No es solo un libro que recomiende x1000 para chavales de 10+, sino uno de los libros que más he disfrutado últimamente y de manera genuina yo (que soy 30+ 🤣).
Es una idea magnífica, con unos personajes creíbles y en aprendizaje (como niños de 11 años que son).
Una clase que juega todos los recreos a recorrer el Ártico en barco (en un banco del patio).
Una niña que llega a mitad del curso y a la que no quieren dejar jugar.
Un aprendizaje brutal sobre la inclusión y el bullying de manera maestra escrito por alguien que se nota que es profe de chavales.