Le pongo tres estrellas porque coges cariño a los personajes y porque está muy bien escrito y aún mejor traducido. Pero hacen falta 456 páginas para contar esto? para dejar (al menos) tres historias a medio terminar? para escribir casi cualquier cosa que se le pase por la cabeza al autor? eterno, se me ha hecho eterno
Novel.la original on la realitat canviant de l'hàbitat (rural i urbà ) i l'omnipresència de la mort són l'essència del llibre. Qui escriu és una persona de quaranta-dos anys i aquesta és la seva primera novel·la en la que s'hi constaten reflexió existencial i coneixement sociocultural i polític. Un professor cremat i depressiu: "(...) El síndrome del trabajador quemado es un concepto que ha entrado en el imaginario común y ha enraizado en nuestras escuelas. " (Pàg 119) es trasllada al poble dels seus avis com a teràpia recuperadora. Un cop allà sabrem del poble, dels seus habitants físics i dels seus morts. Tenim una magnífica presentació del poble Gorda-e-Feia: "Si de lejos irradiaba una blancura extrema, de cerca la aldea sorprendía por su colorido inusitado. En las pocas calles, inyectando vida a los cuerpos moribundos, macizos de geranios y buganvillas hacían olvidar el vacío de las casas, el castaño de las tierras desiertas y un escenario que no era sino la muerte. Bandas azules u ocres enmarcaban puertas y ventanas completando un cuadro ilusorio. Faltaban los niños, su vigor y bullicio ya distantes. Comenzaban a faltar también los ancianos, vida muda de los pueblos, harapos de gran sabiduría. En las ciudades, los nietos iban a perder a los abuelos de las aldeas. Gorda-e-Feia, recién pintada pero desierta, sería un plató de telenovela a la espera de actores" (pàg 55) Estructurada al llarg de 127 entrades que mostren un encapçalament alusiu al seu contingut, es nodreix de personatges curiosos que anem coneixent per la seva relació amb el narrador o amb el seus amics: Baiôa, Zé Patife, tia Zulmira, La Fadista, doctor Bártolo, María de los embrujos... En les cinc referències que escull l'autor com a prefaci visualitzem la idea que guiarà el rumb del que es vol dir i del com es vol dir. N'escullo dos :
«No cabe duda que la ficción es mejor para tratar la verdad» Doris Lessing. «Todas las historias, si se prolongan lo suficiente, desembocan en la muerte ». Ernest Hemingway.
La confrontació d'un present vertiginós amb un passat que es dilueix tant en matèria com en memòria, troba en el llibre, mitjançant una ficció que toca el realisme màgic, el punt poètic i reflexiu on ens hi podem reconèixer tots.: " (...) El fin del mundo está tapado por un muro largo y blanco, que a menudo se hace alto, para que no podamos ver lo que hay al otro lado, pero es demasiado visible en los ojos de alguien con quien nos cruzamos a diario y vemos luchar contra la pérdida." (Pàg.125)
"Yo no sé si en un texto de un geógrafo o de un poeta, porque es bien cierto que ambos viven volcados sobre el mundo, observando y relatando, leí que un país es sobre todo sus huesos." (Pàg 360)
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Aunque la historia se desarrolla en Portugal, podría trasladarse perfectamente a la España vaciada. El narrador es un joven de ciudad que decide aprovechar que la casa de sus padres y abuelos en una aldea del Alentejo portugués que se llama Gorda-e-Feia acaba de ser restaurada, para cambiar de aires por una temporada. Allí conoce a Baiâo, una persona mayor cuyo principal propósito es la recuperación de la aldea mediante la rehabilitación de todas las casas abandonadas y ofreciéndoselas a los herederos que viven en la ciudad para que regresen a la aldea. Pronto se establece una amistad entre ambos y una colaboración en las tareas de rehabilitación. Además, Baiôa es depositario de las memorias de un médico de la aldea que "ofreció sus años de jubilación a los suyos y al lugar donde nació" y que pronosticó la fecha de la muerte de cada uno de los vecinos de Gorda-e-Feia. El narrador descubre la diferencia entre la vida en la ciudad, la vida que se relata, y la vida que se vive en la aldea. Conviviendo en la aldea descubre nuevos aspectos de la vida que nunca había imaginado, y sobre todo conoce a muchos de sus habitantes y sus historias, descritas con una cierta dosis de realismo mágico. Sin embargo, en una población envejecida, la presencia y la cercanía de la muerte es constante y tiene un peso muy importante en la narración.
"Una persona sin memoria es una persona que ya no es, pero lo peor es si, incluso cuando ya no es, continúa siendo"
No conocía a este autor y he disfrutado con la lectura del libro... Pero no puedo darle 4 estrellas.
El motivo es que me parece que hay algunos personajes secundarios (el interés amoroso del protagonista, por ejemplo) que aparecen sin que se desarrolle su presencia, más allá de dar apoyo a otros personajes. Tal vez, también, la novela podría ser algo más breve; hay digresiones que, aparte de demostrar la calidad literaria de la prosa del autor, —a mi entender— no aportan mucho a una trama que oscila entre una realidad fantástica —de nuevo, es mi opinión— y un costumbrismo delicioso. Y muy humano.
Por lo demás, es un relato que me ha acercado a la realidad rural portuguesa, bien retratada y, a la vez, próxima y distante de la española. En ese aspecto, creo que es un libro interesante.
Finalmente, aunque la traducción me ha parecido excelente, he encontrado varias erratas (como muestra, la página 436 y la falta de la preposición «de» en una ocasión) lo que hace que se pierda la magia y el pacto con el lector. Si lo apunto es porque, como mínimo, hay cuatro cinco más...
Maravillosa narrativa, cocinada a fuego lento. Una historia tierna y sencilla contada con una belleza extraordinaria. Un libro que permanecerá en mi memoria para siempre. La historia de un pueblo pequeño que desgrana la vida de sus habitantes con quien me encariñado tanto como el propio autor. Un libro que no deja indiferente y además de disfrutar de su lectura, hace pensar en muchos temas de la vida actual.
¡Qué libro tan maravilloso, fascinante y especial! Es la historia de un joven de ciudad que se traslada a la recuperada casa familiar en una aldea del Alentejo portugués. Allí traba amistad con un anciano, Baiôa, con el que se dedica a restaurar viviendas y a aprender de la vida, del sentido de la tierra, las raíces y la vida. Baiôa le enseña una lista con todas las fechas de muerte de los habitantes, elaborada por el que fuera médico del pueblo... excepto la suya, porque no tiene. El libro es una gozada: con sus dosis de realismo mágico, su ambiente rural, el contraste con la ciudad, la presencia del amor sin ser ñoño... Una de esas novelas que se recuerdan siempre; un verdadero descubrimiento para mí.