Las hermanas Brontë dejaron su huella en la historia del siglo XIX con sus novelas. En concreto, Emily y Charlotte Brontë son célebres y mundialmente conocidas. La más joven, Anne, es a menudo olvidada, descrita en el mejor de los casos como la más sensible de las tres. Atrapada en un mundo que siempre esperó de ella que fuera callada y gentil, Anne ignoró sin embargo las advertencias de sus mayores, arriesgándose a escribir y dejando brillar su propia voz...
Brontëana, una biografía de ficción, da protagonismo a la imaginación de las hermanas, que inventaron mundos paralelos para sí mismas a través del juego de roles de la escritura.
Si el año pasado fui la pesada de las relecturas y nuevas lecturas de Jane Austen con motivo del 250º aniversario de su nacimiento, en 2026 siento que lo natural es hacer lo mismo con las hermanas Brontë. Y no solo porque (por si no lo sabíais) se ha estrenado la semana pasada una nueva polémica versión de “Cumbres Borrascosas”, la única novela de la segunda de las hermanas, Emily, y todos estemos un poquito más bronteanos gracias a eso. Para mí era una cita natural en cuanto a mis lecturas. Es cierto que no es difícil ver que, aunque la ingeniería literaria y la publicidad editorial se empeñen, las obras de Jane Austen y de Charlotte, Emily y Anne son muy diferentes entre ellas. Y no solo por pertenecer a periodos históricos y sociales de Inglaterra distintos (Austen a la Regencia; las Brontë a los primeros años de la época victoriana); también, porque las cuatro autoras (incluso las tres hermanas, pese a tener mucho en común) tienen un espíritu, un sentido de la literatura e intereses narrativos muy diversos. Pero, aun así, es muy fácil que si una de ellas te gusta, las demás también lo hagan. Yo no sabría decir si prefiero a la "tía Jane" o a las Brontë; son figuras que ocupan un lugar muy importante en mi corazón. Si en 2025 leí por tercera vez las obras de Austen, en 2026 voy a hacer lo mismo con las novelas de las Brontë, con excepción de “Cumbres Borrascosas”, la cual, si no me falla la memoria, será la sexta o séptima vez que me adentre en los páramos de Yorkshire y en una de las historias de amor más tóxicas y complejas de la literatura. Porque es mi libro favorito, directamente.
Pero hoy no quiero poner el foco en Emily y su inmortal novela, lo que por otro lado buena falta nos hace (ha sido frustrante, interesante y agotador, para bien y para mal, la polvareda que ha levantado la película de Emerald Fennell), sino en la menor de las tres hijas del párroco de un pequeño pueblecito llamado Haworth. Durante muchos años Anne ha sido la "hermanastra fea" del trío, la más desconocida y la que más ha pasado desapercibida; la más minusvalorada por crítica y público. Con el paso del tiempo esta tendencia ha ido cambiando, por fortuna y con justicia. La gente ha empezado a reconocer muchas virtudes en la biografía de una joven que murió con 29 años, como su entereza a la hora de ser la que más tiempo vivió separada del hogar familiar por su trabajo, la sencilla pero serena fortaleza que se destila en sus escritos y, sobre todo, lo adelantada a su época que fue en sus planteamientos. Si Charlotte fue una autora más romántica y centrada en los recovecos internos de sus protagonistas, a ratos un poco densa y timorata, y Emily fue la creadora de una novela de fantasmas, personajes incómodos, corazones rotos, venganzas y odios enconados; Anne fue la que se atrevió a poner sobre el tapete muchas de las situaciones por las que pasaban las mujeres de su generación. Y qué buena muestra dejan las dos únicas novelas que publicó en vida. Actualmente pocos críticos o lectores pueden poner en duda que “La inquilina de Wildfell Hall”, su segundo trabajo tras “Agnes Grey”, es una de las primeras novelas feministas de las que hay constancia. Una historia que resultó incómoda para la bienpensante e hipócrita sociedad victoriana, en la que una mujer decidía abandonar a su marido y huir junto a su hijo aunque con eso tuviera que mantenerse por sí misma; escapando del maltrato psicológico y la asfixia doméstica a la que la sometía su matrimonio con un hombre verbalmente violento, acosador, dominante y alcohólico. Y que, por supuesto, fue tachada por la crítica como “inmoral” y “horrible”, entre otros piropos más contumaces.
Así que siempre es un placer y un acto de justicia que se reconozcan sus aportaciones a la literatura y el que Anne fue algo más que la pariente pobre de las Brontë, una muchacha sumisa, paciente y dulce que no escribió nada relevante, que es la idea que la historiografía literaria ha perpetuado sobre ella. Como decía antes: hasta ahora.
En cuanto vi este “Brontëana” en el escaparate de una librería, me llevé una gran alegría. Era un libro que tenía ya ojeado desde hacía varios años, pero que hasta ese momento no sabía que por fin había llegado al español para gran deleite de aquellos que no sabemos inglés o francés, o por lo menos no los hablamos con fluidez. La artista Paulina Spucches es la encargada de traer la biografía de Anne a modo de novela gráfica, en un ejercicio en el que se combinan realidad y ficción. Pero creo que su gran baza es la manera en que, pese a las pequeñas licencias que se toma, sabe mantener siempre a flote lo que es realmente importante: quitar capas de mala publicidad y premisas preconcebidas sobre su figura; demostrarle al lector que lejos del prisma de muchacha enfermiza y suave bajo el que siempre nos la han presentado, se escondía una mujer de ideas revolucionarias muy claras, fuerte y valiente para alzar la voz por medio de la pluma y la tinta. Una mujer capaz de hablar de las dificultades que ella y otras tantas sufrieron por el simple hecho de ser mujeres que dependían de otros para sobrevivir, ya fuera por el matrimonio o como trabajadoras.
Spucches admite que hay muchas licencias históricas que se ha tomado por diferentes motivos, ya sea por falta de espacio para desarrollar adecuadamente la historia o por simple interés narrativo. Pero, aun así, los grandes hitos de la vida de Anne y sus hermanos se mantienen entre estas páginas. Así conoceremos cómo la muerte acechó a los pequeños desde su más tierna infancia, tras el fallecimiento de su madre y de sus hermanas mayores; la manera en que los cuatro niños desarrollaron unos mundos propios en los que el romance, la guerra y una cuidada ambientación les permitieron ser otras personas y alejarse de su árida realidad. Veremos cómo desde el principio hubo dos bandos entre los hermanos y la forma en que Charlotte y Branwell, el único hijo varón de la familia, siempre tuvieron una actitud dominante y buscaban ser los que controlaban el entorno familiar y literario. Esto llevó a una alianza que duraría toda la vida entre Emily y Anne, moviéndolas a crear, dentro del vasto mundo donde tenían lugar las sagas de Glass Town y Angria, una isla aparte poblada con personajes de su propia cosecha, creando un corpus literario independiente. Conoceremos las dificultades que tuvieron los cuatro para vivir lejos de Haworth y sus esfuerzos para encontrar trabajo. En ese sentido, acompañaremos a Anne en sus dos puestos como institutriz en sendas mansiones, y todos los obstáculos con los que se topó a la hora de ser mínimamente considerada y apreciada por sus empleadores y por los niños a los que debía educar. Y por supuesto, seremos testigos por medio de las viñetas llenas de color y vivacidad de Spucches de los inicios literarios de las hermanas; primero con la publicación de sus poemas y luego con la creación de algunas de las novelas más influyentes de la literatura universal. Obras que nacieron en el pequeño salón de una sombría rectoría de las mentes de tres jóvenes ansiosas de libertad y de escapar de las cadenas de su realidad.
Paulina Spucches sabe crear un universo pictórico propio, poblado de imágenes sugestivas y poderosas que ayudan a captar el mundo interno ya no solo de Anne Brontë, sino también el de sus hermanas. Y eso es algo que he disfrutado especialmente de la lectura de “Brontëana”: que es un canto de amor no solo a la más pequeña de la familia, también hacia sus dos hermanas mayores y hacia las historias que nos legaron y que aún siguen siendo leídas y amadas por muchos, igual que lo han sido durante generaciones anteriores. Con unas acuarelas cargadas de color y pinceladas gruesas y brillantes, Spucches pone el foco en los pequeños detalles para acercarnos al universo Brontë, recordándonos que estas fueron mujeres de carne y hueso, enfrentadas a los sinsabores de la vida y con sus propias y complejas personalidades llenas de claroscuros. Así nos encontraremos con la copa bautismal de Emily, colocada en una estantería de la rectoría de Haworth, el hogar de la familia, hoy convertido en un museo dedicado a su historia. Encontraremos el cuello de Anne decorado por un collar de coralina que aún perdura como testimonio de que una vez lo llevó una joven con sueños propios y ganas de dejar su huella en el mundo; la cual también disfrutaba recogiendo piedras extrañas como las que coleccionó durante sus vacaciones con la familia Robinson (sus segundos empleadores) en Scarborough, un hermoso pueblo a orillas del mar melancólicamente ligado a ella no solo por este motivo.
Y es en estos detalles donde “Brontëana” se vuelve una lectura que palpita, que resulta visceral en la manera en que hace sentir al lector y le hace partícipe de este imaginario, logrando darle la sensación de que está leyendo sobre una persona real. Eso es algo que cualquier biografía que se aprecie debería conseguir, pero que no todas logran. Y esta novela gráfica sí que consigue captar una voz lejana que nos llega con fuerza desde los ecos del pasado por medio de dibujos coloridos y vibrantes, que se sienten como fogonazos de fuego que colorean el aire y se mueven como una brisa contumaz. Cada imagen que aparece en estas páginas otorga fuerza y energía a los paisajes de Yorkshire, que son retratados con una sencillez que se recrea en las capas de color. Su estética pictórica me ha recordado mucho a los trabajos de los prerrafaelitas, algo que Spucches subraya por la manera en que los introduce dentro de la trama y por la clara inspiración que podemos encontrar en su obra. Incluso hay un par de paneles en los que la figura de Anne recuerda a la Ofelia del famoso cuadro de Millais. Y es hermosa e intimista la manera en que la artista recrea con estilo propio tanto un boceto a lápiz que Charlotte hizo de Anne cuando tenía 13 años como un dibujo hecho por la propia biografiada, que representaba a una mujer mirando un amanecer sobre un paisaje marino en 1839.
Este boceto, también a lápiz, siempre ha sido uno de los objetos que nos han quedado de la familia Brontë que más me ha emocionado. No solo por su virtuosismo pictórico y por la belleza de la imagen hecha por una chica de 19 años, sino también por algo que se recalca en el anexo que acompaña a la novela gráfica, lleno de imágenes y detalles: que Anne lo dibujó antes incluso de haber visto el mar por primera vez. La imagen es poderosa: una joven sobre una piedra con la mano por encima de los ojos, mirando la luz que está empezando a surgir en el horizonte y que se trasluce en las tranquilas pero inmensas aguas. Me conmovió la manera en que Spucches lo reprodujo dentro de la novela gráfica, haciendo que Anne se eleve sobre los páramos de Yorkshire en un juego de luces violáceas, añiles y verdes. Y me conmueve cada vez que miro el dibujo original porque siento que es "lo más Anne" que nos queda de ella, con excepción de sus novelas y poemas. Es la representación de una joven que miraba al futuro, que se esforzaba en hacer las cosas bien con el mismo empeño que le dedicó a ese boceto: sencilla y fuerte a partes iguales.
“Brontëana” sabe recoger eso por medio de una narrativa poderosa, sugestiva y también melancólica. Una narrativa que pone el foco en Anne como mujer, pero sin olvidar que Charlotte y Emily también lo fueron, con sus virtudes y defectos. Y así, la obra logra que sientas que estás echando un vistazo al día a día de la rectoría de Haworth, a un pedazo del pasado donde se hizo historia y donde se forjó una autora que se merece, no solo este bello e intimista homenaje, sino también más reconocimiento por parte del mundo editorial y del público. Es una gran suerte que poco a poco esto se vaya consiguiendo y que, gracias a libros como este, Anne Brontë esté hallando cada vez más su lugar dentro de la historia de la literatura y la admiración que se merece.
Evidemment, j'ai vu "Brontë", j'ai foncé dessus ! Et la couverture de cette BD est absolument ma-gni-fique. Une fois le livre ouvert, cependant, je me suis dit que ce n'était pas le type d'illustrations que je préfère. Mais en lisant, il faut bien l'avouer, les... peintures ? avaient une fluidité qui correspondait merveilleusement à l'histoire et j'ai fini par me laisser emporter. Les couleurs sont particulièrement bien choisies, loin de la sombre palette victorienne, proche de l'amour de la vie et de la pugnacité des soeurs.
Même quand on connaît bien les Brontës, ce qui est quand même un peu beaucoup mon cas, les angles choisis par Paulina Spucches m'ont fait voir les faits d'un oeil neuf. La BD se concentre souvent sur Anne, la plus effacée du trio, avec beaucoup de tendresse et d'admiration.
Pour conclure, je recommande vivement cette lecture, tant pour le texte que pour le plaisir des yeux. Une réussite ! La BD trône maintenant en exposition sur mes étagères.
(yes i'm obsessed with the Brontë) i loved the drawings/paintings in this, especially the pages with the landscapes of Yorkshire, the birds as a representation of Anne's dilemma and personality 🪶
it is as much as biographical as fictive. it explores the relationship between the three sisters, how they encouraged one another to write their novels and poetry, in what place they were while writing them and how they wanted to revolutionise the image of women in literature.
the only thing that disturbed me a little bit is that the characters are based on some clichés: Charlotte is the older sister who decides, knows what to do and was apparently jealous of Anne's novel so didn't want to publish it (which is not entirely proven by history), Emily is the dark and wistful one and Anne is the youngest, innocent one. It focuses more on Anne, her feelings, her wishes for emancipation. I really loved this coming of age part of the graphic 🖤
after all, she is the one Brontë sister who wrote a novel about a woman who escapes her marriage and leaves with her child even though it was illegal at the time! she was really ahead of her time by denouncing domestic abuses in THE TENANT OF WILDFELL HALL!!
Que c'est beau ! Et très belle et sensible mise en lumière d'Anne Brontë, moins connue que ses sœurs mais tellement courageuse et en avance sur son temps.
Une très belle bande dessinée qui retrace le destin des sœurs Brontë, le rapport à leur art et leurs relations entre elles, en se focalisant particulièrement sur Anne, dont le travail est moins mis en avant de manière générale par rapport à Charlotte et Emily.
J'ai aimé l'angle choisi et l'articulation de l'histoire, qui souligne le lien entre leur vie et leur art et le coup de tonnerre de leurs œuvres précurseures dans la société victorienne patriarcale. Surtout, la mise en page et la palette de couleurs éclatante sont superbes, c'était un bonheur de tourner les pages.
Après, c'est sûr que l'histoire des sœurs Brontë est survolée et qu'il manque des aspects/des personnes qui ont compté dans leurs vies. J'ai notamment trouvé dommage que Branwell soit si peu exploré dans la BD, on ne voit pas à quel point son comportement autodestructeur a régi le quotidien des filles (au point qu'il a inspiré la psychologie de certains personnages de leurs œuvres).
Par contre, si vous souhaitez découvrir les sœurs Brontë ou en savoir plus sur leur carrière et leur vie, c'est une très bonne bande dessinée (en plus d'être belle). Et même en les connaissant un peu plus, c'était un plaisir pour moi de passer un moment avec elles en lisant cette BD, surtout dans un format qui fait autant plaisir aux yeux.
Les dessins sont magnifiques, l'histoire est touchante. J'ai appris beaucoup de choses sur le contexte dans lequel les soeurs Brontë ont écrit et évidemment sur la vie de la cadette que je n'ai pas encore lue. Pourquoi cette BD a un peu le vibe de Little Women? Peut-être que je me fais des idées... c'est la thématique de l'émancipation et de la réussite féminine, et en même temps les rapports entre les soeurs... JE RECOMMANDE
Très belle bande dessinée sur les soeurs Brontë. Magnifique hommage à ces femmes qui ont su s’imposer comme des autrices classiques de la littérature. Même si j’aurai voulu avoir plus de détails, c’était sans aucun doute compliqué à rentrer dans ce format. Les dessins sont aussi très beaux et collent parfaitement avec l’univers.
Un peu déçue par cette B.D., des graphismes originaux, mais je n’ai pas vraiment été transporté par cette biographie. Même si j’ai appris quelques trucs ça reste un petit peu décevant je trouve. Après je suis pas une énorme fan des sœurs Bronte donc peut être que ça a jouer. Une lecture que j’avais envie de faire mais qui ne resteras pas gravé dans ma mémoire !
Une magnifique dernière lecture de l'année, qui met en lumière la moins connue des 3 soeurs mais peut-être la plus novatrice. +1 pour les couleurs magnifiques
Sublime ! Le texte, poétique comme ces trois soeurs artistes. Les dessins, la colorimétrie! Quel bonheur de pouvoir se plonger dans l'époque des Brontë autour d'un ouvrage aussi fantastique.
Je ne suis pas friande su style des illustrations bien que je comprenne qu'il cherche à reproduire les peintures impressionnistes. Ils rendent parfois l'histoire assez trouble et décousue
Encore une magnifique roman graphique sur la vie d'une femme connue mais dont on ne sait au final pas grand chose. 🤍 C'est très beau et ça rappelle les dessins de Julie Delporte dans ''Moi aussi je voulais l'emporter'', ou bien de Léonie Bischoff dans ''Anaïs Nin: sur la mer des mensonges'', ou encore ceux de ''La lionne: un portrait de Karen Blixen'' d'Anne-Caroline Pandolfo et Terkel Risbjerg.
Lorsque j'ai lu vu à la médiathèque, je l'ai de suite pris car je sais que Kheira l'avait adoré et conseillé.
Je n'ai pas mis 5/5 car j'ai eu beaucoup de mal à accrocher aux dessins. Le trait de l'artiste et les couleurs utilisées m'ont perturbée et je n'ai pas eu la sensibilité pour apprécier.
En ce qui concerne le fonds : j'ai ADORE. Effectivement, étant une fan de Jane Eyre, il m'a étant plaisant de découvrir l'environnement de son autrice. De plus, j'ai appris beaucoup de choses sur les soeurs dont l'existance de Anne Brontë !! ce roman graphique donne envie de découvrir l'ensemble des livres précurseurs de ces soeurs atypiques et hyper intéressantes / intelligentes etc
Très belle bande dessinée, on apprend sur les soeurs Bronte. Plusieurs thèmes sont évoqués comme la construction de son identité dans sa famille, le processus créatif, le féminisme. Des thèmes très précurseurs. J'ai vraiment apprécié la superbe palette de couleurs et le récit.
Merveilleux! Tout, des dessins à l'histoire, je reconnais que je n'ai rien lu des soeurs Brontë mais cela m'a définitivement convaincue de lire leurs livres!