Genero drama, 272 paginas, 4 horas tiempo de lecturas, narrada en primera, segunda y tercera persona, capítulos cortos, 2 protagonistas, un único ámbito temporal.
Maravillosa novela de don Fernando Aramburu que relata con un respeto, amor, consideración y empatía la tragedia acaecida hace ya la friolera de 43 años, en una localidad de la geografía española, concretamente en un pueblo de Vizcaya, donde un 23 de octubre de 1980 una explosión de gas propano, en un colegio publico de la localidad de Ortuella sesgo la vida de 50 niños, de entre 5 y 6 años que se encontraban en sus aulas escolares tras regresar del recreo.
Como han cambiado los tiempos, hoy una noticia de esa trascendencia hubiera copado telediarios, periódicos, tertulias, conversaciones, … y sin embargo, yo que por aquellos tiempos no era mas que un adolescente (quizá ese sea el motivo) no lo tengo en mi memoria como uno de los momentos mas desgraciados de la historia reciente de nuestro país.
Hoy, sólo pensar que una explosión en un colegio pudiera provocar el fallecimiento de tan solo un niño me resultaría desgarrador e insufrible de soportar.
Pues bien, en este libro, el autor, presenta un relato conmovedor, sin ningún tipo de detalles técnicos innecesarios ni por supuesto morbosos; antes al contrario, a través de un madre y de un abuelo (dios mío, que figura del abuelo, Nicasio, su amor, pasión, entrega por ese niño al que adoraba en vida, sigue profesándola a pesar de su muerte) donde nos refiere el autor, a través de seudónimos, el dolor, la amargura, la tristeza que padecieron los numerosos padres, hermanos, familiares y amigos de las familias de aquellos pobres niños que perdieron la vida con una edad tan temprana.
En definitiva, el autor elabora un relato, que siendo trágico, enternecedor y dramático, nunca lacrimógeno, pretende, en sus propias palabras dar respuesta a lo que para el ha sido siempre una cicatriz toda su vida. No me extraña, yo reflexionando tras la conmovedora obra del Fernando no puedo mas que estar de acuerdo con él.
Para mi, después de Patria, sin duda, su mejor novela, he leído, Los vencejos e Hijos de la Fabula, esta ultima, me ha parecido brillante, emocionante y cautivadora. Os la recomiendo encarecidamente pues es una verdadera oda al amor incondicional, a la superación y a la aceptación de la muerte de la forma que cada uno sabemos o podemos digerirla.