Es el segundo libro de Laia Soler que leo y me encanta la manera en la que no da las cosas por sentado, con el título ya sabes que es una historia de amor, pero de repente pasa algo que hace que olvides el romance y pienses en cómo van a solucionar lo que ocurrió.
El aura de colores y su visión en blanco y negro me pareció interesante, Laia pone personajes curiosos dentro del mundo real, me gusta eso de ella.
Hasta esa parte creí que ella se iba a quedar con Ollie, pero no, empieza a tener sentimientos por "John", dije ok, ellos se enamoran en los bellos paisajes de Islandia, y al terminar el viaje supongo que ella tendrá que tomar la decisión de quedarse o no para mantener la relación. Sin embargo, aparece ese giro inesperado con la caza de energía y la muerte de Ollie. ¡Si vas por las auras, el muerto era John!
Por unas cuantas páginas, fue un golpe terrible al corazón porque cómo iban a estar juntos si él está muerto!!! Después pensé, quizá sea un viaje con mensaje para que al regresar pueda luchar por su felicidad, pero no, me dieron el tiro de gracia cuando John le dice que en realidad el muerto es Ollie…Ni siquiera te da tiempo de decir, menos mal, ellos podrán estar juntos…Nooo!! Me quede en shock diciendo Ollie no!!! (XD)
Cuando entra a la cueva se siente horrible, hasta el dato de evaporarse y dejar la ropa tirada me pareció genial.
Y ya que sufres con Ollie, viene la consolación: la declaración, que John la llamara Heima me pareció una dulzura :3 :3
Mi frase favorita, además de la obvia es “Lo malo de las decisiones es que pocas veces llegas a saber lo que te esperaba al final del camino que descartaste”.