Un paisaje en descomposición, asolado por una sequía sin precedentes y amenazado por una invasión animal, es el marco para el reencuentro de dos parejas que conviven en un violento estado de crispación. El motivo aparente que les reúne es trabajar en una adaptación de Exiliados, de James Joyce. Pero, fugitivos del pasado, temerosos de un presente sin futuro, no es sino una oscura fuerza autodestructora la que les hace coincidir en un chalé residencial, a un paso de un pueblo fantasma y de una urbanización de lujo que un grupo de burgueses ha adoptado como escondite, o como reducto de salvación, mientras, a su espalda, una epidemia termina de desmoronar los restos moribundos de las ciudades. Desde el principio, una intriga hipnótica va envolviendo en una asfixiante trampa a los personajes, que agonizan entre múltiples juegos de variantes sexuales -sadismo, masoquismo, lesbianismo-, preparando al lector para un estallido de horror que tendrá lugar del modo más inesperado.