Esto también es una biblioteca y hacen sus apariciones grandes obras de Homero, Stevenson, Verne, Melville, y Hemingway, pero también Cervantes, García Márquez, Soto y García Ramis, Carroll, Lee, Matos Paoli, entre muchos otros. La escritura poética del narrador teje la madeja de una historia dentro de otra y otra más. Y no puedo evitar encontrar la poesía en las oraciones o las historias dentro de otras en la novela porque como dijo mi amada Gloria Fuertes: « Dios me hizo poeta y yo me hice bibliotecaria ». Y eso lo tenemos las dos en común, Glorita querida.
Un gran acierto de la novela es la universalidad de esta especie de Bildungsroman que se detiene donde debe hacerlo, como hace el genio François Truffaut en su maravillosa película de la nouvelle vague francesa “Los 400 golpes”. En esta novela Toa Baja es tan única como universal, como lo vimos en los relatos de la excelsa colección Levittown, mon amour. Los afectos y las carencias son la orden del día en esta casa-ferretería-biblioteca-fábrica de palabras. Y, por el momento, de esta casa- ferretería-biblioteca-fábrica de palabras, yo me quedo con las mejores: río, madre, nana y teta.
Háganse con un ejemplar de esta novela que da ganas de abrazar al mundo, con todo y el hedor, la sangre, la miseria y los pedazos de foam que no hay escoba que los recoja.
Con esta novela, Cezanne Cardona continúa explorando la geografía humana detrás de Levittown mon amour.
Es tan fácil de leer como de querer releer. Un retrato puramente humano de Levittown que no necesita alejarse de la costa atlántica de Punta Salinas para poder existir en cualquier otra esquina del mundo.
Permitiéndole a su protagonista residir en un imaginario que existe entre Leone, Lucas, Vonnegut y Capote; Cezanne pinta la complejidad de sus personajes y sus relaciones imperfectas en una serie de viñetas tan dolorosas como hermosas.
Con prosa llevadera, fresca y precisa se desarrolla un coming-of-age en el que al mismo tiempo que todo cambia, todo sigue igual; tal belleza sosteniendo la narrativa a la altura del segundo piso de una ferretería de pueblo.
"¿Cómo se reza para que nadie compre una careta de soldar?"
Esto también es casa es un texto bello y emotivo que encuentra en la voz infantil un matiz de especial ternura. Esa mirada ingenua y sensible potencia la intimidad del relato y vuelve aún más conmovedora la reflexión sobre el hogar, la pertenencia y los afectos. Un libro delicado, construido desde lo cotidiano, que se lee con suavidad y deja una sensación cálida y perdurable. Cezanne Cardona ha sido un descubrimiento.
Este libro me agarró de una manera que estaba releyendo todo. Narrado en cantitos y con una voz tan sutil, triste y hermosa que suspiré, me sorprendí y lloré de una manera que no esperaba. Quiero leer todo lo que este pana escriba pq siento que alteró la química de mi corazón.
Me gustó muchísimo. Desde sus primeras páginas, el autor logra que uno se sienta como si estuviera caminando por las calles de Toa Baja, acompañando a sus personajes a través de las distintas situaciones y eventos que han marcado nuestro país. La narrativa, que a veces es entretenida, a veces fuerte y conmovedora, es un reflejo de la realidad que viven muchos niños en Puerto Rico.
Súper fácil de leer, sencilla y distinta a todo lo que había leído antes. Vivencias que podrían ser de cualquier barrio de Puerto Rico, aunque aquí fueron en Toa Baja.