Una carretera. Un coche alquilado. Y dos desconocidas que no tenían intención de enamorarse.
Olivia siempre ha tenido claro su rumbo. Es una periodista meticulosa, con una vida ordenada y un supuesto futuro brillante... hasta que una decisión impulsiva lo pone todo patas arriba. Riley no es de las que hace planes. Su vida va de huida en huida, de error en error, y la última parada parecer se el principio del desastre.
Cuando le pide a Olivia que la lleve a Santa Mónica, lo que debería haber sido un acuerdo temporal con varias reglas, se convierte en un viaje que les cambia la vida. Durante esta ruta de paradas que no entraban en los planes, moteles polvorientos, miradas que arden y secretos que se convierten en sombras, Olivia y Riley se descubrirán, se desafiarán y, quizá, también se salvarán.
Porque a veces, perderse es la única manera de encontrarse. Y amar sin frenos… la mejor forma de vivir.
Lorena Murién (1987). Soñadora y devoradora de series, empecé a juntar letras con 13 años y desde entonces lo he combinado con mi afición por el diseño gráfico y la maquetación.
Mi primera novela, Verde entre las flores (2021) es la consecución de un sueño que ha continuado con varias obras enfocadas al público general, con temática LGBTQI+ y representación lésbica en sus protagonistas. A día de hoy, continúo con la escritura mientras aprendo de la lectura de esos autores que han construido parte de lo que soy.
Una lectura fácil de seguir y de que te enganche a las pocas páginas. Logra hacerte encariñarte de los personajes poco a poco según el viaje avanza. La Ruta 66 tiene un encanto especial que acompaña a las protagonistas en cada parada que recorren. Como que a una después de leer esto le apetece pegarse un buen viaje de esos que te cambian la vida.