Joan Samson (September 9, 1937 – February 27, 1976) was an American writer. Her only published novel was The Auctioneer, published briefly before she died of brain cancer.
The Auctioneer, published in 1976 is described as a story that borders on horror, a story about how a community is torn apart by a single person. It has been translated to Spanish, Dutch, Italian, Catalan, Polish and French. It is considered one of the best-selling horror novels of the 1970s, selling over a million copies.
Angustia vital desde la primera página. Una sensación constante de "esto no está bien, por qué nadie hace nada". Y lo que más miedo da es lo real que es, como deja bien claro el marido de esta autora en el epílogo.
Una lástima que Joan Samson falleciera joven dejándonos únicamente esta obra, el mundo perdió a una gran escritora.
No es un mal libro, no lo veo de terror, pero la tensión de la historia es bastante fuerte y se sostiene sola. El personaje del subastador se hace odiar y los protagonistas son un poco lentos, pero se entiende para los efectos de la trama. Lo malo es que a veces cae en descripciones stephekingnianas que le restan al ritmo, pero al menos no tiene relleno absurdo. Hay que recordar que es una novela de los 70 y tiene esa aura, me gusta eso. En fin, es para pasarla bien y menos mal es corto.
Una novela que no es de un terror clásico, pero si un terror real, un terror social. Una sola novela de la aurora que se fue prematuramente y que tristemente sigue vigente y seguirá ya que es parte del ser humano.
Para quien crea que lo que ocurre aquí es una exageración, recordemos los impuestos absurdos, las burdas exhibiciones de corrupción que vemos y normalizamos, los crímenes y la forma en que la sociedad agacha la cabeza y eso es lo que da verdadero miedo.
En un pueblo rural de New Hampshire ha llegado un enigmático y encantador hombre. Se trata de Perly, que con la ayuda del único oficial de la comunidad, ha comenzado a pedir donaciones de objetos, muebles y toda clase de antigüedades amontonadas en los humildes hogares para poder realizar subastas en la plaza del pueblo con el fin de recaudar fondos para beneficio de la policía.
Todo parece salir estupendo, incluso el siguiente jueves regresa a los hogares por más donaciones. La policía y ayudantes de policía van en aumento e incluso ha donado una nueva ambulancia. ¿Pero qué pasa cuando las donaciones siguen siendo requeridas? Ahora la gente se ha quedado sin cosas innecesarias y han comenzado a tener que desprenderse de sus objetos más valiosos. Nadie sabe que podría ocurrir si se niegan a cooperar con el subastador, pero hay rumores, y nadie quiere averiguarlo.
El subastador es la única novela escrita por Joan Samson. Escrita en los 70’s antes de fallecer de cancer, nos ha dejado una obra magistralmente escrita con todo el suspenso psicótico la tensión a tope. Los sentimientos de las familias rurales, sus costumbres, sus miedos y orgullos, y las descripciones de una comunidad bucólica dan a esta narración un verdadero gusto al ser leída.
Lo bueno: • una prosa educada, sin ser pesada ni rebuscada, pero elegante a la vez. Logra detallar cosas tan sencillas como una niña chupándose un dedo para mostrarnos recelo en un infante que le otorgan una narración más vívida. •la trama es muy entretenida y con la tensión a tope •el villano es un personaje genial, inspiración de muchas obras posteriores. El clásico villano encantador que esconde la maldad bajo una sonrisa deslumbrante.
Lo malo. •un poco repetitivo. •un final apresurado aunque satisfactorio a mi parecer
Joan Samson escribió una sola novela. Una. Y fue suficiente para dejarnos algo inquietante, una historia que no necesita fantasmas ni monstruos para helarte la sangre. Solo le basta una comunidad rural y un extraño recién llegado que no hará más que atraer problemas. ¿A vosotros también os ha recordado a La Tienda, de Stephen King, chusmis?
La historia ocurre en Harlowe, un pueblo pequeño, olvidado, donde las familias viven del campo, de la caza, del tiempo que se repite en estaciones. Pero llega Perly Dunsmore. Es encantador. Carismático. Convence a todos de empezar a donar cosas para subastas, supuestamente para mejorar el pueblo. Pero pronto las donaciones ya no son voluntarias. Y lo que se da, no se recupera. La policía aparece más armada, pero no para proteger. Y lo peor es que nadie se resiste. O casi nadie.
La autora ha conseguido algo bastante novedoso, sobre todo, por la época en la que lo escribió. Encontraremos terror sin sustos, terror sin fantasmas o presencias paranormales. Y aquí entra en acción una de las cosas que más me gustan, el terror humano. Y poco a poco, vas viendo como la gente buena se va quedando sin nada y no son capaces de detener la situación, hasta llevarlos a situaciones incómodas y dolorosas. Por no hablar de las subastas, que se van tanto de las manos, que comienzan a subastar personas. Y ahí es cuando yo ya entendí donde se encontraba el verdadero horror del libro. Un individuo que llevó a un pueblo que vivía en paz a la completa locura.
Mientras leía, no podía dejar de pensar en cómo todos podemos convertirnos en Harlowe. En cómo, por miedo a perder lo poco que tenemos, permitimos que alguien lo tome todo. Lo más inquietante de todo, es que te lo quitan con una sonrisa y palabras amables, prometiendo cambios y un avanca futurista para el pueblo. Promesas vacías que llenarán turistas y personajes ricos. Lo que sucede con los pueblerinos, lo vais a tener que descubrir vosotros mismos, chusmis. Es mejor que no se sepa el desenlace de la historia. Aunque a mi parecer, le faltó esa chispita, sentí que se solucionó todo demasiado rápido una vez llegados al final, una resolución algo "pacífica" a pesar del tono que lleva el libro desde que comienza.
Excelente novela que cuenta cómo un pueblo se ve sometido a un carismático líder que mediante engaños, los convence de sacarles todas sus posesiones. Una analogía bastante actual (a pesar de que se publicó en 1976) de algunas personalidades que quieren privarnos de todo, incluso de decidir sobre nuestras propias vidas.
Me ha parecido una historia insulsa y con los personajes muy planos. La premisa es original, pero me parece que es más adecuada para un relato corto que para una novela.
Una gran idea narrada con la paciencia de un santo. El subastador tiene una premisa poderosísima: un pueblo que entrega todo por miedo y conveniencia, hasta perderse a sí mismo. Pero el ritmo… dios mío. Aun así, vale la pena por la crítica al conformismo y la tensión moral que se va acumulando. Con 100 páginas menos habría sido brillante; con las que tiene, se siente más como una prueba de resistencia que de suspenso.