Carmen Amoraga (Picanya, Valencia, 1969) es licenciada en Ciencias de la Información y ha trabajado para radio y televisión. Columnista del diario Levante y colaboradora en tertulias en Punto Radio, Ràdio 9 y Canal 9, en la actualidad es asesora en relaciones con los medios de comunicación del rectorado de la Universitat de València. Colabora en la Cadena Ser y publica artículos en Cartelera Turia. Con su primera novela, Para que nada se pierda, obtuvo el II Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla. La siguieron La larga noche, Premio de la Crítica Valenciana, y Todas las caricias. Algo tan parecido al amor, su siguiente novela, fue finalista del Premio Nadal de Novela 2007 y El tiempo mientras tanto, finalista del Premio Planeta 2010. Ha publicado también Palabras más, palabras menos (2006), una recopilación de sus artículos en prensa, y Todo lo que no te contarán sobre la maternidad (Destino, 2009).
El libro (casi) termina con la frase "Porque todos pensamos que esto siempre les pasa a los demás", frase que yo mismo me repetía muchas veces mientras arreglaba mi casa del desastre.
Ha sido duro leerlo. Leer historias de gente a la que pones cara, recordar como fue todo aquello, ser parte de los números que se dan (por suerte solo en la parte material)... Me ha costado leerlo por el tono lacrimógeno, la manera de escribirlo hacía que fuera más duro aún. Seguramente no hay otra forma de escribirlo y simplemente sea que yo aún no estoy en condiciones de leerlo. Y por eso no le pongo estrellas, porque no estaría valorando el libro.
Si estás interesado en saber sobre la Dana este es tu libro, si este no es el caso, ni lo mires, es un libro muy duro de leer en todos los sentido, por un lado los testimonios de los afectados, terribles, y por otro lado es un libro con muchos datos, demasiados que lo hace pesado. Luces y sombras para este libro, muy trabajado y muy muy muy documentado.
Ni un pero. Un análisis claro y completo del antes, el durante y el después. Para los que lo vivimos, un recuerdo y un esclarecimiento; para los que no, un reflejo de lo que pasó.
Muy necesario y muy doloroso. Pienso que este libro debería ser lectura obligatoria, porque si no educamos a la juventud pues de otra forma las cosas no cambiarán.