1585. Una ola de crímenes se cierne sobre Granada. Empieza la era de la capitana.
«Todo un acontecimiento». Carmen Mola
«Susana Martín Gijón se abraza a la Historia en mayúsculas». Berna González Harbour
Premio Cordoblack; Premio Cubelles Noir; Premio del Festival de Granada Noir; Premio Avuelapluma de las Letras.
Granada, 1585. En una ciudad devastada tras la Reconquista, Sor Ana de Jesús, apodada «la capitana» por su mano firme, lucha por sacar adelante su convento cuando el cadáver de un hombre horriblemente desfigurado aparece en el claustro de su cenobio, poniendo así en peligro la reputación de su orden. ¿Quién era y cómo ha llegado hasta ahí?
A pocos kilómetros, en una colina que domina la Alhambra, un hombre rige los destinos de los monjes de la misma orden. Es San Juan de la Cruz, guía espiritual y amigo íntimo de la priora. Sor Ana de Jesús y fray Juan, el dúo detectivesco más singular de la novela negra española, tendrán que investigar lo sucedido intentando mantener la discreción mientras van desvelando un secreto que hará temblar el bastión de la cristiandad de la Corona.
Susana Martín Gijón (Sevilla, 1981) es autora de la saga "Más que cuerpos", también conocida como saga del trébol, revisión del género policíaco con la que aporta una mirada crítica de la sociedad actual.
Tras el éxito alcanzado con "Más que cuerpos", lanza en 2014 la segunda entrega de su serie de novelas policíacas protagonizadas por la agente Annika Kaunda, "Desde la eternidad", con la capital de Extremadura y su pasado romano convertidos en protagonistas de una trama intensa y sorprendente.
En 2015 publica "Náufragos", relato vibrante finalista en prestigiosos certámenes como el Premio Literario Felipe Trigo o "La Trama/Aragón Negro" organizado por Ediciones B.
En 2016 vuelve con la saga del trébol en "Vino y pólvora", con una trepidante trama a caballo entre las bodegas extremeñas y la mafia italiana y en la que también conocemos el pasado más oscuro de Annika.
En el mismo año conocemos otras dos entregas de la serie, "Pensión Salamanca" y "Destino Gijón" si bien mucho más breves y con un giro sorprendente, con la autora como aliada de la protagonista de la serie.
En 2017 publica "Expediente Medellín", novela corta de la misma serie que las dos anteriores y que ha sido galardonada con el Premio Cubelles Noir 2018 de mejor novela en castellano.
No leo mucha novela histórica pero las dos o tres que leo cada año suelen gustarme mucho y esta no ha sido la excepción.
Un misterio de época ambientado en Granada en 1585 que tiene como protagonistas a las monjas del convento de las Carmelitas descalzas donde aparece el cadáver de ¡un hombre! ¿Quién es? ¿Cómo ha llegado hasta allí? ¿Quién ha acabado con él?
Sor Ana de la Cruz, apodada La Capitana, intentará mantener la cordura y la calma en el convento mientras que otros sucesos, le llevan a colaborar con Fray Juan de la Cruz (futuro San Juan de la Cruz). ¿Monjas y monjes investigando? ¡Estoy dentro!
A esto se suman antiguas leyendas que parecen comenzar a cumplirse… ¡El misterio está servido!
Me ha parecido de 10 como la autora juega mezclando hechos y personajes reales con ficticios; y cómo combina una gran documentación, recreación de la vida en conventos y monasterios en la época y el rescate de tradiciones y creencias moriscas (por ejemplo).
Una Granada recomponiéndose tras la reconquista, un momento lleno de tensiones, con la expulsión de los moriscos obligados a dejar atrás toda su vida, los conversos que se quedan y sus opciones… ¡me ha parecido interesantísimo!
Una novela muy ágil, donde no dejan de pasar cosas. Es cierto que, tirando al final, algunos detalles me parecieron un poco cogidos con pinzas, pero también digo, ¡yo qué sé! Igual… es posible. ¡El epílogo de la autora donde habla de cómo se documentó y algunas curiosidades de personajes y escenarios de la novela me pareció la guinda del pastel!
Si bien me quedo con los thrillers actuales de Susana Martín Gijón (por mi gusto personal), os recomiendo mucho este misterio histórico a quienes os apetezca leer sobre esta temática.
He disfrutado muchísimo este viaje a la Granada post reconquista, con el Nuevo Mundo recién descubierto y pocos años después de la expulsión de los moriscos hacia tierras de Castilla, en la que la priora de un convento de las polémicas Carmelitas descalzas, Sor Ana de Jesús debe enfrentarse a la resolución del misterio de los cadáveres que van apareciendo en su convento de clausura, ayudada de Fray Juan de la Cruz (luego San Juan de la Cruz)
La verdad es que la trama policiaca me ha parecido lo menos interesante, la ambientación, el avispero que es la comunidad Carmelita, la fuerza de la protagonista, el momento histórico y la gracia con la que escribe Susana Martín Gijón han centrado toda mi atención y me han hecho disfrutar muchísimo de esta lectura, que es cierto peca de cierto enrevesamiento en la resolución de los acontecimientos.
Os la recomiendo, una lectura fresca y entretenida y un delicioso viaje a un lugar momento histórico fascinante.
Entré en esta lectura sin saber demasiado, solo con la confianza que me inspira la autora tras haber leído cinco libros anteriores. Y Susana no defrauda: vuelve a sumergirnos en una novela negra con trasfondo histórico, esta vez en la Granada de 1585, una ciudad que aún respiraba los ecos de la Reconquista, marcada por la religión y por la convivencia forzada entre cristianos viejos, conversos y moriscos.
La historia arranca con un hallazgo perturbador: un fraile aparece muerto en un convento sevillano, con detalles que harían sonrojar a la hermana más experimentada. Para evitar que la reputación del cenobio se vea comprometida, Sor Ana de Jesús —priora de las Carmelitas descalzas— toma las riendas de la investigación. A su lado, fray Juan de la Cruz, su amigo y homólogo en el monasterio masculino. Ambos personajes, reales y emblemáticos, se convierten en una pareja detectivesca tan inesperada como fascinante.
Sor Ana, apodada la capitana por su carácter firme y su capacidad de liderazgo, emerge como un estandarte de fuerza y humanidad. Susana le rinde homenaje, rescatando del olvido a una mujer que, como tantas otras, fue silenciada por la historia. Frente a ella, San Juan de la Cruz aporta el contrapunto: espiritual, reflexivo, pero dispuesto a moverse en terrenos poco santos para proteger a los suyos. Esta dualidad entre acción y contemplación es uno de los grandes aciertos de la novela.
La autora brilla en la documentación: cada página nos traslada a esa Granada en transformación, donde se levantaban conventos sobre antiguas mezquitas y se imponía la cristianización a golpe de decreto. Incluso introduce elementos culturales casi desaparecidos, como el jofor, una práctica morisca de adivinación que consistía en pronósticos y lecturas de signos, realizada en secreto como forma de resistencia cultural tras la caída del Reino de Granada. Este detalle no solo aporta verosimilitud, sino que conecta la trama con la tensión social y religiosa de la época.
Como es habitual en Susana, la novela no se limita a resolver un crimen: hay denuncia y reivindicación. Aquí, el foco está en el papel —o la ausencia de él— de las mujeres en el Siglo de Oro, y en cómo figuras relevantes fueron borradas de nuestra memoria colectiva. Todo ello sin renunciar a lo que esperamos de una buena novela negra: misterio, giros, personajes potentes, toques de humor y un desenlace más que correcto.
En definitiva: La capitana lo tiene todo: intriga, historia, crítica social y una pareja protagonista que merece quedarse en nuestra imaginación. Si buscas una lectura que combine rigor histórico con ritmo narrativo, este libro es para ti.
Con ‘La Capitana’, Susana Martín Gijón consolida su giro hacia la novela histórica sin renunciar a la tensión del género negro que la hizo conocida. La autora, célebre por su saga protagonizada por la inspectora Camino Vargas, cambia de siglo y de escenario para situarnos en la Granada de 1585, una ciudad aún marcada por las consecuencias de la Reconquista. El resultado es una obra que combina una sólida trama criminal con una ambientación minuciosa en la que conviven el misterio, el conflicto religioso y la reivindicación femenina.
Sor Ana de Jesús lucha por sacar adelante su convento cuando el cadáver de un hombre horriblemente desfigurado aparece en el claustro de su cenobio, poniendo así en peligro la reputación de su orden. ¿Quién era y cómo ha llegado hasta ahí? A pocos kilómetros, un hombre rige los destinos de los monjes de la misma orden. Es San Juan de la Cruz, guía espiritual y amigo íntimo de la priora. Sor Ana de Jesús y fray Juan tendrán que investigar lo sucedido, desvelando un secreto que hará temblar el bastión de la cristiandad de la Corona.
Tras el éxito de ‘La Babilonia, 1580’, Martín Gijón continúa su exploración del pasado con una historia que une investigación y espiritualidad. La novela se mueve con soltura entre el suspense y la reconstrucción histórica. Granada aparece retratada como una ciudad herida tras la guerra de las Alpujarras: las tensiones entre moriscos y cristianos, las luchas por el poder entre la Iglesia y la Corona, y el peso de la memoria reciente impregnan la atmósfera. La autora construye una historia coral, poblada por monjas, frailes, vecinos, autoridades, cada uno aportando una perspectiva diferente y necesaria: la obediencia frente a la rebeldía, la fe frente al poder, el miedo frente a la verdad.
Martín Gijón maneja con destreza los códigos del género negro pero, lo que podría haberse quedado en un simple ‘whodunit’ conventual, se transforma, bajo su pluma, en una exploración de los conflictos sociales y espirituales de la época. Granada, todavía marcada por la expulsión de los moriscos, se convierte en un personaje más: una ciudad que respira tensiones religiosas, desigualdades y heridas abiertas. La autora reconstruye una Granada de contrastes bajo la mirada vigilante de la Alhambra, testigo silencioso de una ciudad marcada por la fe, el poder y la memoria.
Sor Ana de Jesús, apodada “la capitana” por su temperamento resuelto, emerge como el gran motor de la novela. Martín Gijón la dibuja como una mujer que desafía los límites de su tiempo: firme, intuitiva y con espíritu reformista, pero a la vez vulnerable. Figura histórica de gran relevancia dentro de la reforma teresiana, su lucha no se limita al crimen que debe resolver, sino que refleja una batalla más profunda: la de una mujer que intenta hacerse oír en un mundo diseñado para silenciarla.
A su lado, San Juan de la Cruz, fraile carmelita y pensador místico, actúa como contrapunto ideal. Juntos conforman una pareja tan improbable como fascinante: él, sosegado y reflexivo; ella, decidida y pragmática. Su relación está construida con matices y sutileza: entre ellos hay respeto intelectual, complicidad y un afecto silencioso que otorga hondura a la trama. Los diálogos entre ambos son, además, una de las mayores virtudes de la novela: entre reflexiones teológicas y observaciones prácticas se cuelan momentos de ironía, humor cotidiano y hasta pequeñas fricciones que humanizan a los personajes y alivian la tensión del misterio.
El humor, de hecho, aparece con inteligencia en diversos pasajes. Algunas monjas del convento protagonizan escenas casi cómicas, con reacciones exageradas, comentarios mordaces y reacciones que rompen la rigidez del entorno religioso. Estos toques más ligeros no restan profundidad a la historia; al contrario, la hacen más cercana, aportando frescura y dinamismo.
El elenco de personajes secundarios aporta matices y color al relato. Las monjas del convento, los frailes, los moriscos, las autoridades civiles y eclesiásticas conforman un microcosmos que refleja las jerarquías, los miedos y las pasiones de la época. Entre ellos, figuras olvidadas por la Historia, como el humanista Juan Latino, o Samira, una joven morisca, amplían el abanico social y subrayan el afán de la autora por rescatar voces históricamente marginadas.
Más allá de la intriga, ‘La Capitana’ aborda temas de calado histórico y social. La novela reflexiona sobre la invisibilidad femenina en la Historia y sobre cómo los relatos oficiales han omitido la voz de tantas mujeres decisivas. ‘La Capitana’ es, en ese sentido, una novela de restitución: la de una figura olvidada y, con ella, la de todas aquellas mujeres que dejaron una huella significativa en su época, aunque la Historia apenas las recordara.
Su prosa combina precisión descriptiva con tensión narrativa, conjugando el rigor histórico con la agilidad del thriller. Las descripciones logran evocar el ambiente sin ralentizar la acción, y el ritmo se sostiene gracias a una estructura que alterna el misterio con la introspección. Se percibe un trabajo de documentación exhaustivo que otorga autenticidad a cada detalle.
En ‘La Capitana’, Susana Martín Gijón no solo ofrece un relato de intriga, sino también una reflexión sobre el poder, la fe y la voz femenina en la historia. Sor Ana de Jesús, con su mezcla de fortaleza y sensibilidad, se erige como un personaje memorable. Una lectura absorbente y apasionante que combina lo mejor del género negro y de la novela histórica, y en la que la autora vuelve a demostrar su capacidad para mantener al lector completamente atrapado desde la primera hasta la última página.
Tengo que confesar que tengo sentimientos encontrados con este libro. Por una parte siento que me ha gustado toda la parte del los crímenes, desde el principio he tenido curiosidad porque estaba detrás y como había hecho para que ese cadáver estuviera en el convento. Pero si es verdad que, en lo que se refiere a la trama histórica, no me ha parecido tan interesante como en los anteriores de la autora.
Hay partes que se me han hecho un poco más pesadas de leer, aunque la autora lo pone fácil, ya que los capítulos son muy cortos y va combinando diferentes personajes.
Lo que me ha parecido súper interesante es como se resuelve todo y como se conoce finalmente toda la trama referente a los asesinatos.
Por otro lado, los personajes van evolucionando a medida que la historia avanza y eso me ha gustado mucho ya que ves un cambio en muchos de ellos, sobretodo en las monjas que tienen el protagonismo. También me ha gustado que haya referencia LGTB, sobre todo, por cómo se da en la trama y teniendo en cuenta que la historia se basa en 1585.
Es un libro que recomiendo si no esperas una trama histórica con mucho peso.
Me ha gustado mucho. En la línea de la escritora, la novela está hecha de capítulos cortos y ágiles, con personajes bien. definidos. La historia te mantiene pegado a sus páginas. El hecho de que sus protagonistas sean personajes históricos le añade atractivo.
Por poner un pero, hubiera preferido un final más desarrollado, sobre todo porque le coges cariño a los protagonistas y querrías saber más de ellos (señal de que el libro merece la pena).
En algunos momentos se me ha hecho bola el libro. Creo que más que nada por tematica y ambientación. Mucho ir y venir en vez de centrarse en el tema.
Un convento donde aparecen algunos muertos, no saben como han entrado, ni en que circustancias extrañas han fallecido. Por otro lado la vida reprimida de los “moriscos”, tener que profesar otra religión de la que crees. En el libro acaban mezclandose ambas religiones y conlleva varios problemas.
3,5 Esta novela la he leído casi de tirón, dispongo de tiempo, y me ha venido genial. sus capítulos son cortos, muy cortos incluso. Lxs protagonistas y personajes me han gustado. la trama también, la información histórica a veces me resultó un poco cuesta arriba, el desenlance no me convence (no me gusta que "el malo" de la historia, aparezca en la parte final), por otra parte todo queda atado y explicado y eso está correcto. En cuanto a como está escrito me gusta.
4,5 estrellas. Me ha sorprendido gratamente esta novela. Bien ambientada, con una trama misteriosa y unos personajes bastante tiernos, la novela resulta agradable y simpática. No es una gran novela, pero hoy en día si consigo que un libro me atrape y entretenga, ya ha conseguido mi máxima valoración, lo cual no es fácil hoy en día.
Premisa: Sor Ana de Jesús afronta el conflicto en el que se ha visto envuelto su convento: ha aparecido un cadáver totalmente desfigurado en el claustro. Su amigo y guía espiritual, San Juan de la Cruz, la acompañará en la investigación del crimen mientras intentan evitar que la institución eclesiástica pierda el prestigio que toda esta situación puede poner en tela de juicio.
Opinión: No es la primera vez que leo a la autora, aunque, dentro de sus novelas, prefiero las policíacas —ya sabéis que lo histórico no es lo mío—. De hecho, esta lectura llegó a mis manos en forma de regalo, y es posible que, de no haber sido así, no me hubiese lanzado a descubrir si esta historia encajaría conmigo. Eso sí, sabiendo que Susana escribe con un ritmo ágil y dinámico, tenía claro que el entretenimiento lo tendría asegurado.
La trama se construye en torno a un crimen que aparenta no ser un hecho aislado, por lo que nuestros protagonistas han de investigar los posibles engranajes que hayan motivado tal escarnio. Y ya sabéis lo bien que puede casar la resolución de un misterio con un contexto histórico convulso, como el del siglo XVI. La religión protagoniza un clima social teñido de corrupción, muchas veces disimulada por falsas apariencias y por el dogmatismo más exacerbado.
Se percibe el trabajo de documentación que ha realizado Martín Gijón, contextualizando la historia en sucesos reales y utilizando figuras históricas para protagonizarla. Así, Sor Ana de Jesús y San Juan de la Cruz encarnan a la pareja de investigadores que desenreda un conflicto mucho mayor de lo que hubiesen imaginado en un primer momento, una decisión que me dejó sentimientos encontrados. En algunos momentos me pregunté si no habría sido menos arriesgado utilizar personajes anónimos.
Me habría gustado engancharme más a la narración o que la parte de misterio hubiese estado algo mejor desarrollada. Tengo la impresión de que el componente histórico adquiere demasiado peso, lo que me hizo desconectar por momentos y sentir el ritmo algo irregular o desequilibrado. El desenlace, aunque coherente, se resuelve demasiado rápido, lo que me dejó la sensación de haberme perdido algo importante.
Creo que mi opinión puede verse influenciada por el hecho de que no suelo disfrutar de este género y mi actitud suele ser bastante reticente. Eso me hace aprender de mí misma y de mis gustos lectores, que cada vez están más definidos. Pero, si no explorase este tipo de lecturas de vez en cuando, no comprobaría que aún no he cambiado.
1585. UNA OLA DE CRÍMENES SE CIERNE SOBRE GRANADA. EMPIEZA LA ERA DE LA CAPITANA
En una ciudad devastada tras la Reconquista, Sor Ana de Jesús, apodada «la capitana» por su mano firme, lucha por sacar adelante su convento cuando el cadáver de un hombre horriblemente desfigurado aparece en el claustro de su cenobio, poniendo así en peligro la reputación de su orden. ¿Quién era y cómo ha llegado hasta ahí?
A pocos kilómetros, en una colina que domina la Alhambra, un hombre rige los destinos de los monjes de la misma orden. Es San Juan de la Cruz, guía espiritual y amigo íntimo de la priora. Sor Ana de Jesús y fray Juan, el dúo detectivesco más singular de la novela negra española, tendrán que investigar lo sucedido intentando mantener la discreción mientras van desvelando un secreto que hará temblar el bastión de la cristiandad de la Corona.
Una novela histórica con un toque de ficción fenomenal, llena de conflictos sociales y espirituales de la época, con unos personajes entrañables y bien construidos, la ambientación está tan bien descrita que te sientes metida en ella y llegas a sentir la atmósfera opresiva que viven los personajes, los capítulos cortos hacen que sea una gozada leerlos, la tensión y la intriga están tan presentes que se vuelve adictiva, están las escenas que ponen los pelos de punta, pero también tiene su dosis de humor lo que hace que la lectura de la historia fluya y se sienta más cercana y para nada densa.
La historia de mujeres fuertes y decisivas que a pesar de la época donde la invisibilidad femenina era una ley dejaron huella, los temas de discriminación social, la fe, larepresión, el odio, la complicidad, el afecto y el amor están muy presentes.
Es mi primer contacto con la autora y reconozco que es un crimen no haberla leído antes, pero le pondré remedio porque me ha encantado su pluma.
La novela se sitúa en una Granada todavía bajo los efectos de la Reconquista y de la expulsión de la población morisca. La protagonista es Ana de Jesús, una monja rigurosa, pragmática y ambiciosa, apodada “La Capitana” por su mano firme, que dirige un convento de carmelitas descalzas.
Todo arranca con la aparición del cadáver de un hombre desfigurado en el claustro del convento de Ana. Ese hallazgo desencadena una investigación en la que Ana junto con su amigo íntimo Juan de la cruz, fraile y guía espiritual, deberán adentrarse, contrariando la aparente paz religiosa, y enfrentándose a poderes tanto eclesiásticos como mundanos.
Volvemos a un libro donde Susana como el anterior novela, La Babilonia,1580, nos sumerge en un thriller histórico. Con una gran ambientación de Granada en el siglo XVI con sus tensiones sociales, religiosas y moriscas, Ana se tendrá que enfrentar a mantener la paz en su convento.
Una gran combinación de suspense con toda una trama convulsa con el poder religioso y un gran protagonista femenina rescatada como es Ana de Jesús.
Quizá el único punto negativo que resalto es el ritmo de la novela donde en alguna ocasión se me ha hecho más lento.
En conclusión, una buen thriller histórico que me ha mantenido intrigada hasta el final y que te recomiendo para conocer a la capitana.
“Yace en el suelo sin ropas que cubran su desnudez en forma humana. En lo primero que se fija es en el miembro que emerge de sus piernas, Dios la perdone: está enhiesto como la torre de un campanario. Después, en su rostro desfigurado” ~ La capitana de Susana Martín Gijón.
La capitana es una novela negra con tintes históricos. Viajamos a Granada en 1585, al Convento de las Carmelitas descalzas, donde aparece el cadáver de un hombre desfigurado. La hermana Ana de Jesús, conocida como la capitana y priora del Convento, recurre al Fray Juan de la Cruz, y entierran el cadáver mientras inician la investigación pero antes de que se den cuenta aparece un segundo cadáver, muerto en las mismas circunstancias.
El caso se va complicando con un tercer cadáver y la acusación por parte de las autoridades a una de las monjas del Convento al tiempo que ponen su punto de mira en la propia priora.
Una historia que engancha desde el comienzo gracias al estilo de la autora y a los capítulos cortos e hipercortos. Bien ambientada y con buen ritmo y si algo me ha patinado ha sido el final, no la resolución del caso en sí, sino algunas cosillas del final que me han parecido poco creíbles. Por lo demás entretenida, con personajes encantadores y odiosos, y fácil de leer. Vamos, que si tienes una temporada tranquila, la devoras en dos días.
Destacar el trasfondo que Susana le ha dado a la historia, de denuncia y reivindicación, tanto del papel de la mujer como de la diversidad, entre otros aspectos –para constatar que no cualquier tiempo pasado fue mejor–. “Latino sabe que otros valores deberían prevalecer antes que la complicidad entre varones. Porque no deja de ser una vileza que en las guerras, que son cosa de hombres, los cuerpos de las mujeres supongan tan solo un producto más del saqueo, de la venganza y el terror”.
Deixant a banda que és el tipus de novel.la que m’agrada i que m’he ventilat en un plis plas, he llegit altres thrillers de l’autora bastant millors. Reconec l’originalitat d’utilitzar personatges reals que res tenen a veure amb investigadors i l’època en que ho situa, Granada del segle XVI i que tot passa en un convent de les Carmelites Descalses. Hi ha molta referència històrica que també m’agrada però m’ha faltat una mica per arribar a les 4 ⭐️, hi ha hagut alguna part una mica tediosa per tractar-se de novel.la negra que solen ser més trepidants. La trama però s’ho val.
Tres estrellas escasas. No me ha gustado ni el estilo ampuloso, ni la apropiación de personajes reales como protagonistas de la trama en busca del efectismo, ni la misma trama, que me ha resultado muy floja.
Uno de los mejores thrillers del año y, sin duda, el mejor libro de Susana Martín Gijón. Una absoluta maravilla ❤️
🟢 Susana, te escribo directamente a ti para felicitarte sin rodeos por tu grandísimo libro. Es increíble lo que me has hecho sentir y cómo has logrado que me interese por todo. Tu novela la tiene que leer todo el mundo. Porque, además de distraer y entretener, te hace aprender, indignarte y conocer mejor la historia de nuestro país para entender mejor nuestro presente. Estoy en shock y, para mí, será sin duda uno de los mejores thrillers históricos que he leído en mucho tiempo.
🟢 A ti, lector/a, estás ante el libro que te va a fascinar desde la primera página. No exagero, y tampoco me pagan por decirlo. Digo una verdad como una casa. Estos personajes, que fueron reales, te llevarán al límite con las aventuras que vivieron, y la autora te los presenta de una manera tan accesible que entras de lleno en la historia y no sueltas el libro ni un solo momento.
Sor Ana de Jesús, Fray Juan, Latino, Samira y otros personajes son peculiares y especiales, y te marcarán sin duda. Además, el comienzo de la novela te inquieta, y a medida que avanzas y conoces más sobre el crimen del convento de San José de Granada, la tensión aumenta.
¿Qué decir de la ambientación? Que te la imaginas perfectamente: te transporta a la época sin esfuerzo, y sientes que estás allí, en cada escena. Personajes como Agustina lograron sacarme alguna lágrima; y los temas que trata sobre las monjas te hacen reflexionar, al igual que La Real Chancillería, que muestra la crueldad e injusticia que se cometían.
Es un libro lleno de giros, picos de tensión y acción. No decae en ningún momento. Cuando llegas al final, comprendes muchas injusticias que aún cometemos hoy con ciertas personas, y te hace reflexionar sobre lo manchada que está la historia de nuestro país.
No soy religioso ni creo en Dios, pero sí creo en estos personajes que iban con una verdad y una misión de ayuda al prójimo.
Ambientada a finales del siglo XVI en Granada es una mezcla de novela histórica y de misterio. Aunque algunas cosas me han parecido un pelín rocambolescas, tiene una gran ambientación y unos personajes muy logrados. La he disfrutado.
Estoy cogiendo gusto a leer las novelas en vivo, dedicarle su tiempo a esas frase, reflexiones o párrafos que nos llaman la atención. No me voy a quedar en la superficie de la trama, me voy a la conducta humana. No es solo novela negra histórica, es una radiografía sociológica y psicológica que me voló la cabeza como veréis en las impresiones de abajo. ¿Quién descubrirá al asesino o los asesinos, sor Ana o fray Juan? Lo mejor, lo que busco, es apelar a vuestra curiosidad. Esta no es una novela de buenos y malos de cartón piedra; es una inmersión en una época donde un error en el linaje o una mancha en el hábito podían costarte la vida. Granada, 1585. El olor a incienso se mezcla con el de la pólvora reciente de la Reconquista. Un cadáver desfigurado aparece en un convento de clausura. Si te gusta la novela negra, aquí tienes el ingrediente perfecto, un misterio en un entorno hermético donde nadie puede entrar, el asesino está dentro. La Capitana es un viaje a la Granada más oscura, donde la fe y el crimen caminan de la mano. Es una novela para quienes disfrutan de los detalles, de las palabras que ya no se usan y de los personajes que tienen tanto que ocultar como nosotros. El resto abajo y si me estás leyendo en las redes o en plataformas de libros, al blog. 3,5
La Capitana me ha enganchado por completo. El marco histórico está maravillosamente recreado y se siente vivo en cada página. Los capítulos cortos hacen que la lectura sea ágil y adictiva, y la forma en que está escrita es clara, elegante y muy envolvente. Incluso hace que se te escape alguna que otra carcajada. Los personajes tienen muchísima fuerza, especialmente Ana de Jesús: inteligente, carismática e inolvidable. Además, es un gran acierto que muchos personajes estén basados en figuras históricas reales, lo que hace que la lectura sea aún más interesante. Una novela redonda y totalmente recomendable.
Leer a Susana Martín Gijón es siempre una experienci gratificante porque sabemos ya de entrada que las tramas estarán bien construidas, los personajes tendrán entidad... y todo ello con un ritmo que no decaerá. La Capitana no es una excepción; es más: yo creo que estamos ante una de las mejores novelas de la autora: rigor histórico, intriga enrevesada, sorpresas, buenas dosis de humanidad y encima, sentido del humor. Se puede pedir más? Me lo he pasado bomba :)
4,5 Increíble, que una historia desarrollada en la Granada del siglo XVI te atrape de esta manera. La capitana es la priora de un convento, capaz de todo. Un fraile bien conocido. Unas muertes extrañas. Los moriscos y su adaptación a la España cristiana. Una ambientación estupenda, unos diálogos muy bien llevados, personajes ficticios y reales se unen para dar más realismo a la historia. Si eres lector curios@ te lleva a investigar muchas cosas al finalizar. Muy recomendable.
Magnífico trabajo de documentación de la autora, una historia sobre unos crímenes dentro de un convento y con una madre superiora que se dedica en cuerpo y alma a averiguar lo que ha sucedido, una mujer luchadora que la historia ha mantenido casi oculta como casi siempre, me ha gustado muchísimo, escuchado en audiolibro con una narración exquisita
Súper entretenido y capítulos muy cortos que piden seguir leyendo. Me ha gustado mucho! No creo haber leído nada de esa época (siglo XVI) y en general la novela histórica me da algo de pereza pero está muy bien. Me ha traído muy buenos recuerdos que esté ambientada en Granada y me ha hecho ilu conocer todos los lugares que describe.
Novela con base histórica en la Granada de 1585 en la que conviven cristianos y moriscos y en la que Sor Ana de Jesús y Fray Juan de la Cruz se unen para desenmascarar unos asesinatos q ocurren en su convento. Interesante novela q permite descubrir la vida en un convento, las desigualdades sociales en esa época, y las dificultades a las q se enfrentaban las mujeres en esa época. Susana Martín Gijón nunca defrauda.