“𝑨𝒎𝒏𝒆𝒔𝒊𝒂” es uno de esos libros que no solo te atrapan desde la primera página, sino que te arrastra sin darte un segundo de respiro. Desde el principio, te metes en la piel de Arturo, un hombre que empieza a notar que su vida no encaja del todo: olvidos, acusaciones, situaciones que no recuerda haber vivido… Y con cada página, la sensación de inquietud se hace más fuerte.
Lo primero que destacaría es lo bien manejado que está el misterio. El autor consigue que te cuestiones absolutamente todo. No puedes fiarte de nadie, ni siquiera del propio protagonista, porque no sabes si está siendo manipulado o si realmente su mente le está jugando una mala pasada. Me encantan los thrillers psicológicos, pero este tiene un toque especial: en lugar de darte respuestas, te siembra dudas constantes.
Arturo es un personaje que funciona porque es creíble. No es un detective ni un héroe de acción, es un tipo común, alguien que podría ser cualquiera de nosotrxs, enfrentándose a una realidad que no entiende. Su angustia y su confusión resultan muy reales, y eso hace que conectes con él.
El ritmo es otro de sus puntos fuertes. No hay relleno ni momentos en los que la historia se estanque. Cada capítulo aporta algo nuevo y, cuando crees que ya has comprendido lo que está pasando, surge un giro que te desmonta automáticamente todas tus teorías. Es de esos libros que dices "un capítulo más y me duermo", y cuando te das cuenta, son las tantas de la mañana y sigues leyendo.
En definitiva, si te gustan los thrillers que te mantienen sumergidx en una paranoia constante, en los que no puedes confiar en nada ni en nadie, esta novela es una lectura muy recomendable. Es adictiva, sorprendente y, sobre todo, te deja con esa sensación inquietante de que, en la vida real, a veces la verdad puede ser aún más retorcida que la ficción.