Prólogo de: Irene B. Trenas Ilustración de cubierta: Juan Alberto Hernández
En algún lugar del Campo de Gibraltar, en un pueblo golpeado por la posguerra, una niña se encuentra con algo que le cambia la vida, a ella y a la gente que la rodea. Un milagro de los que nunca le suceden a la gente pobre. Una bendición que le dará más salud de la que esperaba y muchos años para agradecerlo. Ni siquiera tiene tiempo para pensar en por qué la Señora estaba cubierta de escamas, ni por qué aquella cosa llena de cables y luces no se parece en nada a ninguna cosa que haya visto antes en su larga vida.
Y es precisamente eso, el tiempo, lo que le pone delante en el camino, ya anciana, la mayor de las encrucijadas. Gabriel, su nieto, está muy enfermo y la ciencia no parece tener soluciones para lo que le ocurre. Ayudándose del mejor amigo de toda la vida del niño, Paca tratará de traer de nuevo la esperanza desde aquel lejano lugar del pasado. Desde aquella cueva donde se encontró a la «Virgen» junto a su «hornacina».
Un viaje conmovedor, desgarrador y extraordinario sobre la lealtad, los lazos que trascienden el tiempo… y la esperanza más allá de toda razón.
Me ha encantado. Creo que solo podría decir cosas buenas de esta historia (de la idea de la que nace, de los personajes que son increíbles, del ritmo que tiene y de la forma en la que está escrita cada escena, cada diálogo, cada elección), porque sigo muy emocionada con ella. Siempre es un gusto encontrarse con una historia que, de un golpe, se convierte en una historia increíble.
Esta novelita de ciencia ficción está escrita desde el corazón, pero también desde una rabia antigua que jamás, jamás hemos de perder. Virginia nada por temas como la fe, la ciencia, la amistad, la familia y el duelo anticipado en una historia que os va a sacar tantas risas como lágrimas, como todo lo que es de verdad. Quedaos cerquita de Paca, de todas las Pacas. Siempre. Qué ganas tengo de seguir leyendo lo que tenga aún por regalarnos.
«Después, sin alzar la cabeza, la Virgen se retira. Se desliza hacia el agua como un reflejo que vuelve al fondo de un espejo, desapareciendo en la perspectiva del asombro, de lo imposible. No hace ruido. Su figura se disuelve poco a poco, hasta que solo queda el amanecer, desperezándose.»
Cuando estás leyendo un libro con los sentimientos a flor de piel, disfrutando cada página y siendo consciente del cariño y el mimo que la autora ha puesto en él, da igual todo lo demás. Si además la historia trata de la importancia de la familia, las abuelas y lo que estamos dispuestos a hacer en situaciones desesperadas, más aún. Si encima está escrito en andalú ceceante, reclamando una de nuestras tantas formas de hablar, pues se disfruta más como andaluz que soy. Paca, la abuela todoterreno que es más fuerza de la naturaleza que persona, ha conquistado mi corazón. Me ha sacado risas y lágrimas a partes iguales
Tal vez no es el libro que mejor escrito está de los que he leído, tal vez no tiene los mejores giros ni una historia super épica, pero cuando se junta todo lo de antes, da absolutamente igual.
"Si existiera Dios, no harían falta ni las madres, ni las abuelas."
Cuando era niña, Paca presenció un milagro: la tierra tembló y pudo acceder a una cripta donde una criatura, a la que ella interpretó como la Virgen María, la introdujo en una cápsula y la sanó de sus heridas. Han pasado muchos años de eso y es una historia olvidada, pero ahora Gabriel, el nieto de Paca, se está muriendo de cáncer. ¿Qué no haría una abuela para salvar a su nieto?
Novela corta sobre el amor familiar, la fe (que mueve montañas) y la relación entre una criatura ¿extraterrestre? y la niña que la toma por la Virgen María. Años después seguimos la historia de Javier, un amigo de Gabriel, a quien la abuela de este convence para una última aventura: coger a su nieto y llevárselo entre los dos a la cripta donde la Virgen hizo milagros.
Ya hay muchas reseñas hablando de lo bonito y amoroso que es este libro. Aunque coincido con ellas, quiero ir por otro lado, y destacar lo bien hecho que está. Al principio parece que va a estar contada en dos tiempos: la posguerra civil (donde la Virgen hizo sus primeros "milagros") y el presente (donde Paca intenta que lleven a Gabriel a la cripta). Pero enseguida el hilo temporal del presente se convierte en el principal. El pasado se explica con una eficacia narrativa impresionante, y solo sale a relucir como escena cuando aporta algo a la historia del presente.
Pasado y presente, por cierto, que son otro de los grandes aciertos de la novela. El pasado es una posguerra dura, donde Paca, hija de un rojo, tuvo que sobrevivir de la caridad de su cuñada. Me llama la atención el ateísmo de la madre de Paca, que férreamente enseña a sus hijas a no rezar, porque Dios, si existe, solo es para los ricos. Las escenas de este pasado son crudísimas, pero llenas de fuerza narrativa.
Y en cuanto al presente, no es estrictamente el presente actual, sino los primeros años del siglo XXI, con sus teléfonos fijos, sus móviles no inteligentes y su Internet a pedales. En él se desarrolla la relación entre Javier y Gabriel, dos chavalillos frikis, aficionados a las Magic y a los juegos de mesa. Una elección de personajes y ambientes muy peculiar, pero que funciona como un tiro.
No puedo cerrar la reseña sin hablar del registro de la mayoría de los personajes. Son gaditanos y como gaditanos hablan. El texto no solo refleja los modismos y las formas de ese habla, sino también la pronunciación, lo que dota de una vida increíble a los personajes, sobre todo porque esa habla va variando según si el contexto es más coloquial o más formal. Y aparecen también esa sorna y esa guasa tan gaditanas (los insultos cariñosos, las comparativas, las exageraciones), lo que da cierta ligereza a un texto que de otra manera sería un dramón. El resultado queda muy equilibrado.
Creo en ti es de esos libros de los que no has oído hablar nunca y, de repente, lo encuentras un día y sabes que necesitas leerlo, como si te llamase. Al escuchar la premisa, sabía que era para mí y no ha decepcionado. El libro cuenta la historia de Paca, una mujer que de pequeña tiene un encuentro con un ente al que llama la Virgen y la cura milagrosamente. Años más tarde, su nieto, Gabriel, está muy enfermo y junto a Javier, el mejor amigo del chico, deciden buscar un milagro llevándolo a "la Virgen". Es una historia cortita y entretenida que se lee en un suspiro. Me ha llamado la atención cómo mezcla con maestría la seriedad con momentos divertidos que amenizan la lectura y representan muy bien el carácter andaluz. Porque el texto está escrito, en parte, en andaluz y me parece genial que existan esta clase de representaciones. Creo en ti es una historia de mujeres hechas a sí mismas que lo sacrificarían todo por quienes aman, de dudas y de fe, sobre todo de fe. Pero no como la entendemos, sino como esa desesperación que nos insta a buscar consuelo en cualquier cosa a la que podamos agarrarnos. Es la primera vez que leo a la autora y espero que no sea la última. Muy recomendado.
Son las dos y media de la mañana y aqui estoy, tirada en la cama, muerta de calor y con una abrumadora necesidad de que la gente bonita lea este libro. Cuanta belleza, maravilla y amor en tan pocas páginas (y también angustia y desesperación). Hacía muchisimo que un libro no me llegaba tan adentro.
Una historia preciosa sobre la familia, la fe y el hacer lo que haga falta por los tuyos. Una bonita lectura llena de esperanza que te deja el corazón calentito, tan necesario ahora que las distopías las colocan en el estante de "Actualidad"
Hacen falta Pacas porque quién sabe si realmente existe Dios. Desde luego si hay uno, la mayoría de las veces está a por uvas. No te puedes fiar de que no te la líe de la manera más injusta en el momento más inesperado. Sin embargo, creer en Pacas es mucho más fiable. Paca es la madre nutricia en la carta del tarot, es el arquetipo de la virgen María en la cristiandad, es la abuela que es un portento de la naturaleza, imparable e infalible, capaz de hacer milagros gracias a la magia del amor, esa poción que sana (en el sentido más amplio de la palabra), mueve montañas y obra lo imposible. Con una Paca en tu vida estás mucho más seguro de que no te dejará caer que con cualquier otra deidad. Y si aún así caes, no será porque no ha hecho lo indecible, ha revuelto Roma con Santiago y ha probado hasta lo disparatado. Cuidar, acompañar, proteger, defender. Ese parece su cometido en esta vida. Hay que estar atentos porque no siempre Paca viene en el modo pack abuela. También puede ser abuelo o quien sabe... un lagarto extraterrestre con escamas!. El caso es que viene en diferentes formatos. Pero si has tenido la suerte en tu vida de contar con una Paca, se puede decir que eres un ser afortunado, protegido por los dioses, como cuando alguno de los del Olimpo apadrinaba a algún pobre mortal para que fuera su protegido y velar por él.
Un libro precioso, homenaje a todas las Pacas y también a todos los Isidros (perdón, aquí va con seudónimo y era Javier, precioso nombre como el de mi abuelo), a esa familia elegida que te cuida y en la que puedes tener confianza ciega. Un libro que encierra una gran verdad, terrible y hermosa: tal vez Dios no exista así que lo que nos queda somos los unos a los otros. Déjate de Dioses y cuida al que tienes al lado. Si tengo que creer en alguien, creo en ti. Si puedes decirle eso a alguien, si tienes a alguien en el que creer y alguien cree en ti, eres afortunado. Esa es la verdadera magia, el verdadero sentido de la vida.
Todo esto tan sabio y tan bonito, nos lo cuenta Virginia de una manera trepidante, amena, tierna, entrañable y no sé cómo también logra meterle fantasía, magia, ciencia ficción y sentido del humor al mayor drama del mundo, la impotencia y el terror de la posibilidad de perder a un ser querido y hace que aún así toda esa receta con tantos ingredientes case a la perfección.
Me he leído este libro de un tirón en un momento muy difícil en el que Diox me la había liado otra vez de la manera más injusta y del mundo más inesperado. Así que leerlo en ese momento ha sido un regalo sanador. Sólo puedo decir, Gracias Vir, e invocar nuestra amistad con un mantra mágico: A las aladas almas... Te quiero mucho.
Esta novela es, fundamentalmente, amor. Amor, amor, amor, amor palpable, real, cotidiano, el de tu madre, el de tu abuela, el de tus amigos, el de la gente que siempre te sostiene. También es más cosas, es reivindicación y memoria y un poquito de rabia, necesaria, imprescindible y su puntito de humor. Habla de gente que tiene el amor y el ayudar a los demás por bandera. Son tan necesarias las Pacas, gente aparentemente sencilla, normal, pero que ante todo, decide amar, ayudar y cuidar como manera de estar en la vida, a pesar de todo. Esa gente existe y es real y por eso debemos mantener la esperanza y la bondad. Gracias, gracias, gracias.
Cuánto lo disfruté. Lo leí hace unos meses y todavía tengo guardadas algunas de sus escenas y momentos más memorables. Una historia de ciencia ficción sobre las personas detrás de los milagros, contada con un sentido del ritmo y la aventura trepidante y al mismo tiempo una sensibilidad única, jugando con historia y creencias españolas. Lectura obligatoria para el lector de cifi que busca algo más que pium pium y naves espaciales. Puntos extra si buscas historias de género ambientadas en Españita.
No sé qué decir porque siento que nada que diga le hará justicia a esta historia. Solo deciros que no miréis mucho las sinopsis porque yo cuando la empecé no me acordaba de qué trataba, me he dejado sorprender y... dioses, me he encontrado una joya. Solo deciros que habla de amor, del amor de las abuelas, del amor de los amigos, de lo que estaríamos dispuestos a hacer por quienes queremos. Y de Paca, que la amo.
Por fin llegó agosto y con él las ansiadas vacaciones que me están permitiendo entre otras cosas, poder comenzar a leer la pila de libros acumulada en mi mesilla de noche y a la que constantemente miraba con ojos hambrientos. El que la encabezaba, esta maravillosa historia escrita por Virginia Fernández, me ha durado dos asaltos. Adictiva, tierna, familiar, dura..., con una maravillosa mezcla entre lo cotidiano y lo fantástico. No es mi intención hacer spoilers. Pero esta historia tan maravillosamente contada me ha hecho llorar y reir al mismo tiempo. Virginia, espero que sigas creando porque necesitamos leerte
Una abuela que lucha por salvar a su nieto enfermo, una niña que tiene un encuentro asombroso, una amistad dispuesta a desafiar cualquier obstáculo, incluido al del sentido común... Todos estos son los mimbres con los que Virginia Fernández dibuja una breve y hermosa historia, con personajes que se expresan con naturalidad en su acento andaluz nativo.
Una historia preciosa y humana. Paca es la abuela de todas las abuelas, Javier y Gabriel la amistad de verdad de la buena. He llorado, me he reído y me ha dejado el corazón calentito. No se le puede pedir más.