Obra ganadora de la XIII edición del Concurso Nacional de Cuento Juan José Arreola.
El Concurso Nacional de Cuento Juan José Arreola está organizado por el Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, en colaboración con la Dirección de Artes Escénicas y Literatura de Cultura UDG y la Editorial Universitaria.
El jurado estuvo integrado por Eugenio Partida, Imanol Caneyada y Amelia Suárez ARriaga (ganadora en 2010 de la IX edición).
Muerte derramada es un libro que nace luego del fallecimiento violento de Ana, una niña de tres años cuyo nombre es una clave para ir y venir de los misterios de la muerte, para explorar esa materia primordial para la vida que es el supuesto final.
Estudió en la Escuela de Escritores de la Sogem. Fue becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en los años 2008-2009 y 2010-2011. En 2013 ganó el Premio Nacional de Cuento Acapulco en su Tinta, con el cuento «La púa del erizo» y, en este mismo año, obtuvo el Premio Nacional de Cuento Breve Julio Torri con el libro La línea de las metamorfosis (FETA). En 2014 ganó el Concurso Nacional de Cuento Juan José Arreola con el libro Muerte derramada (UdeG). En 2015 su novela Bilis negra (INBA) fue acreedora al Premio Bellas Artes Juan Rulfo para Primera Novela y, en 2017, su libro La piel de la mujer foca obtuvo el Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez.
Una novela fragmentada que gira en torno al asesinato de una niña de 3 años, hija de un policía, debido a la violencia y el crimen organizado. Otra víctima inocente. Diferentes personajes narran diferentes episodios del evento, en un mundo donde la violencia es omnisciente y la autoridad siempre incompetente y cruel. Los dos primeros cuentos fueron lo mejor del volumen; el resto se decantó hacia territorios de lo grotesco, de la violencia por violencia, del trauma porn. Para eso mejor prendo las noticias. Francamente me tiene harta el monotema mexicano de que solamente vale la pena hablar de los temas serios y terribles porque toda la literatura es acto político y debe hablar de los temas en boga, y el autor debe emitir un juicio moralista que condena esos hechos. Puede que este libro no tenga esa intención pero así se siente el panorama de la literatura mexicana desde el 2008.
Frases excelentes. Oralidad mexicana que casi se siente canción de Chilanga Banda (en un cuento al menos). Y un final repleto de desesperanza, aunque resonante.
2 días y 111 páginas después. El primer libro que leo del autor, y que leo para mi club de lectura. Este libro conformado por cuentos (pero que pronto, o no tan pronto nos damos cuenta que están conectados) y más con una forma de novela desfragmentada. Creo que es una novela demasiado cabrona, inestable, que tiene que mutar en algo distinto para que pueda funcionar.
Definitivamente mi cuento favorito es el de las uñas, pocas imagenes se me quedan tan marcadas en la cabeza como ese cuento, sobre todo ese olor a pestilencia, que por más que lea cosas diferentes, no se ha podido barrer de mi mente.
Cuando uno conoce al autor, y te cuenta de su libro, de lo que pasaba por su mente, de lo que pasaba en su casa, como encontró el nombre de Ana, y como encontró el titulo, eso francamente le da muchísimo más peso al libro. Y mucho más contexto, eso es un privilegio que pocos podemos tener.
Este libro, pese a ser corto se tiene que leer con mucha paciencia, con mucho toque, y con los ojos bien abiertos para las conexiones. No es un libro sencillo, es un libro más que cabrón. Y creo que amerita una segunda relectura.
Muerte derramada es lo más chingón que he leído en mucho tiempo.
Si bien lo avalaba la etiqueta de Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola (razón por la cual lo adquirí), mis expectativas no eran en absoluto altas (puesto que había leído libros ganadores de ediciones anteriores del concurso y no me habían gustado mucho).
Mario Sánchez Carbajal entrega en este libro diez cuentos que entrelazados forman una novela corta. El punto de encuentro entre los cuentos es la muerte accidental de una niña de 3 años durante una balacera.
Ambientado en el violento México actual, con personajes tan partículares como policías mafiosos, trabajadoras de morgues, bailarinas exoticas liciadas, sicarios improvisados, etc., Muerte derramada muestra una visión funesta y fatalista aderezada con toques de realismo mágico (llamadas y visitas fantasmagoricas provenientes del futuro).
Por momentos me recordó a Sin City, por momentos me recordó a Chuck Palahniuk.
Violencia y muerte. Mucha muerte.
Muerte derramada es un libro que quisiera haber escrito yo.
Habrá que estar atentos a la carrera de este joven escritor (1983) capitalino, que por lo pronto pinta muy prometedora.
Impresionante. Una historia contada a través de diez cuentos que nos muestran la muerte en su estado más duro. Un libro que plasma una realidad cruda y agridulce. Recomendable.