¿Realismo mágico? No. La magia de la realidad. El esperadísimo regreso de Mamen Sánchez con una novela que nos recuerda la importancia de vivir nuestras propias vidas cuando los hijos vuelan.
La protagonista de esta historia fue hija durante 25 años y lleva siendo madre incluso más tiempo. Una madre sola con tres hijas trillizas a las que ha dedicado todos sus desvelos, olvidada de sí misma mientras las veía crecer. Ahora una de ellas, Margarita, abandona el nido para trabajar en París en el mundo de la moda.
Lo que debería ser una circunstancia tan inevitable como feliz, que los retoños vayan encontrando su camino, se convierte para su madre en el punto de partida de una vida completamente diferente a la que había llevado hasta entonces. Un auténtico terremoto, un verdadero tsunami que lo pone todo patas arriba… sin que ella se mueva de su sitio y de sus circunstancias.
Una novela con esa mezcla tan original de agudeza y sentido del humor que es la seña de identidad de Mamen Sánchez, una autora que, además conseguirá como nunca la identificación con todas aquellas lectoras que están aprendiendo que la revolución bien entendida empieza por una misma, y que no hace falta arrasar con todo lo que nos rodea para conseguir una vida más plena y feliz.
Mamen Sánchez is a deputy editor at ¡Hola! magazine and editor of ¡Hola! México. A bestselling author in Spain, she has published four novels. She lives in Madrid and is married with five children.
Mamen Sánchez es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense y ha realizado cursos de doctorado en Historia y Literatura, además de cursos de Literatura y Civilización Francesa en la Sorbona y de Literatura Inglesa en las universidades de Londres y Oxford. Es subdirectora de la revista ¡Hola! y directora de ¡Hola! México. Está casada y tiene cinco hijos.
En los últimos años ha triunfado con una serie de best sellers que mezclan de forma cautivadora y original géneros como la novela de intriga, el romanticismo, la comedia de costumbres y un personalísimo sentido del humor.
Si algo me ha gustado de este libro, sin duda, ha sido su prosa. Me ha encantado el estilo de Mamen en esta novela: sencillo, fácil de seguir y, al mismo tiempo, lleno de descripciones maravillosas. También he disfrutado mucho de las reflexiones que me ha provocado sobre mi propia vida mientras lo leía. Eso sí, siento que la trama flojea un poquito. Mi opinión en YouTube sin spoilers: https://youtu.be/wX0UFcNvK94
No es la novela que más me ha gustado de la autora, en realidad me parece que apenas pasa nada, pero una delicia, como todo lo que sale de la pluma de Mamen Sánchez.
Redondeo a 4 porque he disfrutado con la lectura, con las conversaciones con la garrapata, y con el ambiente que se respira en la novela.
Esperaba mucho más. Me encanta cómo escribe Mamen Sánchez y sigo enamorada de la manera en la que fluye su prosa, pero en esta novela hay demasiadas páginas en las que no pasa nada. Nada tiene consecuencias, todo sale bien. Los personajes se compran casas, alquilan locales y se mudan a Camboya como quien se cambia de zapatillas. La relación de esta madre con sus hijas me ha conmovido, pero todo lo demás me resulta demasiado ajeno.
Es una historia preciosa. Es una novela en la que me he visto reflejada. Se me han caído varias lágrimas a lo largo de la lectura porque a mí también me estaba pasando lo mimo que a la protagonista. Es una delicia leer a esta autora, me encanta.
Un libro lento, escrito desde el punto de vista de la madre. Que se cree omnipresente, como si pudiera adivinar cada paso de sus hijas. Deja reflexiones muy buenas, que por la estructura es una pena que cueste leer.
Este es el tipo de novela que me gustaría más si la hubiera escrito una autora latinoamericana, porque sentiría sus experiencias más cercanas en comparación con Mamen Sánchez, que es española. Y si bien no soy de España, estoy segura de que allá también hay gente de bajos recursos, y que no es necesario ir a buscarla a África. Por lo demás, fue una novela interesante, con personajes que se me hicieron muy realistas, tanto en sus acciones como en sus dichos. Se la recomiendo a personas con hijos adultos, que enfrenten el duro desafío de verlos hacer su vida.