Renata Salecl, a philosopher and sociologist, is professor at the School of Law at Birkbeck College, University of London and senior researcher at the Institute of Criminology at the Faculty of Law in Ljubljana, Slovenia. Her books include The Tyranny of Choice and On Anxiety.
Si pudiera tangilibilizar la frase “el antónimo del amor no es el odio, es la indiferencia” sería a través de este libro.
Claro, certero, increíblemente fácil de leer (y lo digo como elogio, se vuelve accesible para todo público).
Te presenta estudios y autores que complementan sus ideas, te obliga a preguntarte cómo, en tiempos de profunda apatía y polarización, una busca mantener la voluntad de no ser mera expectadora de la crueldad y la injusticia, siendo al mismo tiempo realista.
Interesantísimo análisis del impacto del sistema neoliberal en el día a día, me recordó bastante a “Psicopolítica” de Byung-Chul Han.
Este es un libro incómodo. Y lo digo como un elogio. Incómodo porque no filtra, te devuelve la imagen con todas sus ojeras sociales.
Te pregunta y nos pregunta, qué le pasó a una sociedad donde la mala educación se disfraza de eficiencia, de prisa, de “no tengo tiempo”. Donde tocar la bocina es casi un lenguaje, insultar es catarsis cotidiana, saltarse la fila parece una picardía menor, desaparecer de un match se justifica con el silencio, y el otro queda reducido a un daño colateral sin rostro. ¿Qué importa cómo se siente el otro, si lo urgente soy yo?
El libro no se queda en la nostalgia por las buenas maneras perdidas. Va más hondo. Señala que cuando una sociedad avanza en la dirección equivocada, la furia puede ser una señal de alarma necesaria. Pero advierte algo esencial: no basta con estar furiosos, hay que recordar, casi responder, el poder ético y profundamente subversivo de la amabilidad. Incluso, o sobre todo, con los desconocidos, con esos transeúntes ocasionales que también sostienen el mundo.
Salecl desmonta además uno de los diagnósticos más repetidos de nuestro tiempo: “vivimos rodeados de narcisistas”. No es tan simple, dice. El problema no es que las personas se hayan vuelto narcisistas de repente, sino que están sometidas a una presión constante por parecerlo. Hay que probar sin descanso que se es especial, ambicioso, excepcional. Que la vida será extraordinaria o no será. La lógica capitalista, que convierte al otro en rival y al éxito en un botín donde el ganador se lo lleva todo, ha afinado su crueldad: quien no gana, pierde; quien no destaca, fracasa; quien no brilla, sobra.
Maleducados es una crítica a esa pedagogía de la dureza, donde la empatía se ve como debilidad y la cortesía como pérdida de tiempo. Un libro que incomoda porque nos incluye. Porque nos muestra que, en medio de la prisa, el ruido y la competencia, también nosotros hemos aprendido, sin darnos cuenta, a ser un poco maleducados.
Y quizá por eso mismo es una lectura necesaria: para recordar que la amabilidad no es ingenuidad, sino resistencia. Que tratar bien no es un gesto menor, sino una forma radical de no terminar de enloquecer juntos.
3,5⭐. Es muy interesante y creo que es una lectura que me encontró en el momento preciso. De hecho si me visto a mi misma muy molesta y reaccionando por cosas que no son tan importantes realmente. Es algo que voy a tener dando vueltas en mi mente por un tiempo.
Un libro provocador, sobre todo porque te hace identificarte ( o a tu entorno) con más de una situación, sobre todo al invitar a pensar cómo el capitalismo moldea nuestros deseos, vínculos y formas de crueldad cotidiana. Logra incomodar y hacer reflexionar con ideas claras y ejemplos potentes.
Un libro que pone a pensar sobre la dificultad de la sociedad para opinar con “amabilidad que es el lenguaje que pueden verlos ciegos y escuchar los sordos” Mark Twain ,en una sociedad que la agresividad y la falta de empatía se normaliza y es reforzadas por gobiernos autoritarios y un neoliberalismo que está presionando a la nuevas generaciones .
Es un libro que me gustó, me sentí muy identificado con muchos pensamientos de la escritora, y comparto muchas cosas. En especial lo detallado en el capítulo de capitalismo brutal, sobre la crueldad, la individualidad y lo que la escritora llama "la pasión por la quietud"
Algunas ideas son interesantes. Nada nuevo bajo el sol: el neoliberalismo, el individualismo, las redes sociales y Trump son los culpables de todos los problemas contemporáneos. Algunas contradicciones y linealidad exagerada cuando analiza medios. Insisto, algunas ideas interesantes.
Pensar el mundo actual en el que vivimos, repensar conductas sociales que nos llevan de un lugar a otro para comprender cómo llegamos al día de hoy. Muy interesante. Para releer.
Muy bien escrito, pero ma parece que falta una análisis en profundidad. Es un libro que ofrece mucha comida para pensar, pero nunca llega hasta el fundo de los temas.