Ella solo quería su beca. Él, dejar de ser «el hijo de». Lo que ninguno esperaba era convertirse en la presa del otro.
Sierra O'Brien lleva años luchando por su sueñ una beca para las prácticas universitarias en el santuario de animales más importante del país, el Imugi. Nada ni nadie va a desviarla de su objetivo. Ni siquiera Kang ni su sonrisa arrogante, sus botas Dr. Martens o su molesto historial compartido.
Kang es el hijo del dueño y fundador del Imugi, ese al que todos acusan de nepotismo. Está harto de que todos lo traten como «el hijo de», incluida la insolente pelirroja con la que ha compartido toda la carrera. Pero él tiene claros sus demostrar su valía, conseguir un puesto… y superar su obsesión por las pecas de O'Brien.
Lo que ninguno de los dos esperaba es que, entre voluntariados,capibaras delincuentes y algún misterio, también haya espacio para una atracción imposible de ignorar.
Solomon y Zola son los MVPs de la historia. El romance no ha calado conmigo pero las últimas 100 páginas han sido apoteósicas con respecto al santuario.
Wow me ha encantado. Empiezo por los puntos menos favoritos, que son pocos y después con todo lo bueno.
Lo único que tengo que decir es que para mi Sierra y Kang han sido la pareja más floja. Si que es verdad que tenían esa relación rara de rivalidad académica y cosas no dichas pero siento que tienen como dos o tres escenas y pasa todo muy rápido. Y aún siendo la pareja más floja, me han encantado, Sierra es maravillosa con sus peculiaridades pero siempre fiel a ella misma y sus convicciones y Kang destaca por su corazón de oro y por estar tan pillado de Sierra desde el primer momento cosa que es muy hot.
Las verdaderas joyas de este libro y que llevan todo el peso de los eventos del final han sido Zola y Solomon, LOS AMO. Ojalá hubiese un libro sobre Zola. Si hay algo que caracteriza a Nira es por sus personajes secundarios tan increíbles y peculiares que hacen que el libro tenga una personalidad única y brille especialmente. Los amo, tanto las abuelas, como los compis del santuario, incluso los animales del santuario que tienen su propio carácter y hacen que el libro tenga alma.
Me pone un poco triste que sea el final de esta trilogía pero creo que se le da un cierre redondo, tanto para Sierra y Kang como para los demás, que todo comenzó en el pueblo. Me ha encantado el vistazo que nos da al futuro de los personajes en el epílogo pero me da una pena increíble tener que decirles adios.
Sin duda tengo muchísimas ganas de leer historias futuras de Nira.
Buscaba una historia ligera y divertida, y Nira me lo ha dado. He disfrutado mucho con Sierra y Kang, y también con el reencuentro de personajes de los libros anteriores, aunque me dió un poco de pena despedirme de ellos.
Destaco sobre todo la parte “policíaca”, que me ha mantenido enganchada y con ganas de seguir leyendo, además de las risas que me he echado con Salomón (la verdadera estrella de esta historia) y los grupos de WhatsApp.
La única pega ha sido la resolución del conflicto con el padre de Kang me pareció demasiado rápida; me faltó más intensidad ahí.
Aun así, ha sido una lectura muy divertida que me ha dejado con ganas de seguir leyendo a Nira.
El primer libro de esta trilogía es una completa maravilla, el segundo flaquea un poco, ¿pero este? Es otro nivel, me ha encantado de principio. La relación de los protagonistas y la trama de familiar es sublime.
A la historia de Sierra le pongo otro 4,5 ⭐️ Aunque la primera parte de la trilogía, la historia de Lluvia y Ash, es la que me has me ha gustado, tengo que decir que esta tercera parte ha sido MUY potente. Me he enamorado de Sierra hasta las trancas y tengo que decir que tenía mis reticencias con Kang en un principio, pero me ha encantado. La relación entre ambos es, sencillamente, maravillosa y he adorado acompañarlos durante toda su historia y todo lo que ocurre a través de ella. Claramente necesito hacer una mención especial a Solomon porque vaya personaje (en más de un sentido jajaja). La historia alrededor de estos dos y su trabajo en el Imugi termina siendo mucho más complicada de lo que parece en un principio y me ha sorprendido para bien. La historia de Sierra y Kang se queda en segundo lugar de mis favoritos de la trilogía y en realidad está muy a la par que la primera parte 😝
Me ha gustado aunque quizá no tanto como los otros dos libros de la serie. La trama del santuario es potente, pero en romance se me ha quedado más fliojito. Aun así, los libros de Nira, son siempre casa.
¡La verdad es que me lo he pasado muy bien! Me ha gustado leer sobre Kang y Sierra porque son imperfectos y saben que son imperfectos y leer como se empiezan a llevar mejor ha sido bonito.
Desde que es pequeña Sierra ha tenido claro su sueño. Quiere ayudar a los animales, y si es en el Imugi, un santuario, mejor que mejor. En la universidad ofrecen becas a los mejores estudiantes para hacer prácticas allí así que se esmera para poder conseguirlas. El problema, es que Kang, el hijo del dueño también quiere conseguirlas, y ella no entiende por qué, si siendo el hijo de, a él podrían dárselo todo hecho. ¡Le está quitando la oportunidad a los demás! Pero bueno, al final resulta que se conocen un poco mejor y las chispas que estaban ocultas saltan. Y bueno, pasan cosas jajajaja.
A ver, tengo que decir que para mí hay como un punto confuso en esto de Kang. Yo pienso que es posible que en familias ricas haya personas presionadas por lo que quieren los padres y que no tengan la posibilidad de acceder a esas becas. Lo llevo pensando con las que se ofrecen en España para cualquier cosa. Aunque a la vez, creo que las personas faltas de dinero son las que necesitan más oportunidades, porque no las tienen. En este caso, son becas por el esfuerzo académico así que no tengo nada para decir, creo que él tiene derecho a participar como cualquier otro. Siempre va a estar manchado esto de que hace cualquier cosa por sus padres, y al final es también un sobreesfuerzo demostrar que tu vales y que lo harás bien por quien eres.
Tengo que decir que me ha gustado la parte de los animales, por completo. Hay libros en los que te diría que las cosas surreales me sobran que no veas, pero la verdad es que pienso que este libro las ha tratado muy bien y a mí no me han hecho salirme de la historia para nada. Por otra parte, conocer a los animales y como todos les aprecian tanto me ha parecido muy bonito. Un poco al respecto de eso, que Sierra y Kang sean tan ecofriendly en general me ha gustado. No creo que yo me vaya a hacer vegana, pero si me gustaría aportar mi granito de arena a las cosas que en mi día a día pueda hacer. Ya lo estoy intentando, pero no está de más buscar más pequeñas cosas que pueda seguir incluyendo en mi rutina.
Me ha gustado también todo el elenco de secundarios, los conocidos y los no tan conocidos. Me lo he pasado muy bien con ellos, me he reído y me ha hecho sentir como se aprecian y se valoran entre todos.
¿Cómo le explico a alguien que no lee que este libro me ha hecho sentir tantas cosas a la vez, que me pasé todo el epílogo llorando por unos personajes que no existen y que se van a quedar para siempre en un lugar muy importante de mi corazón? Llevaba esperando esta historia desde el final de “Igualando el marcador”. Cada vez que Nira hablaba, aunque fuera lo mínimo, de lo que iba escribiendo o lo que nos íbamos a encontrar no hacía sino desear aún más leerlo. Tenía las expectativas por las nubes y no me importaba en absoluto porque sabía al 200% que no iba a decepcionar y, efectivamente, no lo ha hecho. Ha sido un libro completamente increíble de principio a fin. He disfrutado tanto leyéndolo que me cuesta aceptar que se haya acabado. Me he reído, me he cabreado, me han dado ganas de darme de cabezazos contra el libro, he chillado y me he emocionado con Sierra, Kang y el resto de personajes. La vuelta de aquellos que ya conocíamos y la llegada de los que no. La relación ya no solo entre ellos sino también con los animales (Solomon no hagas caso a nadie, eres maravilloso🤭), convirtiéndolo así en un cierre de trilogía perfecto y en mi libro favorito, no solo de los tres sino de todos los de Nira. Y es que tiene algo en la forma de escribir sus historias que atrapa, que de una manera u otra te hace conectar con los personajes, te hace sentir parte de lo que estás leyendo y te deja el corazón calentito al acabar. He adorado a Sierra desde el minuto 1. La he comprendido y en muchos momentos me he sentido identificada con lo que contaba o cómo se sentía. Alguien real, con miedos e inseguridades reales a la que solo quieres darle un abrazo y decirle que todo va a estar bien❤️🩹 Aunque Asher sigue siendo el dueño de mi corazón, admito que Kang ha estado a puntito de destronarlo porque qué maravilla de hombre. Sus pov han sido una delicia pero es que mi debilidad siempre serán esos capítulos narrados por los protagonistas masculinos contando cómo ven a su interés amoroso y lo que sienten y los de Kang han sido una delicia🥹 De los secundarios no sabría decir cuál es mi favorito porque los he adorado a todos. O bueno, a casi todos…🙄 Sin duda este libro se merece esas 5 estrellas🩷🩵
Tenía muchas ganas de leer este libro y puedo decir que me ha gustado de principio a fin. En las garras del amor nos presenta a Sierra O’Brien, una chica que lleva toda la vida luchando por cumplir su sueño: conseguir una beca para hacer prácticas en el santuario Imugi, el más importante del país. Ama a los animales, es responsable, trabajadora y de esas personas que ponen el corazón en todo lo que hacen.
Y luego está Kang, el hijo del dueño del santuario. El “enchufado”, según todos. Arrogante y encantador a partes iguales.
Sierra y Kang se conocen desde hace años, pero su relación nunca ha sido precisamente fácil. Ella lo ve como un niño mimado que lo tiene todo hecho; él está cansado de que todos lo juzguen sin conocerlo. Y claro, cuando ambos acaban trabajando juntos en el mismo sitio, saltan chispas desde el primer momento. Lo que empieza como un pique constante se convierte, poco a poco, en algo mucho más profundo.
Una de las cosas que más me ha gustado es el ambiente del santuario. Nira Strauss consigue que sientas el amor por los animales y la conexión que tienen los personajes con ellos. Hay escenas preciosas, sobre todo entre Sierra y Dokkaebi (ese tigre es puro amor). También me he reído muchísimo con Solomon, y con Chloe, que siempre consigue sacar de quicio a Kang. Todo ese entorno da mucha vida a la historia y hace que no sea solo un romance, sino también una historia sobre crecer, encontrar tu lugar y aprender a valorar lo que realmente importa.
El toque de misterio con los cachorros desaparecidos me sorprendió un montón. Pensaba que iba a ser solo una historia romántica y me encontré con una trama que te mantiene enganchada hasta el final. Tiene acción, emoción y algún que otro giro que no me esperaba. Y ese pedazo de epílogo. Ver cómo están los personajes diez años después me dejó con una sonrisa enorme.
Aunque es el tercer libro de la serie, se puede leer perfectamente por separado. Aun así, ahora que lo he terminado, me arrepiento un poco de no haber empezado por los anteriores, porque aparecen personajes de las otras historias.Así que ya tengo claro que los voy a leer, aunque sea al revés
Tercera y última parte de la serie. Se pueden leer independientemente de los dos anteriores.
Sierra es pelirroja, con pecas, poco sociable e insegura. Pero es una estudiante increíble y una de las mejores de su clase. Sus amigas son un pilar fundamental en su vida, lo único negativo en su vida es Kang.
Kang es descendiente de familia coreana, un estudiante brillante y todo el mundo le conoce por quién es su padre. Lleva toda su vida siendo el hijo de... de lo cual está muy cansado. Donde realmente se siente él es en el santuario de su padre, rodeado de los animales.
En los años universitarios ellos tienen encontronazos, son rivales, pero cuando empiezan las prácticas en el santuario la cosa no va a mejorar, Sierra tiene prejuicios hacia Kang. Al trabajar juntos, Sierra se va a dar cuenta que no todo es como ella pensaba y la atracción que hay entre ellos ya no va a poder negarla.
El romance ya se nota que hay algo detrás desde hace tiempo, pero en su libro es donde todo se calienta más y explota. Primero se van acercando, bajando las defensas y se buscan cada vez más para explorar los que sienten. Un romance sano, natural y bonito.
Pero todo no va a ser perfecto porque Sierra empieza a sospechar cosas y cuando empieza hacer preguntas sin querer se pone en peligro a ella y, tal vez, lo que había construido con Kang. Porque, a veces, nos cuesta reconocer que hemos estado ciego y hemos sido unos necios, además del miedo de reconocer que cabe esa posibilidad porque eso destruiría muchas cosas en las que crees.
En las garras del amor es una historia gamberra, mamarracha con el trasfondo del amor por los animales. Dos personas que llevan años siendo rivales. Dos chicos con sus inseguridades y miedos, pero que no pueden parar de buscarse, lanzarse pullas y una vez que empiezan las prácticas en el santuario la atracción entre ellos llega a niveles máximos. Un romance que puede darles todo, o cuando algo sale a la luz los separe para siempre.
En las garras del amor ha sido una lectura sorprendentemente cálida, divertida y emotiva. Nira Strauss combina romance contemporáneo con un escenario poco habitual: un santuario de fauna salvaje donde cada animal (desde tigres hasta delfines) aporta presencia, ternura y una dimensión muy especial a la historia.
La relación entre Sierra y Kang está construida con mimo. Comienza con una tensión deliciosa y evoluciona hacia un vínculo lleno de humor, complicidad y un slow burn que se disfruta de principio a fin. Sus personalidades contrastan y, aun así, encajan con una naturalidad que aporta profundidad al romance.
Uno de los puntos fuertes de la novela es su ambientación: el día a día en el santuario, las responsabilidades, los peligros y la pasión por la conservación están descritos con sensibilidad. Los personajes secundarios (humanos y no humanos) enriquecen la historia y le añaden calidez y momentos inolvidables.
La autora equilibra muy bien los elementos románticos, las escenas más intensas (sí, tiene dos momentos de mayor carga spicy), y un mensaje claro sobre segundas oportunidades y la capacidad de sanar cuando se encuentra un lugar (y una persona) que se siente como hogar.
En resumen, es una lectura fresca, tierna, entretenida y emocional, con un entorno diferente y un romance que deja el corazón calentito. Perfecta para quienes disfrutan de historias con chispa, naturaleza y personajes que crecen juntos.
✨️Romance (+18). ✨️Academic rvals to lovers. ✨️Proximidad forzada. ✨️Santuario de animales. ✨️Doble POV. ✨️Tercero de serie.
•𝗧𝗿𝗮𝗺𝗮: me ha gustado más que el segundo pero menos que el primero de la serie. Se me ha quedado a medio gas y me ha parecido muy previsible. Al 13% ya lo tenía todo claro (romance, subtramas, girito final)... Se recurre a recursos muy sencillos para montar la trama, por eso hay 0 misterio. En teoría eran rivales académicos pero prácticamente no he visto nada de eso, solo se menciona y se pasa bastante por encima del tema. A pesar de todo esto, he de decir que es una historia amena y entretenida.
•𝗣𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝗷𝗲𝘀: me parece curioso que no haya podido conectar demasiado con los personajes siendo ellos unos férreos defensores de los animales, ya que es un tema que me toca de cerca. Sierra es una chica sincera a más no poder, vegana y ecologista que lleva sus convicciones por bandera. Es una buena chica, pero a veces los prejuicios no le dejan ver más allá. Kang es un buenazo, pero no por eso se deja pisotear. Tiene claro lo que quiere y va a por ello con todo.
•𝗥𝗼𝗺𝗮𝗻𝗰𝗲: es de esos romances donde los personajes encajan y son el uno para el otro (aunque cierta persona se negara a verlo 😂).
Nira se ha vuelto a superar. Los tres libros me han encantado y los he disfrutado como nunca, pero sin duda, este es mi favorito y el más gordito, así que he tenido Sierra y Kang para rato.
Amé a Sierra desde el libro de Trinity y la he adorado aquí. Me parece una tía muy chula y valiente, con un amor muy grande por los animales, en concreto por los tigres. Sus tigres.
Kang también me ha encantado desde el principio, sobre todo la forma en la que se ponía nervioso cada vez que tenía a Sierra delante. Me ha gustado mucho su madurez a lo largo de la novela y cómo ha conseguido perdonar a su padre. Que se perdonaran ambos vaya.
No puedo acabar esta reseña sin mencionar a los animales de este libro, que se han ganado un huequito en mi corazón, sobre todo Dokkaebi y Solomon, con sus personalidades tan divertidas. Y a toda la plantilla que han sido súper divertidos: Chetana, Ramona, Fabio y el resto🥹
Además, lo mejor de esta novela ha sido encontrarme un misterio dentro de él, en medio de todo el romance. Un misterio que no ha tardado en engancharme y necesitaba respuestas. Vamos que una vez que he empezado a leer esa parte ya no he podido soltarla hasta acabarla 🤌🏼
Tercera y última parte de esta serie New Adult de Nira. La verdad es que la he disfrutado, la autora sabe darnos un buen mamarracheo. Los protagonistas, Sierra y Kang, son dos estudiantes brillantes rivales que se ven obligados a compartir tiempo en el santuario de animales donde hacen las prácticas. Ella sufre fobia social y usa camisetas con mensajes animalistas para incomodar a la gente, es absolutamente genial. Él está cansado de que su abuela coreana le orqueste citas y no tiene flexibilidad, es adorable y un portento a la vez. Tanto su relación amorosa como las escenas con los secundarios que ya conocemos de las novelas anteriores y la ambientación en el santuario me han gustado mucho.
Una historia adictiva, entretenida, con un buen trasfondo y un montón de animales que son la caña. Me ha dado penita despedirme de esta gente. Estoy segura de que releeré la serie en un futuro.
-¿Tú? ¿Poca cosa? Joder Sierra, eres innegable en todos tus sentidos"
He decir que me costó engancharme, pero una vez que entré fui cuesta abajo y sin frenos. No estoy acostumbrada a que ella sea la gruñona y la cabezota, pero me gusta, la pelirroja gruñona pero matona, valiente y que da todo por proteger a los animales. Y kang tan lindo el, con sus intentos torpes de demostrar que le gusta sierra mientras finge que se odian. La tensión se palpaba. Me han encantado especialmente los personajes secundarios, especialmente los animales, los momentos con Dokkaebi y el capibara ladrón? no he podido reírme más.
Me ha encantado que vuelvan a aparecer lluvia y Trinity y todos los demás, una pena que sea el último de la serie porque me habría gustado saber más de todos ellos. Como siempre, Nira nunca defrauda, su pluma es increíble y siempre da lo que promete, historias increíbles, protagonistas masculinos que lo son todo y mamarracheo del bueno.
Último libro de la trilogía de Nira Stauss. Me salté el segundo y fui a por este que me llamaba mucho más y qué libro. Buen cierre para la trilogía, me dejó muy blandita.
Reseña CON SPOILERS leed bajo vuestra responsabilidad.
Larga vida a Solomon, para empezar. No sabía muy bien qué me iba a encontrar aquí pero me sorprendió (para bien), el tema de los animales me parece muy bien tratado y ojalá existieran lugares así. La trama de la corrupción me la vi venir y supe en seguida de quién se trataba pero la disfruté igualmente. Si bien el conflicto de porque no se soportan los personajes, sobre todo Sierra, me pareció un poco flojo, me gusta la evolución que tiene y el cómo sabe rectificar. ¡Y que comuniquen! Un soplo de aire fresco que agradecí un montón.
De Nira Strauss me voy a leer todo lo que saque porque es una maravilla leerla. Los personajes son increíbles, la ambientación es que te hace estar ahí sin que sea nada pesada y los toques de humor, de ironía es que son fantásticos.
La relación de Sierra y Kang ha sido una pequeña delicia leer, sin contar la propia evolución que han tenido ambos como personajes. Las escenas spicy son tan top ❤️🔥❤️🔥 que yo que no he estado nunca obsesionada con Corea ahora quiero un Kang en mi vida.
Los personajes secundarios, tanto personas como animalitos, han estado en su punto justo y han sido maravillosos.
Toda una sorpresa fue este libro. Con una trama que me gustó muchísimo.
Me encanto leer sobre el Imugi (santuario para animales) y toda la trama que gira a su alrededor. Y algo más que no quiero contar porque sería un spoiler enorme.
Sierra y Kang también fueron dos personajes que me gustaron un montón. Fan de los dos y su relación. Y el amor que comparten por los animales y por el Imugi.
Creo que es el primer libro que leo en el cual el protagonista de toda la historia es un santuario para animales y la verdad no esperaba mucho, sin embargo me sorprendió un montón.
No le puse 5 estrellas porque al principio me costó un poco meterme de lleno en la historia. Solo por eso.
Leí "Fuera de juego" hace dos años y medio y lo cierto es que ya no recordaba nada de la historia, pero me crucé con la historia de Sierra y Kang por casualidad y me llamó la atención, así que decidí darle una oportunidad. Fue una buena decisión.
Es un romance entretenido con buenos personajes y una subtrama sobre el tráfico de animales muy interesante.
Si te gusta el romance sano probablemente disfrutes este libro.
Me ha encantado el libro. He disfrutado mucho que realmente se hablase de los animales, del trabajo del santuario y las inquietudes de los personajes, que no sea todo un simple contexto sobre el que contar una historia de amor. Además, la trama del tío de Kang, pese a ser un poco previsible, me ha parecido muy interesante y que encajaba perfecto con la historia, dándole ese toque de intriga que consigue que no puedas dejar de leer.