Elegante, melancólico y comedido. Una obra de teatro que busca reflejar el pesar de las protagonistas a través de la naturaleza y no a través de la trama (la cual es casi inexistente). Es mi primer contacto con el teatro Nō y no he captado muy bien el tono o cómo disfrutarlo. Es bello, pero no me ha calado especialmente. Igualmente, con todos los juegos de máscaras, los cantos y los bailes de abanicos que incluye, creo que es un tipo de teatro que necesita verse representado más que leido. Quizá lo disfrute más con el tiempo, despues de haber leido más de este tipo de teatro y haber formado una imagen mental de cómo eran las representaciones.