Hay algo ajeno a la verdad en las dos estrellas y es que no llegue al final y puedo explicar por qué. Primero porque hay que poner tiempo en otras cosas y segundo porque jamás lo compré, lo iba leyendo parada en una librería mientras esperaba, en la zona de Caballito, que se hiciera la hora para ir al cine. Eso debe ser dicho.
Ahora bien. Hay una confusión en la literatura argentina entre escribir simple (Hornby escribe simple, digamos) y carecer de recursos para escribir. Algunos, otros escritores en general, llevan esa confusión adrede y otros, nuevas camadas de lectores, intuyo no la notan del todo. Lo primero no tiene solución, tampoco es relevante que la tenga, lo segundo se acomoda con el tiempo, que es lo que necesita la literatura para que el lector florezca.
Dicho esto lo que acá tenemos es un borrador con un estilo que ya es ley, el estilo: salí de un taller literario. Todos más o menos presentan los mismos síntomas, huecos narrativos, exceso de comas producto de poca amabilidad para unir el relato, nula complejidad sobre las razones de las acciones de los personaje, ausencia de ambiguedad y ese patchwork, por darle un nombre, que une páginas que gritan "somos una entrega semanal". Eso, contra lo que se cree, no es escribir.
La biografía sobre la autora nos avisa que es de izquierda, cuál? por curiosidad pregunto, y feminista. Y? Relamente...Y? A menos que seas China Mieville no veo la relevancia. Voy a leer un libro o un panfleto político o de agitación. No tengo problema alguno con leer lo segundo, de hecho lo hago, pero cuando voy a leer literatura lo que busco es precisamente leer literatura y no encontrarme con editores advenedizos que tocan los resortes de los temas "del momento". Lo último que quiere un lector es ser subestimado y lo primero que pide, y no le vienen dando, es un desafío.
Luego... dos cosas. O yo ya estoy muy grande o la gente tuvo un lavado de memoria masivo. Aparentemente nadie recuerda una novelita que supo ser crucial para la literatura latinoamericana y un pequeño período llamado boom y dentro de ese boom alguien puso mucho en trabajar un librito en donde una mujer se tira contra las paredes a comer cal y la tierra, en todas sus formas, es motivo de tesis doctorales y ensayos al día de hoy. Cien años de soledad se llama y se las recomiendo. Y cerrando, si en el 2020 la provocación es comparar chupar pija con chupar helado las cosas están realmente difíciles.