En Variación de la escama —obra ganadora del XVII Premio Ignacio Manuel Altamirano de poesía en 2022—, la mar, la mujer y el linaje son temas que se unen por medio del agua como elemento de creación y de sustento de la vida. La poesía de Yelitza Ruiz muestra dos entes en similitud y advierte una relación estrecha entre la vida marina y la condición humana en sus diferentes etapas y percepciones.
Junto a la autora, tuve el gusto de presentar este libro en el maravilloso espacio de la Bibliomusicineteca en el Poble Sec, Barcelona, el día 23 de julio, en medio de una ola de calor. El libro es una excelente exploración sobre las mujeres de la costa y el mar; entrelazado con mitología, tradiciones y dioses antiguos mexicanos, el libro tiene una voz propia que le da pertenencia a un lugar, a las costas de Guerrero: pocos libros tienen tal cualidad, pues la mayoría no exploran esa diversidad cultural que confluye. Sirenas, diosas, remedios, la "gente del mar", el uso del lenguaje, la función del agua, de la memoria, de la muerte. Tiene unos poemas súper potentes e imágenes novedosas; creo que el cierre, aunque parece fuera de tono, para mi es un gran gran acierto: el poema es perfecto para cerrar, pues lleva la exploración del mar a las últimas consecuencias.. En fin, denle una oportunidad: este libro de poesía merece atención.
Lo leí en la playa, cosa que jugó a su favor. Es pura poesía en prosa y quizá eso no me encantó, sobre todo porque el mar permite jugar mucho con la musicalidad. Igual a veces sentía que varias "oraciones" eran demasiado largas "barrocas" dirían por ahí. Pero en general disfruté la poesía, aunque hayan sido menos los poemas que se quedaron conmigo. Fueron varios temas los que se expusieron en el mar. El último poema (del pulpo) me hizo el corazón acuoso. Sé que no me habría gustado el libro (cómo parece que lo hizo) si no lo hubiera leído bajo el efecto de las mareas.
Uno de los mejores poemarios que he leído, me fascinó leer sobre el agua y todas las temáticas increíbles que exponen problemáticas políticas, sociales y de género, los últimos dos poemas son una locura.