"Periodista y profesor (no pobre). Remonto cualquier situación (velorios, reuniones de consorcio). Busco desde una noche de diversión hasta la madre de mis hijos y todo lo que hay en el medio" (varón, 36).
"Me gusta el gym y el gin. Contadora y personal trainer. Si escribís con faltas de ortografía o te comés las eses, no va a funcionar; no pretendo al príncipe azul pero que tenga todos los dientes; universitario, con papeles al día" (mujer, 36).
El siglo XX fue el tiempo del amor romántico, esa confluencia de sexo, afecto y construcción de una familia. En el siglo XXI, las redes sociales y los smartphones cambiaron el modo de experimentar los vínculos. Con una mirada sociológica y bien fundamentada, este libro da cuenta de las transformaciones que las aplicaciones de citas muestran en todo su esplendor.
Están los que buscan sexo casual, los que desean una pareja estable, los que proponen compartir una cena y ver qué pasa, los que adoran a su mascota y sus amigos y buscan un espíritu afín, los que filtran por ideología. Están quienes disfrutan la adrenalina de las apps como si fueran un videojuego en el que hay que desbloquear niveles (matcheo, chat, cita) y quienes se saturan y se van por un tiempo. También están los lenguajes de nuestra é la estética del porno, que impone modelos de cuerpo y de desempeño sexual poco realistas; el psicoanálisis y los feminismos, que llaman a cuestionar roles convencionales y a prestar atención a quién toma la iniciativa, quién paga el trago o la comida, qué cuidados merece el otro; las terapias de bienestar, que colocan en el centro las búsquedas y los gustos individuales.
A partir de testimonios llenos de ironía y sinceridad, y de un glosario que aclara uno a uno los términos de este nuevo idioma emocional, Joaquín Linne construye una maravillosa sociología del amor y la amistad en la era digital.
Joaquín Linne (1981, Buenos Aires) estudió cine y es sociólogo; fue repartidor de periódicos, limpiador de piscinas, vendedor de discos piratas, data entry y encuestador. Publicó relatos en las antologías Buenos Aires Escala 1:1 (Entropía, 2007), En celo (Mondadori, 2007), Uno a uno (Mondadori, 2008), Replicantes (Fin de la noche, 2009) y Hablar de mí (Lengua de trapo, 2010), entre otras, además de en revistas literarias como Pisar el césped, El Interpretador y La mujer de mi vida y en los suplementos culturales de Perfil y Clarín. Forma parte de lamaquiladora.blogspot.com y su blog personal es viperinalengua.blogspot.com. Acaba de sacar Misoginia latina (Funesiana, 2010), un libro de crónicas de viajes por Latinoamérica.
Gracias a este libro me enteré de que soy un virgen 2.0; es decir, alguien que nunca estuvo en las apps de citas.
Esta es una investigación sobre una historia en progreso, que acaba de empezar hace relativamente poco, pero de la que ya se pueden sacar unas conclusiones.
El autor, tal vez de manera un tanto apresurada, dice que estamos ante el fin del amor romántico, es decir, ese breve lapso en la historia de la humanidad, en la que la gente se ponía en pareja con gente de la que se enamoraba con interacciones en el mundo real y no en matrimonios arreglados por los padres.
En cuanto al libro en sí, es el típico trabajo de un sociólogo, con citas académicas y oraciones fundamentadas en marcos teóricos, pero lo que lo hace muy bueno, y placentero para que lo lean los legos, es que está mechado con extractos de entrevistas a usuarios de estas apps y citas a determinadas bios. Hay un cuadrito con los cinco tipos de personas que se encuentran en estos lugares del cual es imposible escapar. También me gustaron las analogías con la cultura gamer, las apps de citas como un juego más.
En fin, le recomendaría su lectura a viejos como yo (tengo 50 años) que nacieron muy temprano para este nuevo mundo y a los que tal vez quieran saber un poco más cómo funciona la nueva modernidad. Una modernidad que se seguirá escribiendo porque, como dije, es una historia en progreso.
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Lo recomiendo si están acostumbrados a leer artículos científicos; si no, la lectura puede ser un poco densa, solo un poco. Interesante los cinco tipos de perfiles en las apps de citas y la clasificación que construye el autor a partir del análisis de las diferentes formas de autopresentación.
Algunas citas para reflexionar:
“Muchas personas que usan la aplicaciones están a la defensiva, evalúan cada perfil con detenimiento, son sobreinformas e hiperanalíticas.”
“El presente es un espacio activo donde lo cotidiano y lo afectivo se reinventan constantemente. Más allá de las etiquetas y los dispositivos, las posibilidades son tantas como los interrogantes. ¿Qué nos enseñan las plataformas sobre nuestros deseos? ¿Qué nos revelan nuestras búsquedas sobre lo que realmente anhelamos?”.
3.5⭐️ Mi lado antropológico no puede evitar discutir el uso del término “etnografía” en el título, capaz por eso y por caer un poco en la literalidad esperaba que los testimonios fueran más allá de la recopilación de bios y algunos fragmentos aislados de entrevistas. En cualquier caso, me gustó bastante este libro. No creo haberme llevado algo nuevo, pero sí algunos análisis interesantes relacionados a temas que cada vez están teniendo más resonancia, como la forma en que el internet y los algoritmos moldean nuestras experiencias fuera de la virtualidad y la manera en que las redes sociales no solo nos conectan, sino que también nos aíslan.
“Pero algunos usuarios ni siquiera mantienen relaciones amistosas de alta intensidad: para muchos, las parejas están rotas y las amistades son débiles. La única convivencia constante parece darse con los dispositivos tecnológicos, que median y configuran la experiencia afectiva cotidiana”.
Me gustó también la afirmación de que el amor romántico murió porque, si bien no creo que esté totalmente enterrado, es indiscutible que entró en decadencia y para muchos resulta ya anticuado.
Llegué a la reinvención del amor con grandes expectativas, re copada por una nota de la psicoanalista Kohan que mencionaba a Linne. Tal vez por esas expectativas iniciales, el libro no terminó de resonar conmigo: encontré un lenguaje demasiado terminológico y un extenso recorrido por aplicaciones que no eran lo que más me interesaba. Sin embargo, las últimas páginas levantan y logran mayor conexión. A pesar de que no lo disfruté del todo, lo leí de un tirón en pocos días.
me gustó mucho. Quizás me pareció que casi todo lo que decía ya lo conocía, porque estoy dentro de ese mundo de aplicaciones y de conocer gente nueva. Este libro se lo recomiendo a quien esté completamente fuera del tema.
Demasiado técnico y pesado de leer. Usa una terminología muy complicada para describir cosas que son más sencillas. Una lástima, porque el tema es interesante, pero la lectura del libro provoca rechazo, incluso para quienes leemos ensayo.