Se muestra a Pasteur como un trabajador nato, que fracasa pero nunca se rinde. «Las dificultades siempre me han estimulado. Jamás me han paralizado». En este sentido se nos cuenta la juventud formativa del joven de pueblo que no se siente satisfecho con sus resultados académicos y decide retrasar su ingreso a las siguientes etapas educativas para repetir y mejorar el curso, o tras un primer año de fracaso en la universidad, inadaptado a las costumbres urbanas y entristecido por la falta de contacto afectivo con los elementos que le acogieron silenciosamente toda la vida (casa, padres, naturaleza, amistad, conocidos, etc.), es recogido por su padre para volver a casa y que no por ello renuncia sino que se dedica a prepararse mejor a la vez que trabaja como maestro de pueblo o aconseja y prepara la educación de su hermana.
Pasteur se destaca como investigador individual de ideas propias y de base dirigidas al terreno práctico a las que dedica con mucha paciencia muchísimas horas (trabajo, el precepto de este investigador sin duda). En esta época, como en todas, aquellos que no han ganado por un vía u otra su posición privilegiada en el ordenamiento académico o tienen quien los patrocine deben arreglárselas con medios muy precarios o inexistentes teniendo que poner del bolsillo propio para realizar la labor investigadora si es que tiene alguna esperanza de realizar algo. Entre mudanza y mudanza de una institución a otra que le da trabajo, y a la que sabe imprimir gestión productiva, lleva consigo un microscopio que será su fundamental "ojo de vidrio" que le permitirá descubrir los verdaderos agentes causantes de multitud de fenómenos como la fermentación de la leche, las enfermedades infecciosas, el papel del aire y del contacto de objetos en estas, etc. Con multitud de observaciones detalladas cuenta para convencer a todos los científicos consagrados que creen en la teoría de la generación espontánea de seres vivos y en la espontaneidad y no transmisibilidad de las enfermedades como la viruela, la peste, la enfermedad de las vacas, etc. Se encontrará con grandes adversarios de sus teorías a los que tendrá que convencer, traer a su lado o simplemente desbancar con cada nueva propuesta que hace Pasteur al acercarse desde la química a campos que desconoce como la biología y la medicina. Por suerte cuenta también con cada vez más amigos y apoyos respetables que le irán apoyando en su camino como investigador. Sí, esto parece un prototipo de biografía del genio científico. Otros aspectos como su pensamiento prolaicismo (siendo creyente) dentro de su republicanismo, la relación con su esposa y con su padre son interesantes para darle otras vertientes a su personalidad pero se ve como la preocupación por solucionar problemas sociales gravísimos como epidemias mortales sin solución ni causa conocida, enfermedades que comprometen la ganadería del país, la producción de sustancias químicas y el mejoramiento de la producción de cerveza, vino, etc y otros productos clave para la economía del país es donde más esfuerzos dedica. Casi todos sus esfuerzos, así que poco vamos a encontrar de incursiones en la política e incluso el tiempo para su vida conyugal está muy por detrás del tiempo que tiene para la investigación saltando de un problema a otro y siendo solicitado en todas partes del país y fuera del mismo mientras va acumulando reconocimientos que le roban su preciado tiempo. Pasteur tiene mucha confianza en sus ideas y se muestra convencido incluso antes de llevar a cabo la investigación. Parece que la expresión clara de las mismas combinada con su incursión en "terrenos ajenos" y en problemas que llevaban siendo objeto de investigación y debate durante décadas o que estaban escritas en piedra desde siglos atrás le traería bastante contestación al investigador.
Es esta una biografía laudatoria, con enfoque histórico. Dedica bastantes páginas a la primera parte de la vida de Pasteur. Dar cuenta de los primeros apuntes de carácter y las relaciones clave en una época temprana siempre es interesante. Cuenta con un glosario que debería haber sido integrado a pie de página pero en fin. Cuenta también con unas secciones llamadas "Informes" repartidas a lo largo del libro que se paran a hablar de cuestiones del contexto histórico o de aspectos de la investigación. En cuanto a accesibilidad, y equilibrio de lo biográfico, histórico y científico, está muy bien. El tono laudatorio y el objetivo moral y político propio de este tipo de biografía, que incluye además una visión política y social de la ciencia concreta, deja poco sitio en las escasas páginas que tiene para dar más matices al personaje dibujado o para cierta crítica sin inmediata disculpa. No aparece bibliografía pero se citan cartas de Pasteur y también mucho a Charles Chappuis, amigo suyo. Bernal parece ser referencia de los autores del texto.
Para conocer algo del personaje y de su repercusión histórica se puede considerar que el libro cumple. Para conocer los matices del debate y las dificultades concretas de la investigación de la época en detalle (algo fundamental para comprender realmente la importancia de una investigación científica) hay que buscar otro libro más científicamente orientado. Por mi parte me gustaría conocer más en profundidad también a Pasteur. Bien para empezar y tener una lectura provechosa supongo dado que la química y la biología no son las ciencias que más me tiran (o garpan como dirían los argentinos) y un libro más ambicioso podría haberme echado atrás.