La filosofía detrás del pragmatismo que puede cambiar su forma de ver la vida y tomar decisiones.
Vivimos en una sociedad orientada al logro, donde nos fijamos metas sin cesar y trabajamos arduamente para alcanzarlas. En este entorno el pragmatismo emerge como una forma de pensamiento que ofrece valiosas meditaciones para navegar un mundo de altas expectativas. A veces nos extraviamos en la búsqueda de la perfección, y nuestros objetivos se alejan de lo concreto y de lo que funciona a la hora de tomar decisiones.
Andrés Mejía Vergnaud, filósofo y analista político, propone una filosofía que nos ayuda a aterrizar, que se enfoca en lo específico y lo prioritario. A través de encuentros con pensadores como William James, Isaiah Berlin, Edmund Burke, Ronald Coase y otros, emerge una visión basada en la negociación, en aceptar que todas las elecciones tienen costos, y que lo viable es preferible a lo ideal.
La ruta del pragmatismo, un libro escrito de forma sencilla y didáctica, permite comprender una filosofía que, como su nombre indica, contiene valiosas claves prácticas para una vida más equilibrada y satisfactoria.
Me gusta que Vergnaud se haya animado a escribir algo, a Colombia le hace bien que la pensemos. Rescato la intención de enmarcar los conceptos que él considera fundamentales dentro del pragmatismo: costos de oportunidad, tradeoffs, compromises, *equilibrios*, entre otros. Me gustaron las claves pragmáticas, son una buena forma de condensar cadenas de pensamiento que en momentos se pueden poner complejas.
Sin embargo, creo que es un libro apenas descriptivo del tratamiento que ha tenido el pragmatismo en la cultura occidental. Los ejemplos no terminan de aplicarse a situaciones del todo concretas y las tesis de algunos capítulos son problemáticas en cuanto no terminan de convencer al mismo autor.
Es un libro muy inteligente. La escritura es muy cuidada, sobre todo en comparación con lo que suele ser el nivel de los libros de no ficción en Colombia. La jugada del último capítulo también es muy honesta intelectualmente.