Una mañana, Cassandra despierta hambrienta. Viviendo en la sombra de su exitosa hermana menor, Cassandra está atrapada en una espiral de depresión y rutinarios hábitos de consumo poco saludables. Sin embargo, durante una actividad familiar, su estómago parece cobrar vida propia y, como un oráculo encarnado, le presagia un evento trágico. Sin potestad para cambiar el rumbo de los hechos, se vuelve esclava de un hambre insaciable. Con su destino escrito, solo puede escoger entre dos terribles opciones, convertirse en el ciervo o en el cazador. Una visión de la mujer artista en Latinoamérica, ambientada con flashes pop en las zonas industriales de Costa Rica y las granjas rurales del este de Estados Unidos.
Uuufff un libro que uno dice "Qué diantres acabo de leer?" Me dejó con sensaciones muy raras este libro, realmente siendo objetiva, sí logra incomodar mucho al lector por las escenas tan gráficas y viscerales que hay ahí y sí logra cumplir con las bases del Horror Blanco tan poco explorado o tan poco popularizado, admiro a la autora por eso porque su pluma es ligera y llegadora, te mete plot twist sin avisar y eso estuvo muy bien. Me hubiera gustado ver más historia en los relatos pero estuvo bien ese coqueteo con este tipo de género, ojalá se lance a escribir una novela con este tipo de temática ya que realmente estuvo muy bueno todo este viaje hipnótico por la vida de Cassandra
Canibalia es mucha sorpresa. La escritora sabe cómo contar una historia sin que puedas predecir lo que va a suceder en la siguiente oración. Desde su portada hasta el final del libro hay mucho cambio. Me emocionó ver cómo el relato de la historia de Cassandra toma muchos giros y de una manera muy ligera logra expresar a profundidad muchos de sus dolores, acciones y traumas. Me encantó esta lectura y definitivamente la recomiendo. Muy sencilla de leer.
Un relato absolutamente disfrutable. Juega con el terror, pero desde un punto de vista más freudiano. Tratando de rebuscar el asco, la suciedad, la crueldad, lo visceral en una familiaridad que trata de invocar al tiempo que busca desenmascarar todo lo horrífico que lo familiar transporta. En este sentido es un logro el ambiente que logra generar, siempre teniendo al lector a la defensiva, esperando la siguiente trampa en el relato. Más concentrada en el ambiente y en las sensaciones que en la historia la estructura del libro lo hace fácil de leer. Insisto, con un afán, logrado mejor unas veces que otras, de trastocar el orden familiar de las cosas y ofrecer un callado golpe de horror.
No suelo leer este tipo de libros, pero me sorprendió lo fácil que fue leerlo y lo enganchada que estuve. Intentaba predecir que iba a pasar, y el final igual me sorprendió. Disfrute mucho como cubre la violencia que vivimos las mujeres, porque sentí que al final hubo cierto tipo de justicia. Pero al mismo tiempo me movió muchos sentimientos de tristeza, ira e indignación porque lo que leía es una triste realidad del día a día para muchas. Para mi, el libro es un claro ejemplo de cómo nosotras somos siempre las "locas", cuando todo nuestro alrededor es lo que está realmente desquiciado y peor aún, la ironía de lo mucho que se ha normalizado.
Es de verdad una experiencia, el libro tiene un muy buen ritmo, la manera en que uno como lector, constantemente cree saber cómo va a continuar la trama, mientras cambia constantemente todo el tono del libro.