Anna no está pasando por su mejor momento: su mejor amiga ha sido admitida en un prestigioso centro de Londres y la idea de enfrentarse sola al curso le parece terrible. Se siente perdida… Por eso, cuando sus tíos le proponen marcharse con ellos a Orange Hollow, un pintoresco pueblecito de Estados Unidos, y estudiar unos meses en el extranjero, no se lo piensa demasiado.
Allí, lejos de todo, cada día es una nueva aventura con olor a canela y chocolate caliente. Pronto Anna empieza a trabajar en una librería, donde se intercambiará mensajes con un misterioso empleado. Nunca lo ha visto, aunque sus notas le sacan siempre una sonrisa. ¿Quién será? Pero no todo es tan idílico como parece. El primer día de clase, la emparejan con la última persona con la que querría trabajar: Will, el quarterback del instituto, el deportista perfecto, el estudiante perfecto, el creído perfecto… ¿O puede que todo sea una fachada?
El otoño está a la vuelta de la esquina y, entre libros, Anna iniciará un viaje en busca de respuestas que la llevarán a los lugares más mágicos e insospechados.
Por fin he podido releer esta historia tan bonita y me ha dejado con la misma sensación cálida que la primera vez, así que mantengo la opinión que escribí entonces:
-------------------
En Despiértame cuando llegue el otoño tenemos: un instituto, una chica nueva y un quarterback. No sé si ya ves por dónde voy, pero te adelanto que este va a ser un viaje al pasado con el que volveremos a aquellas historias que más nos obsesionaron en nuestra adolescencia. Si te gustaron otras comedias románticas como A todos los chicos de los que me enamoré o The DUFF, vas a disfrutar como nadie de todo lo que tienen que contarte Anna y Will.
Nuestra protagonista es carismática y divertida, se le coge cariño enseguida, y al deportista perfecto, su interés amoroso, solo se le puede definir como «es tan bobo que resulta hasta bonico». Con estos dos como acompañantes, Marie Baviera (seudónimo de Mari Carmen Fombuena) rescata los romances juveniles (los originales, los de verdad) y nos da una novela igual de feel good que cuando cantabas a pleno pulmón las canciones de High School Musical con tu mejor amiga.
Si echas de menos la sensación que te dejaron obras como Un beso en París o Cinder y Ella, apúntate lo nuevo de Marie Baviera. Es la lectura perfecta para otoño.
Una parte de mí realmente creía que me iba a encantar, pero terminó siendo lo peor que he leído en todo el mes. Lo único bueno fue la playlist, "Julie and the Phantoms", increíble. De ahí en fuera, creo que no puedo decir nada bueno de este libro.
Empezando por la forma en que está escrito, jamás había leído tantos detalles de una misma cosa. Literalmente, no me decía nada; sentí que leía algo que una niña de 16 años escribiría. Básicamente, me leí todo su berrinche y su historia de amor fue totalmente insípida. Creo que la protagonista tiene todos esos rasgos que nos dan cringe cuando nos acordamos de nuestra adolescencia.
Y ya ni siquiera les voy a decir nada del interés amoroso, porque ni siquiera parecía relevante en la historia. La única razón por la cual lo terminé rápido fue porque me urgía acabarlo. De las pocas reseñas que he visto, hablan sobre lo maduros que eran los personajes, cuando no hay nada de madurez en ellos. Solo vas a leer sobre problemas de adolescentes y ya no estoy para eso.
¿Es un conjunto de clichés uno tras otro sin parar? Sí, hasta la protagonista parece romper la cuarta pared para decirnos lo consciente que es de ello por todo lo que va descubriendo y viviendo. ¿Es justo lo que necesitaba? También. Una historia tierna, cozy y muy otoñal que se siente como una taza de chocolate caliente o un pumpkin spice latte bajo una manta una tarde de otoño mientras ves llover por la ventana.
Una historia dulce y tierna, de las que te deja el corazón de lo más calentito. Con una ambientación preciosa (los small town son una de mis debilidades), el otoño en todo su esplendor y unos personajes de los que te dan ganas de abrazar es un libro que se lee muy rápido y te deja con ganas de pasear por Orange Hollow, echar un vistazo en la librería, parar a por un chocolate caliente (de esos demasiado dulces) en la cafetería y tomártelo leyendo estas páginas. De lo más recomendable.
La ambientación de esta novela me lo ha dado todo. Un pueblo pequeño, súper otoñal, repleto de costumbres adorables y de dulces irresistibles. Es imposible leerlo y no pensar en la serie “Las chicas Gilmore”, si te gustó seguro que adoras esta historia. Es una de esas obras en las que aparentemente no pasa nada, pero de fondo están ocurriendo muchas cosas.
🍰 Los personajes me han encantado. Al ser una novela juvenil, conservan esa inocencia que te aportan las primeras veces. A su vez y para contrastar, la narrativa presenta un humor irónico que demuestra que los protagonistas son maduros y que no son simples adolescentes. Me ha encantado leer conflictos tan reales y que pueden afectar a todas las edades, como son el hecho de replantearse en qué eres bueno o dudar sobre tu futuro.
🥮 “Despiértame cuando llegue el otoño” es tan bonito por dentro como por fuera. Con unos personajes entrañables, un otoño infinito, nuevas amistades, todo tipo de romances, recomendaciones literarias, secretos y descubrimientos, presenta la receta perfecta para ser la lectura de un día de lluvia y frío. Seguro que te descubres teniendo antojo por un rollito de canela, añorando chapotear en charcos de lluvia o incluso echando de menos esa época en la que lo más importante de tu vida era con quién te tocaba hacer el trabajo de historia o el de química.
➡️ Por supuesto que lo recomiendo. Porque reúne clichés típicos, como el quarterback y la chica lectora, pero reversionados, como que el quarterback es un trozo de pan y la lectora tiene una lengua viperina. Me he reído y he sonreído, pero, sobre todo, me he sentido abrazada por el espíritu del otoño. Por todo ello, para mí ha sido un 4/5⭐️
Para más reseñas y recomendaciones, podéis seguirme en mi cuenta de libros de instagram: @helenasbooks_ :)
Si este libro me hubiese llegado hace 6 años, seguramente lo habría disfrutado mucho. A mi yo de 22 años le ha parecido lo que se conoce comúnmente como “un huevo sin sal”.
He tenido muchos problemas con la novela, empezando por las referencias a esas “americanadas”. La autora menciona todos los estereotipos de las pelis Norteamericanas habidos y por haber, admás de que lo complementa con 3 millones de referencias a libros, canciones y cantantes por segundo. Personalmente adoro que en los libros se hagan referencia a otras historias, pero aquí ha sido demasiado, casi como si hubiese hecho una lista de cosas y hubiese dicho “no me decido, así que las meto todas”
Por otro lado esta el tema de la inclusividad. Me ha parecido un poco forzada, supongo que también porque siento que no se llega a conocer a los personajes en profundidad, especialmente a los secundarios, con lo que lo único que cobra relevancia en ellos son sus categorías sociales.
Y en tercer lugar la historia de amor. Me ha parecido completamente insulsa y absurda. El ‘enemies to lovers’ está muy mal construido, porque en ningún momento los personajes interactúan lo suficiente como para no llevarse bien. La enemistad por parte de ella aparece de la nada. Tampoco me ha gustado que hasta más de la mitad del libro los protas no se hayan hablado en persona, solo a través del papel. Una vez que ambos escenarios confluyen, la pareja deja de sentirse real.
En definitiva, es un libro insulso, muy predecible y que me ha llegado en mal momento.
Vamos a ser claros desde el principio: si estás buscando un libro que te cambie la vida, con giros argumentales que te dejen mirando al techo a las 3 de la mañana, este no es tu libro. Pero si lo que buscas es el equivalente literario a una manta suave, una taza de chocolate caliente (con extra de canela, por favor) y el sonido de la lluvia en la ventana, entonces bienvenido a Orange Hollow. He disfrutado esta lectura, muchísimo. Pero la he disfrutado siendo plenamente consciente de lo que tenía entre manos: una novela romántica juvenil pura y dura. Es encantadora, es dulce y es increíblemente acogedora. Sin embargo, para un lector adulto, la palabra que mejor la define es "sencilla". La premisa es un clásico instantáneo del género. Tenemos a Anna, nuestra protagonista, en ese limbo post-instituto en el que la vida parece un folio en blanco que da pánico. Su mejor amiga se marcha a Londres a cumplir sus sueños, y Anna se siente, para qué negarlo, completamente perdida. ¿La solución? Una huida perfectamente orquestada por sus tíos, que la invitan a pasar unos meses en Orange Hollow, un pueblecito idílico en Estados Unidos. Y aquí es donde el libro despliega su mayor fortaleza: la atmósfera. La autora consigue que te quieras mudar a Orange Hollow. Es un pueblo sacado de un especial de otoño de Instagram; todo huele a especias, las hojas crujen bajo los pies y la vida parece moverse a un ritmo más amable. Es el escenario "cozy" definitivo, y el libro cumple con creces esa promesa de "aroma a canela y libros". Anna, como buena protagonista de rom-com, empieza a trabajar en una librería local. Y aquí es donde la trama se bifurca en dos líneas románticas muy claras. La primera, y en mi opinión la más encantadora, es la del empleado misterioso. Anna empieza a intercambiarse notas con un compañero al que nunca ha visto. Este es el punto que más me gustó. Es una conexión que se construye puramente a través de palabras, de recomendaciones de libros y de gustos literarios comunes. Es una versión moderna y analógica de Tienes un e-mail, y tiene ese punto de romanticismo intelectual que siempre funciona. Te encuentras sonriendo con cada nueva nota, intentando descifrar quién se esconde detrás de esa caligrafía. Es tierno, es sutil y está muy bien llevado. Pero, claro, esto es una rom-com juvenil, y necesitamos drama de instituto. Aquí entra Will. El quarterback. El cliché con piernas. El chico perfecto, popular, deportista, inteligente y, por supuesto, insoportablemente creído. El destino (o el guion) hace que el primer día de clase los emparejen para un trabajo. ¡El horror! Aquí activamos el modo enemies to lovers (o, más bien, rivals to lovers). Anna no lo soporta, él parece un muro de arrogancia, y las chispas (de las malas) saltan. Y aquí, seamos sinceros, es donde el libro pisa el acelerador de lo predecible. La propia sinopsis nos pregunta: "¿O puede que todo sea una fachada?". Para cualquier lector que haya visto más de dos películas del género, la respuesta es un "sí" rotundo. No hay sorpresas en este frente. Sabes desde el minuto uno cómo va a evolucionar esa relación, qué esconde Will y cómo van a acabar mirándose con cara de tontos entre los pasillos del instituto. El "misterio" principal del libro (quién es el chico de las notas) y el "secreto" de Will son bastante transparentes. Los conflictos se resuelven de manera rápida y sin demasiada angustia. Los personajes secundarios, como los tíos de Anna o los amigos que hace, son encantadores, pero están ahí para cumplir su función: apoyar a la protagonista y hacer que Orange Hollow parezca aún más adorable. ¿Es esto algo malo? En absoluto. El libro no engaña a nadie. Está escrito para un público adolescente que busca exactamente esto: un romance dulce, un protagonista masculino que en el fondo es un trozo de pan, y un entorno seguro donde los problemas, aunque parezcan un mundo para Anna, tienen soluciones sencillas. El viaje de Anna en "busca de respuestas" es más bien un viaje para descubrir que está bien no tenerlas todas, mientras se enamora por el camino. Como adulto, lees la historia con una sonrisa de ternura, pero sin tensión. Ves los hilos, reconoces la fórmula. Te das cuenta de que la profundidad de los personajes es la justa para que la trama avance y que los diálogos son ligeros y funcionales. En resumen, Una rom-com juvenil y cozy (el título no puede ser más literal) es un libro que me ha gustado por lo que es: un refugio. Es una lectura de "sentirse bien" (un feel-good en toda regla). Me encantó la atmósfera de librería, la conexión a través de los libros y la sensación general de calidez que desprende. Pero es un libro para disfrutar con las expectativas correctas. Es básico en su estructura y predecible en su desarrollo, pero increíblemente efectivo en su capacidad para reconfortar. Si buscas algo ligero para desconectar un fin de semana, o si necesitas un antídoto contra un bloqueo lector, es perfecto. Si tienes dieciséis años, probablemente sea tu nueva obsesión. Si eres un adulto cínico, mejor busca en otra estantería.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Anna es una estudiante que se va de intercambio a un pueblo de EEUU, ya que su mejor amiga a conseguido un beca en Inglaterra y sin ella Anna se siente un poco perdida en Valencia. Al principio no quería ir pero como iba a estar con sus tíos y sus primos decidió intentarlo. Al principio se sentía un poco fuera de lugar, sobre todo cuando en el primer día de instituto todo el mundo la miraba y hablaban de ella. Su primo le presento a uno de sus amigos del equipo de futbol, Will, un quarterback que antes de conocerla ya se había chocado con ella y se largo sin siquiera disculparse. Esto hizo que Anna no empezará con buen pie con él. En clase se hizo amiga de Diana, quien le ayudo a sentirse más acogida. Anna también coincidía en varias clases con Will, pero esto no ayudó a que le cayera mejor ya que siempre acababa liándola de alguna manera y a pesar de que les toco hacer un trabajo juntos Anna iba dándole largas. Por otro gracias a su amor por leer después del primer día fue a una librería en busca de algún libro y aquí le ofrecieron trabajo de ayudante, por hacer que una niña empezara a leer, que por supuesto aceptó encantada. En la librería empezó a escribirse notas con el otro ayudante de Ishbel, al principio le comentaba algunas dudas y lo que había ido haciendo pero poco a poco comenzaron a hablar de libros, gustos... Cuando Anna quiso conocerle en persona, ya que no sabía quien era, este se negó, lo que llevo a Anna a enfadarse e ir a la librería para averiguar quien era. Cuando entró y descubrió a Will en el almacén se quedo atónita ya que las dos personalidad que había conocido de Will, tanto en persona como por notas no acababan de encajarle una con la otra. Después de esto y también por el trabajo que tenían pendiente, poco a poco empezaron a pasar más tiempo juntos y a llevarse mucho mejor. Un día Anna empezó a sentir que no había avanzado nada y que la razón por la que había ido hasta allí que era averiguar que hacer con su vida, seguía igual, sin respuesta. En la librería se sentía regular ya que algunos de los libros que había recomendado no le gustaron a la gente y poco a poco Anna se fue apagando hasta el punto de querer volver a Valencia. Habló con sus padres para que cuando fueran para acción de gracias comprar un billete de vuelta para ella también. Fue a la librería y dejo el trabajo. Días después Will se presento en su casa para darle un regalo (Botes de Colacao) para intentar subirle un poco el ánimo, fue entonces cuando le contó que se iba a volver a España. Diana estaba en negación y aunque hubiera dejado el periódico ella no la creía. Esa última semana descubrió que Will era la persona que mandaba relatos al periódico del instituto, y que nadie sabia quién era. Esto ayudo a su vez a que Anna se le ocurriera como avanzar en el trabajo que tenía que hacer con Will haciendo de investigadores a través de los periódicos. Al verla tan ilusionada con algo Will la hizo ver que si había avanzado y había encontrado cosas que le gustaban hacer y aunque no siempre iban a salir bien había que luchar por hacer lo que le gustaba. En este punto una parte de Anna ya no quería volver a España pero por otra ya había hecho que sus padres le compraran el billete por lo que no iba a hacer que malgastaran el dinero. En el encendido de luces de navidad, Anna fue con Diana quien la hizo pensar sobre lo que en realidad quería que era quedarse, por lo que fue corriendo a sus padres para decírselo, estos le dijeron que se quedara que no pasaba nada porque no habían comprado el billete, así que fue corriendo a buscar a Will para decírselo, quien después de encender las luces se besaron. Aunque cuando llegara agosto tuviera que volver a valencia, iba a vivir estos meses plenamente. Cuando regresó Will y Anna siguieron hablando y dos años después Anna volvió a EEUU para estudiar en una universidad de allí, cerca de Will.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Hay títulos que no necesitan demasiadas palabras para envolverte. Despiértame cuando llegue el otoño es uno de ellos. Desde su nombre evoca hojas secas, tazas humeantes, días de lluvia y esa melancolía suave que se mezcla con esperanza. Poco a poco nos adentramos en la novela juvenil romántica con una historia tierna, luminosa y llena de la calidez que se busca cuando la vida pide una pausa.
Esta novela es una invitación a detenerse. A dejar atrás el ruido y escuchar lo que uno siente cuando todo cambia. No pretende deslumbrar con giros sorprendentes ni reinventar el género, sino reconfortar. Y eso lo logra con creces.
La protagonista, Anna, atraviesa un momento difícil. Su mejor amiga se marcha a estudiar a Londres y, de pronto, el nuevo curso le resulta vacío. En medio de esa sensación de pérdida, sus tíos le proponen pasar una temporada con ellos en un pequeño pueblo estadounidense llamado Orange Hollow. Anna acepta, sin saber que ese viaje marcará el comienzo de su transformación personal.
En Orange Hollow empieza a trabajar en una librería, un lugar que se convierte en refugio y en el escenario de un misterio: comienza a intercambiar mensajes con un empleado anónimo al que nunca ha visto. A la vez, en el instituto, la emparejan en un proyecto con Will, el típico chico perfecto: deportista, popular, aparentemente inalcanzable. Sin embargo, tras esa fachada, Will guarda inseguridades y una historia que poco a poco se revela.
A lo largo de la novela, Anna irá descubriendo no solo quiénes la rodean, sino también quién es ella realmente.
La narración fluye con naturalidad. Cada capítulo se siente cercano, lleno de detalles cotidianos que construyen una atmósfera íntima.
El ritmo es pausado, acorde con el tono de la historia. La autora no busca impactar con acción o drama, sino emocionar desde la ternura. Es una novela que invita a leer despacio, disfrutando los pequeños gestos y las sensaciones que despiertan.
Despiértame cuando llegue el otoño aborda temas que resultan cercanos para los jóvenes y reconfortantes para los adultos:
El otoño, además, es una metáfora constante: la estación donde algo muere para que lo nuevo florezca.
Uno de los mayores aciertos del libro es su atmósfera. Orange Hollow es un escenario tan vívido que casi se puede oler y sentir. Las descripciones del pueblo, las calles cubiertas de hojas, la librería, el aroma del café y el chocolate caliente… todo contribuye a crear una sensación de hogar.
La ambientación no solo decora, sino que acompaña emocionalmente a los personajes. A medida que Anna encuentra su lugar, también el otoño parece transformarse en algo más luminoso.
Es una historia sencilla, honesta y cargada de emociones suaves. No hay grandes giros ni tragedias, solo una voz que susurra que está bien detenerse, respirar y empezar de nuevo.
Recomiendo este libro a quienes disfrutan de las historias con alma, las ambientaciones otoñales y los romances que nacen despacio. No es una novela intensa ni dramática, pero sí una que deja una sensación de calma y calidez cuando se cierra la última página.
Valoración personal: 3/5 Un libro dulce, íntimo y otoñal que recuerda que a veces los nuevos comienzos llegan cuando uno menos los espera.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Despiértame cuando llegue el otoño es una novela que entra por los sentidos antes que por la historia. Desde las primeras páginas, Marie Baviera consigue crear un ambiente acogedor y reconfortante, lleno de aromas a canela, hojas secas y tardes frías que invitan a quedarse en casa con una manta y una taza de té. Su descripción de Orange Hollow, ese pequeño pueblo estadounidense en el que la protagonista pasa unos meses, es tan vívida y detallada que parece casi un refugio al que uno desearía escaparse.
La atmósfera es, sin duda, el punto más fuerte del libro. Baviera tiene una prosa sencilla pero evocadora, capaz de transmitir la serenidad y la calidez de la estación que da título a la obra. Cada página parece escrita con el propósito de reconfortar, de recordarnos la belleza de lo cotidiano y la importancia de los pequeños cambios. En ese sentido, es una lectura muy agradable, ideal para quienes buscan una historia tranquila y amable.
Sin embargo, cuando se deja a un lado el encanto del ambiente y se analiza la trama con más detenimiento, la novela pierde gran parte de su fuerza. El argumento resulta extremadamente predecible, sin grandes giros ni conflictos que sorprendan. La relación entre Anna y Will sigue un desarrollo tan clásico que, en muchos momentos, uno puede anticipar exactamente lo que va a ocurrir. Los personajes, aunque correctos y coherentes con el tono de la historia, carecen de la profundidad que habría permitido que sus emociones trascendieran más allá de la superficie.
Aun así, se nota la intención de la autora de explorar temas como el crecimiento personal, la incertidumbre ante los cambios y la búsqueda del propio lugar en el mundo. Hay fragmentos en los que esa vulnerabilidad se percibe con mucha claridad y que, por momentos, logran conectar de manera sincera con el lector. Es precisamente esa sensibilidad, sumada al ambiente tan bien conseguido, lo que impide que el libro caiga por completo en la simpleza.
En definitiva, Despiértame cuando llegue el otoño es una lectura ligera y agradable, perfecta para quienes disfrutan de las historias con estética cozy y un ritmo pausado. No destaca por su originalidad ni por su desarrollo argumental, pero sí por la calidez con la que está escrita y la sensación de calma que deja tras su lectura. Es, en cierto modo, como el propio otoño: previsible, sí, pero también lleno de una belleza serena que invita a detenerse y respirar.
Personalmente, no me ha entusiasmado tanto como esperaba, pero reconozco que tiene algo reconfortante, esa clase de ternura que hace que, aunque no te sorprenda, tampoco quieras abandonarlo. Es un libro sencillo, amable y bonito, que quizás no recordaré por su historia, pero sí por la sensación de paz que deja cuando lo cierras.
Pasas a tu primer año de bachiller en Valencia, pero con la pequeña diferencia de que tu mejor amiga, con la que compartes todo, es becada para hacer lo que realmente le apasiona. En Reino Unido. Sin ti. Tus tíos, que vienen desde Estados Unidos a pasar unas semanas en verano, junto con tus padres, te ofrecen la posibilidad de que estudies ese año en su pueblo. ¿Te encontrarás en ese viaje o simplemente servirá para alejarte un poco de tu realidad?
Es el primer libro que leo de esta autora y chicas, qué bonito. Es justo lo que necesitaba, llegó a mí en el momento exacto. Para poneros un ejemplo de lo que es la historia: ¿sabéis los días de mucho frío en los que llegáis a casa y está la calefacción encendida y podéis descongelaros las manos con el calor de casa? Pues es totalmente eso. Iba con un poco de miedo porque te cuenta la historia de una adolescente, Anna, que decide cambiar de aires para ver si encuentra su chispa en la vida. Todos parecen tenerlo claro, menos ella. Y sin ir más lejos de la realidad, aunque me separen unos cuantos años de la protagonista, comparto ese sentimiento desde hace un montón de tiempo.
La pluma, el desarrollo de los personajes, la trama principal junto con la subtrama... Sinceramente, me gustó muchísimo. Me quedé con ganas de saber más, de qué pasó desde navidades hasta agosto y qué va a pasar ahora en la vida de Anna y de Will, aunque nos haga un pequeñito adelanto en el epílogo del libro. Por ponerle una pega, que no creo que sea algo malo, diré que -personalmente- me hubiese gustado que indagase un poco más en la trama del club secreto. Siento que fue todo muy rápido y que realmente no se le dio demasiada importancia al desarrollo y a las consecuencias de ese grupo de adolescentes tan rebelde para el momento en el que se creó.
Por último, quiero hablaros de la edición: qué bonita. No tengo otra cosa que hacer que quitarme el sombrero ante la ilustradora por esa portada y por recrear tan bien las miniaturas de los capítulos -que van como anillo al dedo en todos los capítulos- y las notas que se mandan en la librería, me encantó esa dinámica.
Si te gustó Gilmore Girls, el otoño y las romcoms adolescentes que te hagan viajar un poco al pasado, este es tu libro. No desperdicies la oportunidad de leerlo! Para mí, fue un 4/5⭐️.
Tenía muchas expectativas con este libro, pese a no haber visto nada antes. Sin embargo, me ha decepcionado un poco. Me ha gustado tanto como me han chirriado algunas cosas.
La ambientación me ha encantado, desde la primera página me he metido muy dentro del pueblito. La escritora ha conseguido narrar un ambiente acogedor y reconfortante, muy al estilo de Gilmore Girls. Con sus vecinos y sus festivales. De verdad que me he sentido tan dentro del pueblito este pueblo que he deseado visitar el pueblo y a sus vecinos.
En cuanto a los personajes… Anna me ha parecido un poco insoportable al principio. No entendí porque odiaba tanto a Will cuando él había sido un pedacito de pan desde el principio. Sin embargo, me he sentido muy identificada con ella en muchos aspectos. Sobre todo en lo de no saber que hacer con su vida en un futuro, que estudiar… Pero ha acabado encantándome. Al final, es una niña, tiene 16 años y todavía tiene que aprender muchas cosas acerca de la vida.
Con Will he conectado poquito, pero he disfrutado mucho de sus apariciones. Es un pedacito de pan muy patosito. Es adorable, chicas. No tiene maldad ninguna. No puedo decir mucho, porque, para ser el interés amoroso de la protagonista, ha aparecido bastante poco.
En ese aspecto me ha parecido algo flojo. A mí me ha faltado un poquito de más romance. Will y Anna empiezan a compartir más tiempo juntos y más de dos palabras a partir de más de la mitad del libro. Su primer libro ha sido casi de las últimas páginas, que no pongo objeción ninguna porque no había sido consciente hasta el epílogo, pero lo que me ha chirriado un poco ha sido ese beso y al instante corta, el epílogo ya, dos años después y más de un año sin verse. Eso me ha dejado un poco meh, flojilla. Para ser un libro de romance, me ha faltado algo más.
Supongo que ha sido porque los personajes tienen 16 años y se ven un poquito peques para mantener una relación amorosa inolvidable.
Quitando eso, ha sido una historia preciosa, me ha enganchado de principio a fin y me ha sacado del todo de ese bloqueo en el que estaba. Es un libro sencillo y fácil de leer, perfecto para hacerlo entre lecturas y para leerlo ahora mismo, antes de que el otoño de paso el invierno.
Espero que le deis una oportunidad y visitéis Orange Hollow, como a sus vecinos. La panadería, la librería, la tienda de antigüedades, la cafetería…
This entire review has been hidden because of spoilers.
Este libro es un soplo de aire fresco. Venía de una lectura que no me había gustado y estaba al borde del bloqueo lector, pero esta historia es justo lo que necesitaba.
¿Que encontraremos?
🍁Ambientación otoñal 🍁Amor por la literatura 🍁Búsqueda de un propósito vital 🍁Importancia de los amigos y la familia 🍁Un amor muy sano
Anna es una protagonista con la que me habría sentido identificada a los 16, ese momento en el que empiezas a tomar decisiones que consideras absolutamente trascendentales en tu vida, "¿qué voy a estudiar? "¿en qué me gustaría trabajar?" "¿hay algo que se me dé bien?"
El golpe definitivo a esa inseguridad fue la marcha de su mejor amiga Claudia, que sí tiene muy claro lo que quiere. Esto deja a Anna muy tocada y en un giro inesperado, sus padres le ofrecen la posibilidad de irse con sus tíos a EEUU para estudiar un año. Quién sabe, lo mismo tomar distancia de su vida de siempre le ayuda a ver las cosas de otra manera.
Este libro me ha dado justo lo que prometía, si vienes buscando otra cosa que no sea la típica historia romántica de película ambientada en EEUU, no sigas.
Es muy cozy y juvenil, pero no cae en el aburrimiento ni en lo absurdo. Entiendo perfectamente que Anna a veces sea desperante y se tome cosas pequeñitas a la tremenda, porque con 16 años yo era incluso peor 😂
Los personajes secundarios como sus primos o los amigos que hace en el instituto me han encantado. Van moldeando la personalidad de la protagonista además de tener su historia propia. Me encantaría que hubiese más libros con algunos de ellos.
El interés amoroso, Will... Bueno es que no quiero desvelar nada pero es la personificación de lo adorable y de green flag.
Pero esperad, que la cosa no va solo de amor, también hay un pequeño misterio que involucra a un grupo de alumnas de hace bastantes años, unas chicas que quisieron hacer ruido contra las injusticias.
Hay que darle una oportunidad a esta historia. Es preciosa y si la lees en el momento adecuado puede dejarte con muy buena sensación ❤️
🎃 Orange Hollow se ha quedado con un pedacito de mi corazón.
Si Orange Hollow fuera un lugar real, cogería un billete y marcharía sin pensarlo. Sería solo de ida, ya aviso 😂.
Y es que es imposible que el pueblecito de esta historia no te conquiste con sus tiendecitas y habitantes. Acabas enamorado de todos ellos (hasta de los cotillas del pueblo porque sabes que, sin ellos, no sería lo mismo). Y ya no hablemos de lo maravilloso que es poder tener siempre al alcance de tu mano comida deliciosa 🥞🍰☕.
En definitiva, el elemento cozy está más que servido.
Pero aunque eso es lo más llamativo hay varios temas que han tocado mi corazoncito:
➡️El miedo por el futuro. Da igual qué edad tengas, estoy segura de que alguna vez te has preguntado, ¿estoy eligiendo bien? ¿De verdad esta es la decisión que debo tomar? Y quizá por eso considero que es súper fácil empatizar con Anna, la protagonista.
Sinceramente, hay que leer el libro sabiendo que a los 16 años cada problema es un mundo y relativizar todavía es una habilidad en proceso de maduración. ¿Pero identificarse con las dudas, los miedos, la incertidumbre? No hay edad para eso.
He amado a Anna con todo mi corazón, se ha convertido en una amiga, en un espejo en el que mirarme.
➡️La amistad. Cuando se dice que este no es un libro de amor, discrepo. Quizá el romance no es lo principal, ¿pero el amor? No he visto una amistad más hermosa, tierna y llena de amor. El apoyo, la comprensión, el sostenerse el uno al otro… ❤️.
⭐ En definitiva, Orange Hollow abre sus puertas para los que busquen una historia llena de ternura, una de esas historias que no busca sorprender sino hacerse hueco en tu corazón y regalarte una gafas que te permitan ver las cosas que de verdad importa.
Lo acabo de terminar y la estoy deseando volver al refugio que es esta historia ❤️🩹.
Cuando recibí el libro no estaba segura de qué opinar sobre él. La estética de la portada es, sin duda alguna, preciosa, y ya he encontrado un hueco perfecto en mi estantería para él. Sin embargo, en un primer momento pensé que una lectura adolescente no era exactamente lo que buscaba. Pero nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que considero que mi yo adolescente hubiera disfrutado aún más del libro, he de reconocer que yo también lo he disfrutado.
Las descripciones de ese pequeño pueblo de Estados Unidos me han hecho viajar hasta allí sin necesidad de moverme de casa. Eso por no hablar de cómo de bien describe la autora los dulces y bebidas que toman los protagonistas, descripciones que me han dejado con antojo de cinnamon rolls y pumpkin spice latte. Además, la temática es bastante similar a Glimore Girls (una de mis series favoritas), por lo que no es de extrañar que esta historia me haya gustado tanto.
Dejando a un lado la parte estética de la obra, debo destacar también la forma en la que aborda un tema que es bastante recurrente en los adolescentes, especialmente cuando se acercan a ese momento de elegir qué hacer con su vida después del instituto. Creo que esta historia sabe reflejar perfectamente esa incertidumbre que provoca no estar cien por cien seguro de cuál es tu vocación o cuál es el camino a seguir, a la vez que deja espacio a la esperanza de encontrar tu camino.
Finalmente, me gustaría destacar la historia de amor tan bonita de nuestros protagonistas, que en mi opinión es más un friends to lovers que un enemies to lovers, y que pese a no ser el tipo de temática de mi preferencia he disfrutado leyendo.
¿Cómo no me va a gustar una historia llena de clichés, americanadas y completamente predecible desde el principio? A veces hacen falta historias bonitas, que no te generen nervios o malestar. Los personajes son puro amor, el ambiente otoñal y acogedor, la historia bonita y sin ninguna cosa rara, con mensajes bonitos y con un final perfecto. Al principio no me gustó el hecho de que estuviese tam llena de clichés, pero luego lo agradecí. Es un libro que cogía para leer la historia tan bonita de Will y Anna, sin preocupaciones. Es un libro tan fácil, predecible y bonito que te permite evadirte de la realidad hacia un pueblito perfecto sin nada malo. Es una historia que al acabarla te deja el corazón calentito. Además, trata un tema de suma importancia para nosotros los jóvenes. Cada vez tenemos que decidir todo nuestro futuro antes, pero ¿qué pasa si no sabemos que queremos hacer? ¿qué pasa si nos arrepentimos? ¿qué pasa si no destacamos en nada? ¿qué pasa si lo que nos gusta no tiene aparentemente futuro? Es una preocupación constante y que realmente nadie te enseña a resolver, sino que al contrario, te meten más presión. Anna tuvo que perderse un poco para encontrar la respuesta, cambiar completamente, dejar de pensar que todo se le daba regular, de que no había nada que le llenase de verdad. Tuvo suerte de tener un entorno que le apoyó en todo momento y no intentó llevarla por ningún camino sino simplemente aconsejarla, guiarla un poco, darle un empujoncito. Importante también destacar la presión que a menudo la gente cercana puede ejercer sobre el futuro de los jóvenes para intentar que sigan sus mismos pasos, como le pasó a Will. Y la importancia de hacer lo que te guste a pesar de que tus notas sean perfectas y puedas hacer cualquier cosa, como Candace. En fin, un libro muy bonito y con buenas reflexiones y enseñanzas.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Me ha recordado al tipo de historias que buscaba leer cuando era adolescente. Comedias románticas un poco flojas de las que te pones un domingo lluvioso por la tarde para ver cómo la chica incomprendida acaba prendada del más popular del lugar.
Creo que leo este libro con unos años de más, pero que para lectores de entre 12-16 años es una lectura perfecta con la que pasar el rato, preguntarse cosas (a mis ojos bastante obvias) a la vez que la protagonista y fantasear con encontrar el amor en un instituto americano cuando te sientes invisible en tu vida y en tu pueblo. Me queda la duda de si en ciertas ocasiones la intención de la autora era realmente crear un "misterio a desvelar" cuando era más que obvia la persona que se escondía detrás de dicho misterio o si simplemente estaba plasmando los pensamientos de la protagonista desde su cerebro de adolescente poco espabilada.
No creo que sea un libro que se vaya a quedar en mi memoria a largo plazo, pero no ha estado mal volver a leer lo que habría escogido la Silvia de catorce años.
Esta novela es ligera, acogedora y con ese encanto “cozy” desde la primera página. La historia combina el romance con un tema que hoy en día toca a muchísima gente: la sensación de estar perdida respecto al futuro. Ese conflicto interno de la protagonista se siente auténtico y cercano.
Uno de los mayores aciertos es Will, un personaje que sorprende por completo. Al principio puede parecer alguien fácil de juzgar, pero a medida que avanza la trama se desmontan los prejuicios y aparece su vida real, mucho más profunda y distinta de lo que se imagina.
Con un estilo sencillo y fluido, es una lectura ideal para desconectar, sonreír y sentirse acompañada. Es un libro que recomendaría especialmente a adolescentes o a quienes buscan una historia tierna y divertida.
Una novela que consigue exactamente lo que promete: hacerte pasar un buen rato y recordarte que todos estamos intentando encontrar nuestro propio camino.
¡Me ha encantado! Sin duda es mi lectura favorita de 2025, lo que después de la decepción que me llevé con "Café con aroma a calabaza" me ha alegrado profundamente porque necesitaba encontrar una novela romántica otoñal que me diera esa vibe de "peli de hallmark un domingo por la tarde con una taza de café y mi manta favorita"
Desde las primeras páginas la historia desprende una calidez que hace que te sientas parte de ella, como si pudieras ir a tomar un chocolate caliente con Anna o sentarte con ella tranquilamente a leer un libro.
Me gusta que las diferentes historias de amor que describe el libro ocurran de una forma natural y serena, dando espacio al lector para conocer a los distintos personajes, sus sentimientos, sus miedos e identificarse con ellos.
Novela sencilla de leer, con una trama que se va desarrollando poco a poco. La obra se envuelve en una atmósfera otoñal perfecta para estas fechas. Si buscas una novela ligera esta puede ser la indicada para ti.
A mi, personalmente, me han sobrado muchas referencias a novelas o canciones que en muchas ocasiones me sacaban por completo de la trama. Además, creo que si no estás al día con todas esas referencias te puedes llegar a perder.
Los protagonistas no dejan de ser adolescentes, con problemas de adolescentes que ya me resultan muy lejanos y con los que no empatizo. Sin embargo, creo que están bien construidos y son coherentes con como actúas con esa edad.
En definitiva, es una novela que todos aquellos fans de las novelas cozy van a disfrutar mucho.
Una historia muy bonita sobre una chica que se atreve a salir de su zona de confort. Y todo lo que encontrará en el camino. Una historia con una ambientación otoñal preciosa, en un pueblo mágico, con un poco de enemies to lovers y un instituto al que me hubiese gustado ir a mí. Los personajes con geniales, tanto los principales como los secundarios, con buenas evoluciones. La palabra que usaría para describirlo es cozy. O al menos es lo que a mí me ha transmitido.
Quitando que su "enemistad" del principio estaba literalmente INFUNDADA, porque Will fue un amor desde la primera página...
Qué libro tan bonito ❤️
Pero cómo lo odio por darme la esperanza de que existen JUGADORES DE FÚTBOL que en realidad quieren ser ESCRITORES, comentan LIBROS contigo y son un trozo de pan. Nada más lejos de la realidad, vaya 😭.
Y menudas vibes otoñales tan chulas 🙂↕️ I love it.
“Despiértame cuando llegue el otoño” es un romance juvenil muy sencillo pero que te atrapa. Es una historia muy bonita y tierna y muy otoñal, como indica su título.
No es mi tipo de lectura pero como me lo han regalado me lo he leído, y ha merecido la pena.
3.5⭐️, la verdad que el libro está divertido de leer y es entretenido, sin embargo me gustaría haber sabido más de la relación de estos dos, son tan monos!!! Los adorooo, un poco la evolución y como se desenvuelve su relación tmb. Amo a will :))