La nueva y sorprendente novela gráfica de Agustina Guerrero, una autora que ha conquistado el corazón de 200. 000 lectores
Número uno en ventas
¿Qué pasaría si una mañana decidieras cambiar el rumbo de tu día? Si por una vez dejaras de lado todos los planes que has ido elaborando en tu cabeza con milimétrica perfección. Si te propusieras huir de la hiperconectividad, de las prisas y de las tareas que te autoimpones.
A veces es necesario bajar el detenerse, caminar sin destino, sumergirse en el presente y mirar. Mirar es una elección, nos recuerda Agustina Guerrero en esta novela gráfica que transcurre en una transformadora jornada en un día dedicado a dejarse llevar, a escuchar las historias que la ciudad tiene que contarle y a abrirse a que surja lo inesperado. Porque son precisamente esos momentos en los que uno se permite observar, sentir e improvisar los que dejan una mayor huella en la memoria y le dan sabor y sentido a la vida.
La crítica ha
«Una invitación a bajar el ritmo para poder habitar el momento presente y apreciar la belleza de lo cotidiano.» Eva Blanco Medina, Vogue
«Me ha encantado Hoy, ha conseguido […] que ahora cuando salgo me fije en otras cosas. […] Maravilloso, […] y, además, una edición preciosa». Javier Alonso, Territorio 9 (RNE)
«Una oda al pasear y a Barcelona que invita a escapar de un mundo hiperproductivo e hiperconectado». Esther Castarnado, Betevé
«Con su estilo fresco, cotidiano y humorístico, conectó rápidamente con miles de mujeres y generó un éxito abrumador». Cristina Gaggioli, La Vanguardia
«Un libro agradable, llamativo, muy emotivo y necesario de leer y disfrutar». La Opinión de Murcia
«En Hoy, [...] el paseo sin destino se convierte en un acto íntimo de revolución, una invitación a oler lo real y habitar lo común. [...] Una celebración de la vida. Una reflexión sobre el tiempo y las redes sociales, un deseo de bajar el ritmo y de entrenar la atención para encontrar belleza en lo cotidiano». Diana Hernández, El Duende
«Vivimos la vida rápido y tendríamos que pararnos más, observar lo que nos rodea, disfrutar del tiempo, del hoy y el ahora. Esto es lo que nos quiere transmitir [...] Agustina en su nuevo cómic. […] Un libro para leer despacio». Marta Ruiz Espinel, El Generacional
Sobre sus libros
«Agustina Guerrero dibuja emociones reconocibles y pone palabras a los viajes internos que implica crecer.» Marta Maldonado, La Razón
«Una apuesta valiente, arriesgada, que merece la pena».
El Ojo Crítico (RN1)
«Agustina siempre ha sabido desplegar un dibujo accesible, cercano, [...
Me llamo Agustina Guerrero soy diseñadora gráfica y dibujante. Nací hace 33 años en Chacabuco, un pueblo argentino, vivo en una ciudad española y trabajo para que personas de cualquier parte del mundo conozcan mi arte. Cuando alguien me pregunta de qué vivo, a veces, lo explico haciendo dibujitos.
HOY es la historia de un paseo tan cotidiano como extraordinario en el que la autora reflexiona sobre cómo ocupamos nuestro tiempo y sobre cómo la vorágine de la vida nos arrastra. Agustina Guerrero hace un hermoso homenaje a la vida lenta, a su barrio y al gusto por las pequeñas cosas.
Chao lo amé!! 5 ⭐️ Una invitación a cuestinarnos si realmente vivimos el presente, qué miramos, en qué nos detenemos, ¿nos permitimos detenernos? ¿Nos damos el lujo de parar? Eso se pregunta su autora en estas viñetas cargadas de emoción y de un redescubrimiento que realmente motiva a hacer el ejercicio de ir más despacio 🍃
"Hoy" és una novel·la gràfica plena de vitalitat que ens recorda que rellevant és habitar la vida més pausadament i baixar el ritme.
La protagonista viu estressada, té mil coses al cap i ja no recorda com era el seu dia a dia d'abans, aquell en què mirava les façanes del carrer quan caminava, aquell en què olorava les flors... I ara només troba aquests petits instants de calma quan pot fugir cap a la natura (algun cap de setmana i durant les vacances).
Sempre va a mil per hora, ho ha de tenir tot sota control (la feina, la vida de parella, la criança del fill, les tasques de la llar...) i l'autoexigència que s'imposa i la recerca constant de la perfecció la fan entrar en una espiral on el més important és no parar i continuar fent tota mena de tasques.
Un matí com tants altres, d'aquells on ja va amb el pilot automàtic, on ja ho ha organitzat tot, se sent angoixada, al límit i decideix que aquell dia no seguirà el plàning establert. S'ha deixat el mòbil i en un primer moment no es pot ni imaginar un dia sense l'aparell, sense respondre mails a tota hora i estant desconnectada de tothom.
I aquest avui, el dia que es pren per estar amb ella mateixa, la fa reconnectar amb tot un passat i retrobar-se. Gaudeix dels carrers de la ciutat, aquella que ja no contempla perquè sempre va de pressa, observa amb deteniment que passa al seu voltant, troba unes diapositives que amaguen secrets i records, sent els ocells, interactua amb les persones i passeja amb una amiga seva amb qui feia temps que tenia pendent quedar. Un dia en què redescobreix racons de Barcelona.
Qüestiona el pes que recau en les dones a l'hora d'assumir tasques i responsabilitats i com som nosaltres les que hem de tenir tota la planificació familiar al cap, els set dies de la setmana, les 24 hores del dia. Es pregunta que passaria si les dones un dia ens aturéssim.
Un còmic bonic tant per la força de la imatge (on predominen els colors rosa i blau) com pel missatge. Ens fa reflexionar al voltant d'on queda l'ara i de la memòria col·lectiva de les lluites veïnals.
Una història quotidiana que podria ser la de qualsevol de nosaltres i que parla de tantes i tantes dones.
Es la primera novela gráfica que leo. A pesar de no ser mi estilo, me gustó mucho y me identifique mucho con la autora. Al vivir con ansiedad estamos preocupados constantemente del pasado y del futuro, sin preocuparnos de vivir el ahora, que es lo que plantea la autora en su novela. De esta forma decide tomarse un día para disfrutar el presente, conectar con ella, con la ciudad e incluso conectar con amistades, que si bien son importantes para ella, no suele ver con tanta frecuencia. Es así, como plantea que hay que vivir el hoy, disfrutar los pasos que damos y desconectar para conectar.
Otra preciosidad de Agustina Guerrero. Llevo siguiéndole la pista a esta ilustradora desde el inicio prácticamente de sus libros editados y anteriormente por redes y, si bien como ilustradora cada día me gusta más, siento que las últimas historias son todas una, recicladas de alguna manera. Se tratan temas distintos y me preocupa no hacerle justicia a una novela gráfica tan bonita y cuidada con esta reseña, pero siento que una cosa es el estilo, que lleva a conducir las historias de una misma manera, y otra cosa es forzar los límites hasta que historias distintas se asemejen demasiado en composición y terminen fusionándose de alguna manera en el imaginario del lector. Siento que El Viaje tenía una frescura y originalidad distintas que eché en falta en éste y en La Compañera, pero como siempre, esto es un punto de vista personal y no dejaré de comprar y leer cualquier cosa que Agus siga creando ♥️.
¡Qué obra de arte! No sé por dónde empezar a elogiar esta maravilla. El estilo de las ilustraciones de Agustina Guerrero es tan único que emociona con solo ver uno de sus trazos. La historia es tan real como la vida misma y nos hace reflexionar de una manera muy profunda. En estos tiempos en los que vamos con el piloto automático, es muy importante escribir sobre ser consciente, saber parar y vivir despacio, y ella nos lo recuerda en cada una de sus páginas. Me he emocionado mucho y he sonreído cada vez que acariciaba esta joya. Gracias.
Este libro pasa directamente a esa lista que, poco a poco va configurándose, de "los libros que me definen". Para leer desde la calma y la compasión hacia una misma, en este mundo frenético que nos lleva a vivir intensamente, sin tiempo, pero vacías.
Nos perdemos entre los quehaceres diarios, los días se nos escapan entre las manos con multitud de responsabilidades y tareas pendientes, y Agustina nos lleva a lo largo de un día en el que decidió vivir en el hoy, en el presente.
Oler las flores, mirar al cielo, observar los edificios bonitos de tu ciudad, sentir los latidos de su corazón, percibir sus manos y su cuerpo, acudir a un parque lleno de esplendor, descubrir o redescubrir rincones que creías olvidados, disfrutar de las amistades, del tiempo de calidad con tus seres queridos, volver a reír, sentirte relajada y libre.
No nos damos cuenta de que (casi) todos, independientemente del trabajo o modelo de vida que tengamos en la sociedad actual (todo ello, contextualizado en un tipo de país como España, claro está), vamos por la vida sin detenernos, haciendo varias tareas al mismo tiempo, buscando una productividad que parece no llegar del todo, agilizando los tiempos para multiplicarlos y que en los mismos minutos quepan cuantas más tareas posibles.
Todos estamos en el mismo modelo de hiperproductividad y consumismo, todos lo criticamos y aún así, seguimos en esa rueda incesante que sigue acelerando el sistema. Exigimos de otros lo que no quisiéramos que nos reclamaran a nosotros.
Agustina presenta un libro precioso, que te envuelve en sus colores, contiene páginas con auténticas explosiones de belleza, te abraza una sensación de tranquilidad. La manera que tiene de plasmar las flores, la alegría, la relajación, es una delicia.
Tal vez, es necesario pararse a observar, a sentir nuestro cuerpo y a vivir sin prisas y sin reloj por un día.
Estamos más preocupados por el mañana que por vivir hoy.
De esto nos habla "Hoy", el nuevo libro de Agustina Guerrero. Vamos siempre rápido a todo, con la mente dos situaciones por delante para que no se escape nada y llegar a todo.
Pero, ¿qué es todo? El mundo cada vez es un sitio más hostil, los ritmos de vida no permiten pararte al menos un segundo y disfrutar de absolutamente nada, es más, programamos esos momentos de felicidad mientras perdemos la espontaneidad que nos regala la vida.
"Ahora no me viene bien estar mal" "no tengo tiempo para esto, tengo que centrarme en X" y así constantemente.
Agustina nos relata en su libro un día entero en la vida de nuestra protagonista, se levanta pensando en TODO lo que tiene que hacer hasta que acabe el día y ni siquiera ha abierto los ojos todavía. Corre, corre y corre. Hasta que algo le hace cambiar de idea y decide "saltarse el plan" y vivir un día, explorando, observando, sintiendo...
Me parece una reflexión importantísima. Su dibujo es bellísimo y retrata una realidad que nos afecta a todos, quizás más o menos, pero esa prisa nos atrapa a todos. Estamos metidos en una rueda de la que es muy difícil desconectar.
Un recordatorio de la importancia de vivir en el presente y una invitación a romper la rutina. Viñeta a viñeta, Agustina Guerrero nos transmite las cuestiones cotidianas que nos alejan del deseo (a veces convertido en un sueño lejano y difícil de alcanzar) de estar con nosotras mismas, de tener tiempo propio y de vivir despacito.
Una edición cuidada, bellamente ilustrada, con un manejo preciso del color.
Qué libro tan bonito. A parte de las ilustraciones que son espectaculares (se reconoce perfectamente en qué sitio de Barcelona está en cada momento), la historia es real y tierna... de esas que deberíamos leer más a menudo (y hacerloe caso).
Libro bastante bonito y emocionante sobre la importancia de parar y vivir más el presente en estos tiempos de hiperconectividad y exceso de productividad.
La historia es sencilla pero bonita, aunque en alguna ocasión me ha parecido demasiado flower power, por así decirlo.
«Las viñetas de Guerrero son como fragmentos de sueños: escenas aparentemente banales que, al ser observadas con atención, revelan la verdad oculta del sujeto contemporáneo, atrapado entre la prisa y el anhelo de habitar el presente»
Me encanta esta ilustradora... Sus historias, cada vez más profundas, van calando dentro de mí. En Hoy nos muestra como cada vez estamos más conectados a la tecnología pero, a la vez, más desconectados de nosotros mismos, olvidándonos de vivir el presente...Muy recomendada
La novel·la gràfica que necessitava, mostra totalment el funcionament de la societat actual. Les il•lustracions són molt boniques, amb detalls de la ciutat de Barcelona 💕
La protagonista de Hoy convive con algo muy reconocible para muchos de nosotros: una especie de cronopatía, acompañada de rasgos de TOC, que la mantiene atrapada en una relación enfermiza con el tiempo. Vivimos en una sociedad obsesionada con la productividad, donde “aprovechar el tiempo” se ha convertido casi en una obligación moral. Perderlo —o simplemente estar sin hacer nada— cuesta cada vez más, y este libro pone el foco justo ahí.
La historia reflexiona sobre nuestra incapacidad para habitar el presente, para disfrutar del ahora sin necesidad de planificar lo siguiente. Nos cuesta parar, nos incomoda el silencio y nos angustia no estar haciendo algo “útil”. En ese sentido, el mensaje es claro y valioso: detenernos, obligarnos a bajar el ritmo y reconectar con la naturaleza sigue siendo una de las pocas vías reales para volver a lo importante, a nosotros mismos.
Dicho esto, me pasa algo recurrente con las novelas gráficas, y Hoy no ha sido la excepción. Me atraen mucho en lo visual y en la idea, pero a menudo siento que se quedan cortas. El mensaje está ahí, es correcto e incluso necesario, pero la sensación final es que aporta poco más allá de lo que ya intuimos. Muy pocas novelas gráficas consiguen realmente emocionarme, sorprenderme o dejar poso, y esta, aunque agradable y bienintencionada, no ha terminado de hacerlo.
Una lectura bonita, con una reflexión actual y reconocible, pero que en mi caso se queda a medio camino entre lo que promete y lo que finalmente ofrece.
Este libro llegó a mi cuando vi una publicación de la autora en IG diciendo que haría la presentación del mismo en la ciudad donde resido. Sin pensarlo fui a la librería a ver el conversatorio y me terminé llevando el libro firmado.
Es una joyita que te recuerda a estar presente HOY.
Pronto espero poder hacer el recorrido que ella hace en el libro porque suena sencillamente liberador.
Me ha gustado mucho este libro ilustrado, es el segundo que me leo de esta autora.
El dibujo que tiene es increíble, unas ilustraciones preciosas, y además me encanta como juega con el color a lo largo del libro.
Mi recomendación es que le eches un vistazo a todo el libro cuando lo acabes, por si no te has dado cuenta de cómo ha jugado con el color, que puedas darte cuenta como me pasó a mi.
Además me parece que hace una reflexión muy muy acertada para estos tiempos que corren, donde va todo el mundo arrollado por la vida, y que te hace pensar un poco en el HOY.
Hoy es el mejor momento para bajar el ritmo, para vivir tu vida despacito. Hoy es el mejor momento para mirar arriba, al frente, y despegar los ojos de la pantalla, del suelo. Hoy es el mejor momento para dejar de pensar en el pasado y en el futuro y centrarse un poquito en el ahora, en lo que nos está sucediendo. Hoy es el mejor momento para recomendar esta obra tan preciosa y personal de Agustina Guerrero. Hoy es un día de bailar y cantar al viento, y de soltar responsabilidades, correos, compromisos... por un momento.
Un libro precioso con unas ilustraciones preciosas. Es un libro que te tienes que leer con calma, en el presente y sin distracciones. Porque eso es lo que cuenta Agustina en este cómic. Tenemos que ser más conscientes del momento en el que estamos, en el ahora, y observar el mundo maravilloso que nos rodea. Unas ilustraciones con muchos detalles y una historia con la que nos podemos sentir identificados.
Hacer, hacer, hacer...parece que si no somos productivos no podemos vivir. La sombre de la autoexigencia es muy alargada y mina poco a poco la alegría de vivir.
Agustina, en esta novela gráfica, nos recuerda la importancia de parar y oler las flores.Un mensaje que no es novedoso pero sí hace referencia a un problema social actual.
Merece la pena contemplar sus preciosas ilustraciones y escuchar detenidamente su mensaje
Es un libro precioso. Las ilustraciones y las palabras de Agustina son siempre un abracito para el alma.
El libro trata sobre la importancia de tratar el hoy, eñ tiempo, de valorarlo y de ser conscientes de lo que nos rodea. Salir de la cotidianidad aplastante.
Una auténtica belleza que plantea la dureza de la vida rápida en la que nos tiene atrapados la sociedad. Una oda al errante, que nos invita a caminar sin rumbo, a mirar a nuestro alrededor y a escucharnos. La vida pasa rápido, es mejor mirarla y disfrutarla un poquito más lento.