El implacable mal de nuestra era, bajo la mirada de Ana Penyas, Premio Nacional de Cómic 2018.
¿Qué nos mantiene despiertos por la noche? Ana Penyas busca dar respuesta a esta pregunta. La autora dirige su mirada atenta, crítica y reveladora hacia el insomnio, la angustia compartida que se ha convertido en uno de los grandes males de nuestra era.
En vela es una historia coral que transcurre durante seis noches y un día. Las horas sin dormir revelan situaciones de precariedad laboral, incertidumbre y desigualdades sociales que a menudo se transforman en fantasmas. Además, la falta de desconexión de las pantallas y el consumo de ansiolíticos como herramienta para sostener la vida dejan una huella profunda en la salud mental.
Ana Penyas, Premio Nacional del Cómic 2018 por Estamos todas bien, vuelve a poner el foco con su reconocido trabajo gráfico en una realidad compleja, convirtiendo su obra en un aparato crítico y poético.
La multipremiada autora acumula los siguientes Premio Angouleme Éco-Fauve RAJA 2023 por Todo bajo el sol, Premio ACDCómic mejor obra nacional 2021 por Todo bajo el sol, Premio Nacional de Cómic 2018 por Estamos todas bien y el Premio FNAC-Salamandra Graphic 2017 por Estamos todas bien.
⭐⭐⭐⭐ Es una novela gráfica con detalles sobrecogedores en escenas cotidianas, me ha gustado mucho su mirada actual muy atinada en problemas sociales. Su estilo no ha terminado de llegarme, aunque es sencillo y emocional. Creo que peca de muchos lugares tópicos. Retrata muy bien la vulnerabilidad desde varias perspectivas, con gestos sencillos, sin necesidad de grandes recursos.
Qualsevol persona amb insomni, amb la tauleta de nit plena de melatonina, valerianes i altres pastilletes màgiques o incapaç de tancar els ulls sense que l'ansietat la devori, gaudirà i es veurà reflectida en aquest magnífic còmic que no mira de trobar solucions, només comprensió
En vela me ha parecido una lectura íntima y muy humana. Ana Penyas consigue transmitir muchísimo con una aparente sencillez: la rutina, el cansancio, la precariedad emocional y esa sensación de estar sobreviviendo más que viviendo. La parte visual acompaña perfectamente al tono de la historia y deja escenas que se quedan contigo. Una novela gráfica sensible, incómoda y muy actual.
Como persona con imsomnio me he sentido representada en muchas de las historias. Una novela gráfica realista y crítica con la sociedad actual y con los fantasmas que nos atormentan.
Me encantó la manera de interseccionar clase, raza y género en algo tan inherente a todxs como «dormir», que en realidad, como vemos aquí, es un privilegio muy escondidito.
Reconozco que al principio no acabé de entender bien de qué iba la historia pero precisamente el que vaya saltando entre diferentes personas le da la visión total que se necesita para entenderlo todo. ¿Quién no se ha quedado despierto toda la noche pensando en todos los problemas que tiene como individuo pero también como colectivo? Problemas de todo tipo que afectan a nuestra sociedad y que tristemente cada día van a más, vistos a través de los ojos de quienes lo sufren pero sin ser excesivo, solo muestra escenas cotidianas en las que ves los problemas sociales del día a día. El dibujo es algo "feucho" al principio pero reconozco que le he cogido su agrado y que casa muy bien con lo que cuenta. Dibuja gente real en situaciones reales sin estilizar o edulcorar. Y algunos diseños de páginas eran a veces todo un arte en sí.
Un cómic breve pero potente, que no solo habla del insomnio, sino de todo lo que hay detrás. Porque al final, la pregunta no es por qué no dormimos… sino qué tipo de vida estamos llevando.
El cómic no tiene un hilo argumental. Son las historias a lo largo de seis días de noviembre de media docena de personas: una abogada, una ilustradora autónoma, un hombre que trabaja en un almacén y teme por su empleo, una chica que espera una entrevista de trabajo, un repartidor, un hombre que vive en un albergue… algunas de estas historias se entrecruzan en algún punto, pero no hay una trama común.
El único elemento en común es que ninguno de ellos puede dormir. Las causas particulares son variadas, pero todas son la misma: el estrés y la ansiedad derivados de la incertidumbre en el trabajo, la sobrecarga laboral, la dificultad (o imposibilidad) de llegar a fin de mes…
La mayoría de los personajes no tienen vínculos familiares o personales con otras personas, varios recurren a la mediación, a benzodiacepinas conseguidas de forma más o menos legal pero que no solventan el problema de fondo.
El dibujo es casi infantil, con personajes y espacios dibujados sin respetar las proporciones o la perspectiva, con colores apagados pero con contrastes fuertes, buscando principalmente la expresividad, destacando los rostros cansados y tristes.
No me ha gustado mucho. Son varias historias, ninguna se desarrolla en profundidad, hay ilustraciones muy extrañas... el arte moderno no es lo mío. El tema del insomnio y las moderneces que nos afligen es interesante.
Ana Penyas lo vuelve a hacer, de nuevo con un estilo personalísimo y una narrativa cotidiana pero cargada de potencia. En este caso explora una de las preocupaciones más extendidas de nuestro tiempo, por qué nos cuesta dormir bien. Lo hace a través de diversos personajes cuyas vidas se cruzan y que sufren de la misma ausencia de descanso pero que muestran también distintas caras de la precariedad, la falta de apoyo y el aislamiento. ¿El monstruo bajo la cama? En efecto, el capitalismo.
Cómic sobre el insomnio y los “motivos” socioeconómicos que hay detrás de cada historia.
Es una crítica certera y descarnada del capitalismo y la precariedad laboral.
El estilo de dibujo es el característico de la autora, más bien tosco, que no me va mucho. Eso sí, en este cómic las páginas de cada subtrama están “coloreadas” de un color distinto, cosa que me ha ayudado mucho a identificar los diferentes personajes a lo largo de la historia.
Las ilustraciones chulísimas, pero el mensaje mucho más. Pasamos por varias noches y cómo las pasan diferentes personas con situaciones diversas. Noches de insomnio, de pensar en los problemas y no saber qué hacer para dormir. Y cómo se abusa de los fármacos en la actualidad para poder descansar. Me ha encantado cómo está planteado este problema de esta forma tan amena. Necesario reflexionar sobre esto.
Un collage de historias de personas con insomnio. El origen de este insomnio es el sistema capitalista, misógino, clasista y racista en el que vivimos. Un poco deprimente (por tan real)
Ana Penyas es crítica, analítica y siempre acertada. Pero con esta novela gráfica se ha coronado, pues es, con diferencia, su obra con una mirada más dura y oscura. Retrata con humor negro y claridad, también desde la simpleza, una sociedad en la que la humanidad y los principios de vida básicos se encuentran opacados por el capitalismo más descarnado.
No sufrimos insomnio porque sí, hay una explicación, o más bien varias. Es el trabajo, las exigencias, las jornadas maratonianas, los turnos frenéticos, las responsabilidad, la inmensa lista de quehaceres, las preocupaciones, la precariedad, los estudios, las relaciones interpersonales y un sinnúmero de elementos que se suman a un interminable listado.
No dormimos o dormimos mal. Somos una sociedad cansada, agotada, exhausta, atravesada por la hiperproductividad y los pensamientos intrusivos, que nos roban el sueño de manera constante y perturbadora.
¿Se puede volver a ganar premio nacional de cómic? Por fa.
Qué mimo, qué detalle y... qué pechá de llorá. El corazón pequeñito todo el rato... Muy muy muy muy buena novela gráfica sobre la sociedad del ahora contada con unos poquitos personajes perfectos.
Un libro para leer antes de dormir. Que no te hace dormir, sino aprender las vidas que ocurren mientras duermes. Y si eres como yo, una cotilla, quieres saber más y dormir menos.