lo imposible y lo que no podemos o queremos ver se cuelan en lo cotidiano para parir seres extraños, excepcionales, al margen, pero también a gente de lo más común con emociones exacerbadas que no saben cómo encajar. estos relatos te llevan justito a la frontera que separa los sueños de la realidad, y no en vano, sino para mostrarnos las capas más ocultas y en algunas ocasiones vergonzosas del ser humano.
Premisa: Doce relatos que exploran el límite entre la realidad y las pesadillas más inquietantes, entre nuestros miedos y las casualidades más funestas y definitorias. Iria Fariñas nos presenta personajes vulnerables y anhelantes, procesando -seguramente deficitariamente- circunstancias que se alimentan de una ambientación angustiosa e inquietante.
Opinión: Mayte, mi compañera de lectura, me aconsejó encarar el libro con la mente abierta, tiempo por delante y la capacidad atencional en estado óptimo para poder captar y degustar todo lo que transmiten los relatos de Iria. Hice los deberes lo mejor que pude -siempre he sido una chica de lo más aplicada- y, tras leer sus primeras páginas, comprendí a la perfección la razón del consejo: la autora es capaz de malear el lenguaje a su conveniencia y condensarlo en cuantía suficiente como para que el tiempo se dilate de forma especial mientras extraemos su significado.
Iria nos regala doce relatos estructurados en tres partes diferenciadas: un punto de partida desde el que afrontar el cambio irrefutable, el trayecto que tenemos que transitar a pesar de posibles oposiciones o inclemencias y el destino que alcanzaremos y a través del cual abrazaremos la pérdida. A pesar de que sus personajes y tramas son independientes, el tono y la atmósfera funcionan como nexo de unión y elemento constante a lo largo de toda la compilación.
Conoceremos a seres esquivos, angustiados, en una continua búsqueda. Contextos vitales hostiles y relaciones emocionales dañadas, construidas gracias a los referentes de violencia y desidia. Pero tendremos que desentrañar el mensaje, desenmarañar el contenido, ya que la autora nos enreda en un juego literario que explora la belleza y la forma. Dota así al relato de tintes poéticos, lirismo y fortaleza.
Me he empapado de esa inestabilidad que inundan los discursos de sus protagonistas y me he dejado llevar por un ritmo narrativo que ha ido aumentando a medida que los relatos iban dejando su huella. De hecho, he tenido que frenar y releer, porque se me escapaban detalles, me perdía analogías y desperdiciaba así la oportunidad del disfrute estilístico, de la experiencia completa.
Además, por lo que parece, Fariñas es de las autoras que dejan espacio a la interpretación del lector, permitiéndote terminar de dibujar el esbozo que ella ha introducido de la manera que más oportuna y coherente te resulte. Una experiencia ideal para comentar y debatir, para ir hacia atrás e interpretar desde perspectivas diferentes. Un libro que necesita más de un solo uso.
El d'aquest recull de relats és extraordinari i és d'aquells llibres que no voldries que s'acabessin i que he pausat i rellegit.
A través de la seva estructura (punt de partida, trajecte i destí) i amb molts elements màgics i simbòlics ens fa viatjar per la perifèria i ens descobreix altres realitats i altres mons.
Històries quotidianes, totes elles, que posen de manifest les injustícies i com transitem per aquesta vida. Pàgines plenes de denúncia social i d'esquerdes del sistema. I paraules que transmeten la fragilitat humana, les vulnerabilitats i la determinació per tirar endavant sempre, malgrat totes les pors i malgrat tot.
Narracions que plasmen les violències que patim, que exposen la competitivitat i l'enveja, els somnis i els malsons. Altres tracten el dol i totes les seves mirades, els traumes infantils i les ferides difícils de cicatritzar. Històries de desobediència, de la fascinació que podem arribar a sentir per la natura i com aquesta ens pot sanar. Ens parla dels silencis, de ciutats deshumanitzades i dels seus obstacles. De la precarietat i les diferències de classe.
Com ens narra l'autora, com ens interpel·la, com ens trasllada cap a racons foscos i com explora en els marges i en els límits és sublim i ho fa des del plaer de narrar, d'abocar una paraula darrere de l'altra.
Una edició molt cuidada on tenen en compte cada petit detall i acompanyada per unes il·lustracions precioses que encaixen a la perfecció i traspassen la potència de les paraules.
Llegir relats m'agrada i fer-ho a través d'aquesta prosa poètica delicada, que m'ha recordat a la de les escriptores llatinoamericanes i la seva literatura, m'ha fascinat.
Endinseu-voa en el seu univers!
"La posibilidad de morir en la Ciudad le provocaba un pánico tan bárbaro como la de vivir en el pueblo".
" Me quedé mirando la puerta de entrada. Se había quedado entreabierta. Entonces comprendí: siempre había sido una puerta de salida aguardando su turno".
“Punto de partida”, “trayecto” y “destino” dibujan el trazado de estos 12 relatos.
Todos y cada uno de ellos peculiares en sí. La infancia, la ausencia, el abandono, la violencia, la búsqueda existencial y la venganza son algunas de las pulsiones y los contextos que mueven y rodean a los protagonistas de estas pequeñas historias.
Iria logra que el simple gesto de pasar la página y empezar un nuevo relato suponga un cambio radical de atmósfera. Creo que esta es una de las bondades de los libros de relatos: esas historias encapsuladas, protagonizadas por personajes dispares y antagonistas que te estremecen, te tensan o te emocionan de formas distintas, todas dentro de un mismo libro. Multiversos de papel en nuestras estanterías.
En estas 12 historias se puede mascar la tensión, la incertidumbre, la extrañeza, los ambientes enrarecidos y las singularidades de los personajes. Fuera de lo común, en los márgenes siempre hay algo que contar: luces y sombras de vidas anómalas, de destinos truncados.
No sé vosotras, pero a mí me pasa que siempre que leo un libro de relatos hay uno que me encandila. De éste me quedo con esas niñas que, cuando nadie las mira, llevan el pelo adornado con flores del campo santo: Raven y Nares. Iria, si le dedicases más páginas a estas dos criaturas, yo me las bebería.
Si le queréis dar una oportunidad a los libros de relatos, “Ahí donde el riesgo late” es excelente para ello.