El último condenado a muerte del la crónica de un episodio histórico que no debe ser olvidado.
El 27 de septiembre de 1975, al alba, el régimen franquista cerró su historial de ejecuciones con el fusilamiento de cinco condenados por terrorismo. El último en morir acribillado fue Xosé Humberto Baena, un joven militante gallego del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), acusado —sin pruebas ni testigos— de matar a un policía en la calle Alenza de Madrid. Allí había huido Baena apenas meses antes, con la policía pisándole los talones por sus actividades clandestinas, justo cuando el FRAP estaba a punto de emprender una escalada de violencia que pretendía derrocar una dictadura ya agonizante.
A horas de ser fusilado, recibió la visita de su padre, que quiso saber al menos si su hijo era realmente «Lo siento, papá, pero no puedo darte este consuelo. No fui yo quien lo mató».
¿Ejecutó Franco al hombre equivocado? ¿Sabía Baena el nombre del verdadero autor del atentado? En esta historia no hay todo es oscuridad revestida de secretos que, durante medio siglo, han permanecido sellados por leyes de impunidad y pactos de silencio.
Roger Mateos Miret, (Barcelona,1977). Licenciado en Ciencias Políticas-Relaciones Internacionales y Periodismo, amplió sus estudios en Rusia, Rumanía y Finlandia. Ha colaborado en la sección internacional de la revista El Temps, con artículos sobre Corea del Norte, países del Este de Europa y espacio ex soviético. Desde el año 2003 trabaja como redactor de la delegación de la Agencia EFE en Barcelona. El año 2004 realizó un viaje a la mitad norte de la península coreana, que es el embrión de su libro El país del presidente eterno. Crónica de un viaje a Corea del Norte
Una ágil y a la vez rigurosa investigación histórica de uno de los más negros eventos de la historia de España: los últimos ejecutados por el fascismo español. Roger Mateos se adentra en los orígenes de la lucha armada suicida iniciada por el FRAP en los estertores del franquismo, una guerra a la dictadura sin planificación ni objetivos que dio lugar a unas acciones sin sentido y terminó en juicio sin las mínimas garantías. El autor se centra en una verificación del grado de colaboración y participación real de los enjuiciados, en particular, de las tres personas que fueron ejecutadas. Todo ello en un relato que valiente y que huye de embelecimientos.
La lectura del libro es imposible abandonarla. Roger Mateos nos conduce en un viaje por todos los escenario alrededor de aquel hecho en busca de una verdad que nos fue hurtada durante años: la clandestinidad, el exilio, la infame sede de la Dirección General de Seguridad, el lugar de las acciones del FRAP, los cuarteles dónde se celebraron los juicios y fueron asesinados los militantes sentenciados, los cementerios donde aún se les homenajea en cada aniversario ... Tanto si tienes edad para recordar aquellos días como si no tienes memoria de ellos, una historia para conocer, recordar y transmitir.
Crónica de una muerte anunciada, pero injusta. Tener que asumir un crimen por las torturas que la DGS hacía en la Puerta del Sol. Todo por el partido, dar la vida por él. Pero, ¿y los supuestos altos cargos del mismo? ¿A última hora abandonas a tus camaradas?
Esta es la historia de varios jóvenes que acabaron fusilados por unas ideas y movimientos políticos para acabar de una vez con el franquismo. Pero también es la historia de un partido que se precipitó con sus planes de crear una rama militar sin preparación ni medios, llevando a varios de sus integrantes a la boca del lobo.
Roger Mateos hizo un trabajo inmenso durante varios años para traernos este libro interesantísimo, lleno de datos y detalles de una época que la gente joven de hoy en día no debe olvidar o pasar por alto. Una época en una España que despertaba después de 36 años de dictadura.
Este libro de se debería estudiar en las aulas de periodismo. Mil fuentes, un trabajo incansable buscando testimonios y bien escrito, indagando el caso del último fusilado por el franquismo.