¡Obra maravillosa! ¡Me encantó de inicio a fin! ¡Completamente satisfecho!
Es increíble, pero parece que cada libro de esta saga es mejor que el anterior. La aventura, el humor, el desarrollo de los personajes, la trama principal, todo ha mejorado un montón. Siendo totalmente sincero, desde la primera hasta la última palabra del libro permanecí completamente absorto en la historia creada por un hipnotizador que se hace llamar Rick Riordan. Me declaro culpable de ser seducido por su prosa, cómplice de sus personajes y adicto a su wordbuilding. La experiencia que viví fue espectacular.
Primero que todo, quiero valorar especialmente la genialidad que hizo Rick al realizar una reconstrucción del laberinto del mito del Minotauro, para utilizarlo como escenario principal de los acontecimientos de la obra. Esta idea revolucionó completamente mi experiencia con esta lectura porque de las leyendas griegas que conozco, esta es mi favorita. Acompañar a Percy y sus amigos, a recorrer un laberinto mitológico, lleno de trampas mortales en una batalla contrarreloj fue tremendamente bueno. Mientras leí, noté como si ambos elementos —personajes y mitología— realizaran una clase de superposición combinativa para que no desentonaran entre sí y el lector percibiera naturalidad en este aspecto. De lo contrario, hubiera parecido un crossover extraño e incongruente. Adicionalmente, la manera como Rick incorporó flashbacks y fragmentos de la historia de Dédalo, Minos, Icaro y demás implicados, fue muy inteligente porque permitió que en los momentos de transición o, mejor dicho, cuando Percy dormía, pudiéramos ir descubriendo piezas de un rompecabezas que estaba armándose en segundo plano. Todas sus jugadas le salieron muy bien ejecutadas.
Eso sí, a pesar que la atmosfera de la obra es espectacular, el ingrediente principal que mantiene —en medio de la lectura— la sazón y la adicción en plenas condiciones, no es otro más que el toque de humor que utiliza el autor en medio de la narración. Sí, el mundo está en peligro y hay muchas probabilidades de que aparezca de la nada un monstruo gigante y mate a los personajes principales, pero, justo en esos momentos de tensión, es donde a Rick le parece excelente introducir un diálogo satírico que reduce el drama y la seriedad del evento para que su historia no cambie el tono divertido que él quiere mantener. Eso conlleva que los momentos más peligrosos de la trama se conviertan en escenas excéntricas, pero muy entretenidas, similares a las presentadas en muchas de las películas de los superhéroes de Marvel. Asimismo, Rick sigue dotando a sus personajes con ironía, sarcasmo y atrevimiento, permitiendo que, incluso en los diálogos, estemos atentos a disfrutar del siguiente gag, ya sea por una escena de celos, un extraño shippeo, una burla, una diferencia, etc. Categóricamente, el tono humorístico es lo mejor, no solo del libro, sino de toda la saga.
Otro detalle que me pareció interesante fue el avance en la historia de varios personajes en general. Sí, obviamente como Percy es el protagonista la historia girará en torno a él, pero eso no significa que los demás sean estatuas o NPC’s; ellos también tienen sus objetivos, piensan, tienen un camino que recorrer. Por eso me gustó mucho también este aspecto, ya que, es bonito cuando notas que el creador de una historia permite que sus personajes también tengan la oportunidad de ilusionarse, expresarse y vivir. Otra de las grandes decisiones de Rick Riordan que aporta directamente materia prima al contexto de la obra.
Naturalmente, como este es el cuarto volumen de una saga, prefiero no opinar detalladamente de muchos detalles del libro porque esto se convertiría en un océano de spoilers, pero, si quiero confesar que me encantaría opinar de cada capítulo de la obra por separado y con todos los detalles porque me siento demasiado reprimido al haberlo leído solo. Es muy frustrante querer hablar, con pelos y detalles, de algo que te resultó encantador, pero no poder hacerlo para evitar dañar la experiencia de otro lector. También confieso que me hubiera encantado realizar una lectura compartida o conjunta para tener con quien reírme de las ocurrencias que nos regala el autor. Quien sabe, tal vez en el futuro, algún amigo o familiar cercano se anime a leerlo y entonces decida volver a releer toda la saga. Quien sabe, no lo descarto.
Ya para terminar, también confieso que tengo muchas ganas de leer el siguiente libro, y el siguiente, y todo lo que en su vida a escrito este señor porque la verdad me encanta muchísimo su trabajo. Hay personas que, simplemente, nacieron con un don maravilloso para comunicarse y Rick Riordan es uno de ellos. Cuando empecé esta saga nunca pensé que fuera a volverme tan aficionado a esta historia, pero pasó y me siento muy feliz por ello. Leer esta saga es una experiencia muy bonita que me hace sentir bastante vivo, con ganas de molestar y de reírme a carcajadas. Esta saga ya hace parte de mi alma y no la quiero olvidar jamás. Así de simple.
Sobra decir que es un libro recomendado, que si lo leen la pasarán muy bien, que el tiempo se les irá volando y que jamás se arrepentirán si se sumergen en esta experiencia tan satisfactoria. La calificación sobradísima es de cinco estrellas porque de momento, es el mejor libro de la saga y uno de los mejores que he leído en mi vida. Es en estos instantes que me siento tan feliz de ser un lector. Vale la pena serlo, no lo cambiaría por nada.
Próximo destino, The Demigod Files.