Madre e hijo frente a la belleza y la violencia que supone vivir en el Caribe.
«Cardona logra hilvanar una historia tan filosófica como conmovedora.» Víctor Ramos «Una obra divertida y contundente que logra lo que solo puede la gran literatura: llevarnos a alcanzar la intimidad propia por la vía de la experiencia de la intimidad ajena. […] Un narrador que crece como crecemos, a golpes y sin darnos cuenta.» Ana Teresa Toro
Javi vive en una casa de madera encima de la ferretería familiar. Pero dependiendo del clima, de su abuelo, de los tiroteos, o de la furia de su padre, la casa puede estar arriba o abajo. Arriba su madre se llama Pilar, abajo es una Chica Bombón; arriba su padre es una careta de soldar, abajo un fantasma; arriba Javi le cambia los pañales a su abuelo, abajo espanta pretendientes a su madre; arriba hace nieve frotando bloques de foam, abajo construye una playa con la arena que venden en sacos; arriba es un niño cruel, abajo un adolescente tierno; arriba es gringo, abajo puertorriqueño.
Esto también es una casa es un tour de force entre un hijo y una madre, entre una casa y una ferretería, entre lo que tiene arreglo y lo que nunca lo tendrá, entre el dolor y la ternura, y entre la belleza y la violencia que implica vivir en el Caribe. Con una prosa limpia y exacta, profunda y sutil, esta novela pone en relieve aquel mandamiento de Nabokov: «Acaricien los detalles, los divinos detalles».
«En época de la casita de Bad Bunny, esta novela nos explica las vicisitudes de una clase social, víctima y a la vez protagonista, de los cambios sociales durante los últimos setenta años» (Edgardo Rodríguez). «Cardona logra hilvanar una historia tan filosófica como conmovedora» (Víctor Ramos).
Esto también es una biblioteca y hacen sus apariciones grandes obras de Homero, Stevenson, Verne, Melville, y Hemingway, pero también Cervantes, García Márquez, Soto y García Ramis, Carroll, Lee, Matos Paoli, entre muchos otros. La escritura poética del narrador teje la madeja de una historia dentro de otra y otra más. Y no puedo evitar encontrar la poesía en las oraciones o las historias dentro de otras en la novela porque como dijo mi amada Gloria Fuertes: « Dios me hizo poeta y yo me hice bibliotecaria ». Y eso lo tenemos las dos en común, Glorita querida.
Un gran acierto de la novela es la universalidad de esta especie de Bildungsroman que se detiene donde debe hacerlo, como hace el genio François Truffaut en su maravillosa película de la nouvelle vague francesa “Los 400 golpes”. En esta novela Toa Baja es tan única como universal, como lo vimos en los relatos de la excelsa colección Levittown, mon amour. Los afectos y las carencias son la orden del día en esta casa-ferretería-biblioteca-fábrica de palabras. Y, por el momento, de esta casa- ferretería-biblioteca-fábrica de palabras, yo me quedo con las mejores: río, madre, nana y teta.
Háganse con un ejemplar de esta novela que da ganas de abrazar al mundo, con todo y el hedor, la sangre, la miseria y los pedazos de foam que no hay escoba que los recoja.
“… la verdad no dependía de adjetivos y que solo los mentirosos adornaban .” Hermosa lectura entre la inocencia y creatividad de un niño/adolescente para narrar la vida y la cotidianidad A mis favoritos.
un libro delicioso, plagado de claro-oscuros de palabras de referencias a libros de dolor y de miseria y de amor y de inocencia una belleza de anécdota, vista desde la voz de un niño, sobre lo que es crecer en una isla del caribe, entre dos casas y entre un torbellino de emociones en donde se odia y se ama por igual
ESTO TAMBIÉN ES UNA CASA es la primera novela de Cezanne Cardona. En este coming of age, Javi explica cómo sus circunstancias familiares inusuales le causan problemas en la escuela, en especial con sus asignaciones. Javi vive con su mamá y abuelo en una casa de madera construida sobre la Ferretería Familiar, donde atestigua cómo la salud de su abuelo empeora, cómo la violencia de género que caracteriza la relación de su papá y mamá continua, y cómo su mamá logra con su belleza seducir a sus clientes. La novela logra mantener al lector envuelto con la voz narrativa de Javi que fluctúa entre la inocencia y malicia. En ese vaivén narrativo, toda oración, escena y descripción contiene un doble sentido y propósito como el hogar del protagonista que a su vez es una ferretería y también una casa.
Que belleza de libro. Súper honesto, súper vivo y súper... ¿identificable?
¿Es normal que yo encontrara normal las cosas que pasaban en el libro? Y sí, puedo sonar despectivo, pero hay una belleza única y curiosa en el modo en el que el autor narra las situaciones que lo hace... wow... ¡Fucking libro bello, carajo!
Con esta novela, Cezanne Cardona continúa explorando la geografía humana detrás de Levittown mon amour.
Es tan fácil de leer como de querer releer. Un retrato puramente humano de Levittown que no necesita alejarse de la costa atlántica de Punta Salinas para poder existir en cualquier otra esquina del mundo.
Permitiéndole a su protagonista residir en un imaginario que existe entre Leone, Lucas, Vonnegut y Capote; Cezanne pinta la complejidad de sus personajes y sus relaciones imperfectas en una serie de viñetas tan dolorosas como hermosas.
Con prosa llevadera, fresca y precisa se desarrolla un coming-of-age en el que al mismo tiempo que todo cambia, todo sigue igual; tal belleza sosteniendo la narrativa a la altura del segundo piso de una ferretería de pueblo.
"¿Cómo se reza para que nadie compre una careta de soldar?"
Que gran sorpresa resultó ser la narrativa de Cezanne Cardona, es mi primer libro en el que conozco su narrativa y me encantó la voz narrativa de Javi. Una historia en dónde los detalles y cómo se narra es lo que vale la pena. La historia nos situa en Toa Boa, un contexto caribeño, en dónde los limites espaciales definen comportamientos, una familia disfuncional, un abuelo singular y una madre juvenil que busca salir adelante a su manera con verdades y mentiras. Un Javi descubriendo su amor por los libros y narrar, narrar su historia, aunque los dibujos e historias le califiquen con notas bajas. Es una ferreteria =eso también es una casa. Genial y a seguir descubriendo más del autor. No le pongo las 5☆ porque me hubiera gustado un poco más pero sí lo recomiendo.
Este libro nos narra la historia de Javi, quien vive junto a su abuelo, su madre y su padre sobre la ferretería familiar, un lugar que se siente tan vivo y marcado por recuerdos como los propios personajes.
Desde las primeras páginas, la historia me atrapó por completo. Me encantó la manera en que el autor construyó a los personajes, los cuales son complejos y llenos de matices. Javi, especialmente, me encantó muchísimo. Ver cómo lidia con todo lo que ha presenciado; la violencia, las pérdidas y el peso emocional de crecer en medio de tantas circunstancias difíciles, hizo que la historia se sintiera profundamente emotiva.
Es de esos libros con una historia intensa, que logran tocar temas duros con mucha sensibilidad.
Leer esta novela con mi esposo fue una experiencia singular. La leímos, por varios días, antes de irnos a dormir. Nos encontrábamos riendo y llorando dentro de una misma oración, sin transición artificial, porque la escritura hace que la contradicción no se resuelva, sino que puedas experimentarla. Ese efecto (que muchos conocen solo en retrospectiva) ocurre aquí con una honestidad poco común: no se suprime la crueldad, ni se maquilla; se expone junto a la ternura del narrador.
La novela me tocó de manera profundamente personal. Fui mamá a los 16 años, y aunque la historia de Javi no es la mía, entendí las fisuras de la casa, las contradicciones de la infancia y las tensiones familiares. También fui mujer maltratada, y en varios momentos me vi reflejada en las escenas donde las figuras adultas no siempre son protectoras ni coherentes; donde la casa no es necesariamente el refugio que debe ser para un niño. Tiene una prosa que deja ver con precisión los detalles que importan.
Esto también es una casa es una obra que se sostiene en la tensión misma de la vida: no en la trama de giros artificiales, sino en la alternancia de rostros, climas y roles que habitan en el espacio literario. Javi, el protagonista, vive encima de la ferretería familiar en una casa de madera que parece moverse entre posibilidades opuestas; una metáfora coherente para una infancia atravesada por condiciones inciertas.
Cardona construye con una prosa clara y exacta una narrativa que oscila entre el dolor y la ternura, entre aquello que tiene arreglo y lo que nunca lo tendrá, entre la belleza y la violencia que define (demasiadas veces) la vida caribeña. 
Esta novela confirma que la literatura puede capturar la complejidad de la vida sin simplificarla, y que una casa (como imagen, como espacio, como palabra) puede ser muchas cosas al mismo tiempo. Para mí, fue una lectura necesaria por lo que dice y, sobre todo, por cómo lo dice. ¡Gracias Cezanne!
Es una novela corta, hermosa y conmovedora. Narrada a través de la mirada de un niño-adolescente que vive con su madre, que lo parió a los catorce año, y su abuelo, que es ciego y diabético. Viven en una casita de madera en los altos de la ferretería del abuelo, que atienden la madre y el niño. La historia narra un retrato de las diversas contradicciones que podemos encontrar en el ser humano y en las familias, desde la óptica puertorriqueña. Bella. 🤍
Me gustó muchísimo. Desde sus primeras páginas, el autor logra que uno se sienta como si estuviera caminando por las calles de Toa Baja, acompañando a sus personajes a través de las distintas situaciones y eventos que han marcado nuestro país. La narrativa, que a veces es entretenida, a veces fuerte y conmovedora, es un reflejo de la realidad que viven muchos niños en Puerto Rico.
«Esto también es una casa» es, a mi entender, la primera novela del autor Cezanne Cardona (de quien me encuentro complacido de ser estudiante suyo). Es una novelita muy breve que fácilmente se puede leer en un día si tienes tres a cuatro horas para matar, quizás un poco menos o un poco más, dependiendo de que tan rápido uno lea.
Los temas de la novelita son exquisitos y quizás más aún de exquisitos son los juegos de palabra que se usan. Cardona consigue encariñarte con los personajes y sus vicisitudes en no muchas oraciones y sabe manejar muy bien las emociones del lector.
Mis únicas dos críticas serían quizás el hecho de que se siente casi como una colección de cuentos y no tanto como una novela. Supongo que era de esperarse, teniendo en cuenta que Cardona es principalmente un cuentista y columnista, no un novelista. Esto solo puede ser un punto negativo si no eres súper fanático de los cuentos. El segundo punto es que la novela es más como una reflexión de distintos temas que una trama en sí. Esto a mí no me afecta tanto pero sé que algunas personases podría disgustar.
Con todo y eso, es una joya de la literatura puertorriqueña. Una que me confirma que eso de que las "generaciones literarias" ya no existen es mentira. Cezanne Cardona definitivamente compone una nueva generación de autores junto a varios más que hay que vigilar, ya que están demostrando que nuestra literatura no le tiene nada que envidiar a las de los demás países. Pronto los nombres de aquí estarán en las estanterías de los demás países, no me cabe duda.
I liked the writing style of this novel. The first person narration used a lot of repetition and lists, but it still had a clear narrative, not stream-of-consciousness writing. I thought that balance worked well for the story and the narrator’s young age.
The book captured the tension of being a young single mother who wants to maintain her independence while still trying to express love and care for her son. The relationship between them felt well developed, not like a stereotype.
One of my favorite parts was when they each make a sculpture out of foam. The descriptions of the tiny foam pieces breaking off and never being fully cleaned up felt vivid and symbolic.
Esto también es casa es un texto bello y emotivo que encuentra en la voz infantil un matiz de especial ternura. Esa mirada ingenua y sensible potencia la intimidad del relato y vuelve aún más conmovedora la reflexión sobre el hogar, la pertenencia y los afectos. Un libro delicado, construido desde lo cotidiano, que se lee con suavidad y deja una sensación cálida y perdurable. Cezanne Cardona ha sido un descubrimiento.
Que libro tan bonito y a la vez crudo, valió totalmente la pena leerlo. Me alegra haberlo escogido después de leer la primera frase la cual me hizo reir.
Al principio no paré de reír y pensé que solo serían risas mezcladas con una realidad cruel pero hubo momentos donde se me aguaron los ojos y aunque le suelo huir a libros que toquen la parte sensible de uno es bonito sentir ambas emociones. Pero sobre todo disfruté la enseñanza y el humor de Cezanne Cardona.
Este libro me agarró de una manera que estaba releyendo todo. Narrado en cantitos y con una voz tan sutil, triste y hermosa que suspiré, me sorprendí y lloré de una manera que no esperaba. Quiero leer todo lo que este pana escriba pq siento que alteró la química de mi corazón.
fue interesante leer este libro desde la perspectiva de un niño, tiene un tono infantil pero muy real. Me hizo reflexionar sobre cuáles han sido mis casas, si siguen existiendo, si entre el cambio, he adoptado nuevos hogares. Adoré el ambiente que Cardona le brindó al libro, me pude ubicar e imaginar el lugar. En pocas páginas, les tomé cariño y me pregunto qué habrá sido de ellos.
Amé leer esta novela. Está novela me hizo reír, llorar, reflexionar y aceptar quienes somos como puertorriqueños. Es ver como usamos nuestra imaginación para sobrevivir en esta colonia.
No soy de leer este tipo de género literario y voy a comprarme su otra novela y La Guaracha del Macho Camacho de Luis Rafael Sánchez.
Súper fácil de leer, sencilla y distinta a todo lo que había leído antes. Vivencias que podrían ser de cualquier barrio de Puerto Rico, aunque aquí fueron en Toa Baja.