Jordan Callahan juró no volver a Toronto. Allí lo había perdido todo. Allí había dejado de ser ella.
Sin embargo, el destino la llevó de vuelta… aunque fuera por unos meses. Solo quería terminar sus prácticas de Fisioterapia, mantener un perfil bajo y marcharse lo antes posible. Ese era el plan.
Hasta que apareció Nathan Prescott.
Capitán del equipo de hockey, ídolo nacional. Nathan lo tenía todo…, excepto paz. Detrás del número 17 se escondía una culpa que lo perseguía en silencio y un pasado que nadie conocía.
Jordan no buscaba complicaciones. Nathan no estaba dispuesto a abrirse. Pero cuando dos personas rotas se cruzan, a veces lo último que esperan es justo lo que más necesitan.
Sport romance para cubrir una premisa de un reto lector. El punto a favor es que los protagonistas son adultos. Por lo demás, está bastante bien escrito, tiene una buena dosis de escenas spicy y trata temas de acoso escolar que acaban teniendo un "buen" desenlace.
“Y la verdad es que solo hay una cosa que importa: soy una persona que ama a otra persona”. Una vez más, leer a Edine Mull ha sido entrar de lleno en una historia cuyos personajes no nos dan tregua, con acontecimientos inesperados y situaciones muy bien desarrolladas y resueltas. “Una jugada inesperada” es, por lo leído en la presentación, la primera entrega de la serie “Corazones en juego”. En este primer libro, los protagonistas, Jordan Callahan y Nathan Prescott (Seattle y Minnesota: así se apodan, familiarmente, entre ellos), vivirán experiencias dolorosas y trau-matizantes, por separado, que marcarán sus vidas y que iremos conociendo con dosis de información muy bien calculadas. “Una jugada inesperada” es, sin duda, una de aquellas novelas románticas que te atrapan ya desde las primeras páginas. Alterna el presente con sucesos que ocurrieron seis años atrás, muy hábilmente hilados con todo aquello que ahora vamos conociendo. Las heridas del pasado dejan marcas, y el temor a que algunas experiencias regresen nos paralizan y llenan nuestra vida de incertidumbre y desconfianza. Jordan ha aprendido a sobrevivir, qué duda cabe, pero… ¿es suficiente? Reconstruirse requiere una fuerza interior que no siempre aparece. Ayudan los amigos, el trabajo bien hecho, el tiempo…, pero sobre todo, y por encima de todo, el amor. Me ha cautivado cómo la autora nos muestra la evolución de Jordan: sus miedos, pero también su coraje; sus recelos, pero también su entrega; sus terribles recuerdos, pero también su empeño por superar y avanzar. La novela culmina (o casi...) con esa “jugada inesperada” que nos va a sorprender y a maravillar. El amor, este tipo de amor, tendría que ser siempre algo así: liberador. No controla: acompaña. Respeto y verdad. ¡Y pasión! Una novela, en resumen, muy recomendable, como todo lo que he leído hasta ahora de esta escritora que nunca deja de sorprenderme. Y todo ello con una prosa fresca y dinámica, un estilo siempre ágil, con las justas descripciones; una narrativa que nos hace pasar páginas en un suspiro. Una maravilla.
Nunca pensé que un sport romance se convertiría en una de mis lecturas preferidas del año. Y no porque no me guste el género, todo lo contrario. Pero con la manera en la que Edine Mull ha relatado esta historia, ambientada en el mundo del hockey en Canadá, la ha llevado al siguiente nivel.
Jordan es una joven de Seattle que termina sus estudios y se le presenta la oportunidad de ejercer como fisioterapeuta en el equipo de hockey que dirige su abuelo en Toronto. Sin embargo, aquella ciudad solo le trae recuerdos dolorosos tras el acoso escolar al que estuvo sometida en el instituto cuando era adolescente. Todo cambia cuando conoce a Nathan, una de las estrellas del equipo que arrastra también su propia mochila de piedras, y lo que comienza como una relación de amistad, supondrá un apoyo fundamental para ambos.
Edine Mull nos introduce de lleno en los partidos de hockey de la NHL, tanto desde las gradas como en el vestuario, porque el trabajo de documentación de esta novela es sumamente notable gracias a la perspectiva de ambos personajes que nos irán relatando sus puntos de vista alternados en cada capítulo.
A su vez, escenas del presente y del pasado se van intercalando y, aunque en un principio parezca que no tengan mucha relación entre ellas, la autora ha sabido hilarlas para concluir en un final donde todo fluye de una manera magistral.
En este sentido, la historia toca temas sensibles que pueden llegar a tocarnos el corazón y hacernos soltar una lagrimilla, como son el acoso escolar, la presión del deporte de élite y la falta de aceptación de la homosexualidad de uno de sus personajes. Cabe destacar la excelente perfilación, tanto de los principales como de los secundarios, entre los que la pareja protagonista me ha conquistado a todos los niveles.
Edine Mull ha experimentado un salto reseñable en su pluma y no puedo dejar de recomendar este sport romance que se convertirá en una de las apuestas seguras de este año. Esperando con ansia ya a la siguiente parte de la serie.
Esta historia pertenece a la serie 𝗖𝗼𝗿𝗮𝘇𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗷𝘂𝗲𝗴𝗼, que son libros autoconclusivos ambientados en el mundo del hockey, cada uno con una pareja protagonista. En este caso conocemos a 𝗝𝗼𝗿𝗱𝗮𝗻 𝘆 𝗡𝗮𝘁𝗵𝗮𝗻, un jugador de hockey y una fisioterapeuta. Pero, Como siempre pasa con los libros de Edine Mull, esta historia cuenta mucho más, hay miedos, traumas, pasado… todo lo que da profundidad y realismo a los personajes.
Esta narrada en primera persona a dos voces, y tiene saltos en el tiempo. Que es algo que me encanta cuando está bien integrado, y aquí lo está: aparecen justo donde deben, sin cortar el ritmo y aportando el contexto perfecto a la trama.
Toca temas sensibles como el bullying, la presión de las expectativas (propias y externas) o la homofobia en el deporte, y aunque es una lectura dura en algunos momentos (aconsejo leer la nota de la autora antes de empezar), también es divertida, profunda, emotiva. Vamos, que lo tiene todo. Y por supuesto, también spicy, hay una escena que… madre mía 🔥🔥.
Me encantó cómo te sumerge en el mundo del hockey de forma orgánica, recreando tanto la parte deportiva como los entresijos de este mundillo. Se nota la documentación.
La verdad, he amado este libro de principio a fin. Es des esas historias que te atrapan y ya no te sueltan. Lo devoré en poquísimo tiempo y estoy deseando seguir con la serie, reencontrarme con Jordan y Nathan, que ya os advierto que va a ser vuestro nuevo Crush ♥️. Pero también saber más de Liam, River, Connor, Caden…
Y por último... bueno, me voy a repetir, porque siempre digo que mi último libro de Edine es mi favorito… y con este, otra vez, es verdad. Y es que leerla desde sus inicios me ha permitido ver su enorme evolución y cómo se supera en cada obra.
✨️En definitiva, un libro muy recomendable si te gustan los sports romance y las historias intensas. Y si aún no conoces a Edine Mull, este es el libro perfecto para enamorarte de su pluma.
Primer libro que leo de esta autora y ya os digo que no será el último. Primero de la serie corazones en juego, es autoconclusivo.
Jordan debe viajar a Toronto, donde se juro no volver, ahí lo había perdido todo. Debe hacer las prácticas de fisioterapeuta, salir indemne y volver a Seattle, a su vida, a su hogar. Nathan Prescott, capitan del equipo de hockey, un ídolo . Pero carga con una culpa que no lo deja vivir. Dos personas que tienen blindado el corazón, aunque el destino tiene otros planes.
Jordan no buscaba complicaciones. Nathan no estaba dispuesto a abrirse. Pero cuando dos personas rotas se cruzan, a veces lo último que esperan es justo lo que más necesitan.
Una historia que me ha mantenido pegada a sus páginas, contado por sus protagonistas alternando entre presente y pasado, manteniéndote en intriga hasta el final. Es de esas historias que se te quedan grabadas en el alma y corazón, trata temas sensibles como es el acoso, el bullying, la depresión, la homosexualidad en el deporte, el duelo y todo con sensibilidad. Personajes a los que amas, Nathan, Jordan, Liam ,Connor, Cadena... y otros a los que odias, esos no los quiero ni nombrar, si lo lees lo entenderéis, escenas que te hacen suspirar, otras que se te encoge el corazón y se te escapa alguna lágrima de impotencia, giros que te dejan 🤯 y un final que te deja una sonrisa pintada en la cara . Es de esas historias que sacan lo mejor y lo peor que hay en ti mientras vas pasando las páginas. Que hace que quieras entrar en el libro para ayudar, abrazar, dar tu apoyo y sobretodo hacer justicia. Es de las que se convierten en tu lectura favorita, Si te gustan los Sport romance, las segundas oportunidades, este es tu libro, deseando leer el siguiente ❤️❤️❤️ Lo recomiendo 💯 #retolibroypalomitas premisa protagonista deportivo.
Llevaba un montón de tiempo viendo esta serie por aquí y nunca encontraba el momento para empezar. Peroooo, por fin ha caído el primero y solo puedo decir una cosa: me ha sorprendido muchísimo.
Si te gustan las americanadas en plan Chicas malas y ese caos social de instituto/universo competitivo (sí, a mí me flipan, qué queréis que os diga 😌), aquí vas a encontrar esa vibe… pero bastante más durita. Porque sí, hay risas, salseo, amor, amistad... pero debajo hay un trasfondo serio.
Estamos en un sport romance con hockey, pero lo que engancha de verdad es lo emocional: Jordan viene de unos años que han sido una auténtica pesadilla. Y Nathan, por su parte, está cada vez más cansado y más harto de vivir bajo el yugo de su padre. Y claro, cuando los hilos del destino deciden cruzarlos… lo hacen de una manera de lo más divertida.
El amor en esta historia es una relación sana, tierna y protectora (en ambas partes). Además, los personajes secundarios son encantadores y aportan a la trama: no están de adorno, suman, y además van dejando pistas de lo que vendrá en las siguientes entregas (yo estoy deseando seguir ya).
A nivel narrativo, se lee rapidísimo: primera persona desde varios puntos de vista, capítulos cortos, y una narración que te atrapa desde el principio. Me ha gustado mucho cómo está integrado el presente con los flashbacks, encaja y te va completando el puzzle emocional sin romper el ritmo.
Y ahora:
- Hay escenas con las que me he reído. - Otras que no me han convencido del todo. - Y otras en las que solo pensaba: “este personaje necesita una caricia… con una silla de metal… y todas mis fuerzas”.
Importante: leed la nota de la autora al principio, porque se tocan temas sensibles (no se romantiza).
Divertida, intensa, con salseo, romance y heridas. Ha sido una sorpresa total y yo ya esto lista para seguir.
Como “La rosa de Skye” me cautivó, me animé a leer un libro de temática deportiva de la misma autora, y para mi sorpresa, desde el principio me atrapó. Jordan, fisioterapeuta, y Nathan, jugador de hockey, necesitan apoyarse el uno al otro y a partir de ahí entre ellos surge el amor. Pero no es tan fácil amarse cuando están rodeados de malas personas. La autora tiene un don especial para construir villanos: la presumida y apuesta Ashley, junto con su amiga Brigitte, dan ganas de bajarlas de las nubes de unas buenas bofetadas. ¿Y Tayson? Ese es un espécimen del que es mejor alejarte de él. En esta trama también se tocan temas delicados como el bullying y el amor entre personas del mismo sexo, con las complicaciones que eso conlleva, especialmente cuando uno de ellos es un deportista. Liam es un amor y solo quiere ser feliz, como cualquier otra persona. Seattle y Minnesota, pese a la intromisión de Tayson, también merecen su oportunidad. Pero ¿a qué se refiere el título de la novela? Si queréis saberlo, ¡adelante! Este libro no os defraudará. Felicidades, Edine! “Una jugada inesperada” es un maravilloso libro lleno de sorpresas, personajes complejos y giros que te mantienen pegado a sus páginas
Nuestro protagonista Nathan es todo lo que está bien en un hombre, aunque al principio quieren pintarlo como el típico deportista, mujeriego y todo lo que embarca ser un deportista satélite, pero realmente desde el primer momento él es maravilloso es una historia dura, sobre todo la de ella, todo lo que arrastra y todo lo que ha sufrido, aunque él y la historia de su familia tampoco se queda corta. Me gustó también la relación de los compañeros de hockey del chico y amigos del protagonista, aunque hay una parte que me suena un poco rara cuando ella deja de tener relación con alguien que para ella era muy importante igual amigo un muy libro recomendado 📕🤓
Increíble historia, me ha tenido muy muy enganchada. Pero lo que me ha hecho sufrir y llorar, necesito tiempo para asimilar esta historia. Gracias Jordan por tu valentía y por aguantar. Gracias Minnesota por querer a Jordan de esa forma, tan pura y tan bonita.
Una historia que transcurre en el mundo del hockey, pero que toca temas muy cercanos y reales, tratados de una manera muy real y respetuosa. La pluma de la autora engancha, sin duda leere mas libros de ella.
Primer libro que me leo de esta autora. y primer libro de una serie.
¿Qué puedo decir? Me ha encantado, ha sido una historia que me ha atrapado desde el principio.
Este libro nos narra la historia de Jordan y Nathan, y a través de flashback, muy bien traídos conocemos el pasado de los protagonistas.
Trata temas bastante peliagudos, desde una perspectiva muy respetuosa y nada sensacionalista. Te hace conectar con la prota, toda una luchadora, y sufrir por ella y alegrarte también.
Y Nathan, igual, es un protagonista que lleva una mochila a cuestas bastante pesada pero a pesar de ello es un amor de persona, he conectado con el desde el minuto 1.
¿Y los apodos que se tienen? ¡Me encantan!
Especial mención a los secundarios, no son los típicos secundarios que se acaba el libro y ya ni te acuerdas, si no que de verdad yo quiero ser amiga de Liam y Connor.