Raymond repite aventura. Esta vez se enfrenta a un psicópata que le propone un juego macabro, al que, el profesor, deberá hacer frente, luchando contra un asesino, él mismo y el tiempo. De nuevo repetirán sus colaboradores, Justo, Adela, Romero, Rodrigo y dos estudiantes de universidad, seleccionados por el propio Raymond. El hilo conductor de la trama, será la representación asesina de diferentes casos, basados en obras clásicas de la novela negra y de terror. Raymond deberá asociar cada uno de ellos, para enlazarlo con el siguiente, seguir la pista y tratar de adelantarse a los acontecimientos. Todo en una Murcia, pobre y limitada, donde la policía trata de evitar, por todos los medios, que el periódico y la ciudadanía, se hagan eco de la noticia. Si no lo consigue, el caos está garantizado.
Me ha parecido una novela policiaca muy entretenida y con muchísimo encanto. Tiene ese aire clásico que recuerda un poco a Agatha Christie, con misterio, personajes peculiares y varios giros que sinceramente no me esperaba.
El protagonista me ha gustado especialmente, de esos personajes a los que se les acaba cogiendo cariño conforme avanza la trama. Además, la idea general me ha parecido bastante original y diferente dentro del género. Hubo ciertos personajes o algunas decisiones que no terminaron de cuadrarme del todo, aunque eso ya es una opinión personal. Aun así, no empaña la experiencia y creo que tiene mucho mérito porque mantiene muy bien el interés hasta el final.
En general, una lectura muy disfrutable para quien quiera un misterio ligero, entretenido y con ese toque clásico de novela detectivesca.