"La derecha liberal sí existe", de Hernán Larraín Matte, es un intento de definir y defender una corriente liberal dentro de la derecha chilena, pero su propuesta adolece de importantes omisiones y acomodos ideológicos. El autor construye una noción de liberalismo funcional a sus propios fines, ajustando la teoría para que encaje sin fricciones en un sector político que históricamente ha sido contradictorio con los valores liberales en múltiples dimensiones.
Larraín pone especial énfasis en presentar al liberalismo como un freno al intervencionismo estatal, destacando el valor de la autonomía individual y el límite al poder público. Sin embargo, omite por completo un análisis crítico del poder económico real en Chile. El libro elude referirse a la alta concentración económica y al rol que jugaron los grupos empresariales —formados al amparo de la dictadura y consolidados en contextos de muy baja competencia— en la configuración del orden neoliberal chileno.
Es llamativo el cuidado que tiene el autor para no incomodar a los grandes grupos familiares que dominan los principales sectores económicos del país. No hay una sola mención sustantiva al poder de los Luksic, Angelini o Matte. Esta omisión no es menor: debilita gravemente el marco analítico y deja en evidencia que su liberalismo es, en realidad, un relato cuidadosamente delimitado, incapaz de cuestionar los privilegios de la élite económica.
El texto puede ser útil para entender cómo algunos sectores de la derecha buscan dotarse de una identidad renovada, pero lo hace desde una premisa sesgada y políticamente cautelosa.
Le otorgo una calificación de 2/5. Es un libro que dice defender el liberalismo, pero lo hace evitando enfrentar sus tensiones fundamentales con la estructura real del poder en Chile.