Me quedé con un sabor amargo, como pretende el libro. Te advierten desde el inicio que no es un libro feliz. Lo mío fue una mezcla de coraje y tristeza. Coraje por ciertas cosas de ambos personajes al enfrentarse a la ruptura y tristeza por la inevitable separación y sufrimiento de ambos personajes.
Sentí la redacción algo floja, me gustó tener la perspectiva de ambos personajes acomodada como lo hizo el autor, me gustó tener la playlist y me gustaron los mensajes sobre el amor propio, y las experiencias del amor en general. Lleva a los lectores a reflexionar e invita a abrir los ojos ante las diferentes manifestaciones del amor y formas de vivirlas. Es un libro que se lee con rapidez y te hace empatizar con los personajes.
En cuanto a la historia, ya sabes qué va a pasar y puedes ir imaginando cómo sucede, entonces en ese sentido no es tan novedoso. Lo innovador está en la manera en que lo lleva el autor y el espacio de reflexión.