además, es ameno y no se hace nada denso, por lo que es ideal también para personas que no se han acercado tanto a la historia del arte, seguro que este libro cambia su perspectiva sobre muchas cosas.
El único pero que le encuentro (y por eso no le pongo las 5 estrellas) es su longitud. Siento que, en una extensión tan reducida el autor no ha podido expresar con más profundidad las ideas y que, si bien el libro es por si mismo explicativo, siento que con unas cuantas páginas más hubiera sido completamente redondo. Por ejemplo, al hablar de las liturgias siento que muchas veces no queda del todo claro en que consisten o en que se diferencian, lo cual para mí despista un poco en algunos capítulos. Opino que si se hubiera aumentado un poco las páginas, muchos de las partes más densas y difíciles de entender se podrían haber conseguido presentar de forma más sencilla, una vez el lector conoce mejor el contexto y así tiene algo a lo que agarrarse una vez comienzan las explicaciones sobre la evolución del arte en sí.