Pasión y Deseo. Cantares, cuerpos y resiliencias en el folclore andaluz es un viaje a las formas en las que la cultura popular andaluza ha sido —y sigue siendo— un espacio de expresión y resistencia para las disidencias. Conjugando historia del arte, sensibilidad poética, investigación académica y memoria sentimental, Roy del Postigo desgrana los ecos de una tradición que, más allá de interpretaciones erróneas e interesadas, ha sido refugio y altar para quienes han habitado los márgenes.
La figura de Isabel Pantoja, tonadillera por la gracia, el duende y el ángel de Andalucía cuya carrera musical corre paralela a las últimas cinco décadas de la historia de España, es convertida por el autor en punto de partida y faro. La voz de la cantante de «Marinero de luçê» o «Çe me enamora el arma» hace un llamamiento en muchos de sus temas a quienes se identifican con las murmuraciones, el señalamiento, las críticas y la incomprensión. Mariquitas de alfileres en pechos de divas virginales, señoras de sus labores que están atacás de tanto aguantar, sáficas amigas rocieras, trans-Maribelê, travestís de La Nogalera y toda una pléyade de hechuras disidentes desde el Sur acompañan a Isabel en su peregrinar de cantares hechos senderos de liberación.
Pero la historia no empieza ni acaba con ella: el folclore del Sur ya tejía y sigue tejiendo una bata de cola confeccionada por anhelos y gestos subversivos en la piel de artistas como Lola Flores, Marifé de Triana, Diana Navarro, María Peláe o Pastora Soler. Referentes musicales que han sido y serán objeto de inspiración de transformistas como La Esmeralda de Sevilla, Satin Greco o Jota Carajota.
Con grandes dosis de erudición y un arte que quita er çentío, Roy del Postigo ofrece una obra donde el Sur no es solo un paisaje de postal, sino una potencia política, creativa y espiritual guiada por las Dolorosas andaluzas, folclóricas y subalternas. Un libro que es, al mismo tiempo, un ensayo, un altar de coplas y una carta de amor a quienes convirtieron el arte en libertad. Porque en estos cantares la identidad se borda con lentejuelas y se pasea en procesión.
A el tema parece interesante: rastrear lecturas LGBTQ+ en el folclore andaluz, más concretamente en la copla y en las procesiones de Semana Santa. Lo que ocurre es que el texto es un sindiós que no tiene ni orden ni concierto: pasa de un tema a otro, de una tonadillera a otra, de una imagen a otra, de una ciudad a otra, sin ton ni son. Al final, uno ya no sabe muy bien de qué está hablando el autor, si de sí mismo, del Cristo A o de la Virgen B, de la cantante A o del cantante B, de Málaga o de Sevilla. Lo único que queda claro es que es un fan incondicional de Isabel Pantoja, que, esa sí, sale a cada paso. Además, me parece que hace trampa. Evidentemente el foco de atención se centra en Andalucía, pero obviar a Concha Piquer es obviar la mitad de la historia de la copla. Por otra parte, esconde las procesiones que no le interesan (por ejemplo, el Cristo de la Buena Muerte que saca en procesión la Legión en Málaga) y no resuelve la contradicción que supone hablar de las procesiones como espacio de resistencia de clase o de orientación sexual y explicar a la vez la quema de imágenes en 1936 o la organización de las hermandades y cofradías, jerárquicas y elitistas. En resumen, un sinsentido que cuesta acabar de leer.
Al leer Pasión y deseo he sentido que alguien ponía orden y cariño a esa devoción complicada por la copla, las vírgenes y las folclóricas que muchas vivimos casi en secreto.